/0/16963/coverorgin.jpg?v=c90691a046d087b5ded60c36fbae66af&imageMogr2/format/webp)
SINOPSIS
Años atrás, en un caluroso paraíso terrenal, se haya el hogar de una pareja que amaba los desafíos mentales, al punto de buscarlos alrededor del mundo desde la feliz fecha en la cual fue concebida su hija hasta el día que encontraron la muerte. La hija también estaba hambrienta de los mismos retos que ellos amaban resolver.
Mei vivía adornada con el amor de sus padres y tenía una vida plácida y tranquila, todo marchaba bien hasta la noche tormentosa donde un estruendoso sonido la despertó de su sueño, encontró los cuerpos sin vida de sus padres y, más allá de la chimenea que cuya tenue luz alumbraba la horrible escena, logró vislumbrar una figura sombría que se encontraba de pie frente a la ventana con una gran sonrisa adornando su poco visible expresión y el arma homicida aun en sus manos.
Entre carcajadas, le arrojó un cubo rompecabezas con un diseño inentendible, y con la promesa de vivir plenamente a costa de la muerte de sus padres, se marchó en la obscuridad de la noche. Con el tiempo Mei descubrió que poseía poderes parecidos a los de las caricaturas que veía, parecía magia ante sus ojos, y esta magia se dedicó a entrenar en cuerpo y alma, creció con amor y odio en su corazón, el amor por la familia adoptiva que cuidó de ella y el odio por aquel que le arrebató a su familia.
En otra parte muy lejana, un joven llamado Javier estaba de paseo con su madre, y en un terrible accidente, un poder abrumador recorre su cuerpo, dándole la fuerza suficiente para salvar a su amada madre.
El joven creció y fue comprendiendo sus poderes poco a poco, usándolos cada vez que pudiera por el bienestar de otros, aunque la oscuridad habitaba en esos poderes, él uso la oscuridad para traer la luz de la esperanza a muchas personas.
Quizas sea el destino escrito en piedra o la voluntad divina de un ser superior, pero estas almas se encontrarán, dándole un nuevo sentido a sus vidas y al camino que van a recorrer.
Búsqueda
Un día caminando por la gran sabana Venezolana, vislumbraba el horizonte en tranquilidad mientras caía la noche, ya había preparado mi tienda y todo, aunque estuve distraído de verdad no pensaba que me hubiese saltado algún paso de seguridad, no obstante, allí estaba un gran jaguar, observándome, no podría decir que tuviese mala cara pero eh, caras vemos, corazones no sabemos, claro que con esa idea corrí entre los árboles cercanos tratando de evitar que me comiera, obviamente no es algo que me gustaría experimentar de primera mano. Allí estaba yo, pensando en tantas estupideces mientras un jaguar me seguía para hacerme pasar al otro barrio cuando, de un momento a otro, vi al gran animal temblando, casi que con miedo.
- Aquí no hay leones, así que si tu estas temblando, que quedará para mí.
Escuché unas ramas quebrándose, pasos en la grama seca y giré la cabeza buscando a que le temía el jaguar, que, para mi sorpresa, era solo un tipo, de tez obscura en sandalias, una camisa verde con negro, cabellos rizados, usando shorts a juego, con una bufanda tricolor de negro, verde y rojo puesta como pañoleta en su cabeza.
- Hola amigo ¿Todo bien? - Me preguntó él, con una cara entre pendejo y amistoso.
- Hay un jaguar aquí, creo que no ¿Qué opinas?
- Pero si es una lindura - Comentó acercándose al gran ejemplar de animal en frente de nosotros.
- ¡Cuidado! - Grité.
Él, muy tranquilo y sonriente, hablándole con dulzura a un animal que puede descuartizarlo en segundos. Pero he allí lo curioso, esa bestia empezó a retroceder, se terminaba la luz en el horizonte, allí en corto me di cuenta, ese pendejo amistoso tenía un aura monstruosa, contemplaba a la muerte, jamás había visto nada parecido.
- ¿De dónde has salido tu?
- De por allí, estaba paseando con mi esposa.
- ¿Esposa?
- Si, esa sería yo - Escuché a mis espaldas.
Ella, una mujer, más baja que su esposo, de tez blanca, cabello largo y liso, usando ropas más adecuada para el lugar donde estábamos, una cara menos pendeja, más seria, pero igual de amistosa.
- Oye coso, déjalo quieto, sabes cómo se ponen los animales contigo cerca si no estoy yo.
- Pero es que quiero jugar con él, no es justo.
- Deja de chillar.
Ella era todo lo contrario a él, igual de monstruosa su aura, pero era bastante agradable, era cómoda y tranquila, pero era raro tener tanto antagonismo en un solo lugar, el jaguar se acercó a ella, como cachorro asustado, tan manso, ella se dedicó a hacerle cariño, él se acercó, eso puso incomodo al animal, pero al estar tan juntos, todo se puso normal, así que el jaguar se dejó hacer cariño por ambos.
Al cabo de un rato, el animal que tan mal rato me hizo pasar, se fue de los más feliz, vaya Dios a saber dónde. La pareja se presentó uno tras de otro, ella se llamaba Mei Garleon, él se llamaba Javier Garleon. Personas extremadamente agradables, pero al menos en mi caso, ellos tenían que estar juntos para que los pasara con facilidad, esas auras eran incomodas por separadas.
Llegó la noche, ellos decidieron pasar el tiempo conmigo para evitar que algún animal peligroso me hiciera daño, bastante considerados debo decir. Desempacamos todo, hicimos lo necesario para cómodos en un ojo de agua que habíamos encontrado horas antes por mera casualidad puedo suponer. Mientras ellos preparaban las tiendas, yo me encargaba de la fogata para estar cálidos esa noche.
Sacamos la comida de nuestras respetivas mochilas para compartir lo que cada quien tenía. Ellos sacaron peces, unos muy peculiares y colores extraños que nunca había visto, lo más curioso de todo es que parecían frescos para estar en una bolsa dentro de una mochila. Yo saqué la típica carne seca y comida enlatada, cosas en conserva.
- ¡Vaya! Tenía mucho tiempo sin ver carne seca ¿Podría probar un poco? - Me preguntó Javi, tan escandaloso como si lleváramos años conociéndonos.
- Claro, no hay problema, por cierto, nunca había visto peces así ¿Por qué lucen tan frescos? - Les cuestioné intrigado.
- Las mochilas tienen una tela que se conserva siempre fresca y permite que salgan los malos olores, pero evita que entren bichos en ella - Respondió Mei con una sonrisa.
- Vale, entiendo, no preguntaré.
Nos dispusimos a comer, tras calentar al fuego la comida al fuego y cocinar los pescados con unas especias en mi mochila, todo olía muy bien la verdad, fue una cena agradable.
- Joder, que carne más buena - Expresó Javi muy toscamente.
- ¿Estás diciendo que no te gusta como hago la comida? - Recriminó Mei.
- Ay no empiezas con tus bromas locas cosita.
- ¿Me estas llamando loca?
- Ah no vale, deja tus locuras.
Empecé a reírme a carcajadas con esa demostración de tan buena relación, desde que dejé mi comodidad, pasó mucho tiempo sin que me sintiera tan relajado, eran personas agradables.
- ¿Y tú de que te ríes más o menos? - Me reprochó ella. Tragué en seco puesto que la seriedad en su mirada y tono me habían tomado desprevenido. Miré a Javi para ver que señal me hacía para entender que había hecho mal.
- No le prestes atención, está burlándose de ti.
- Se lo estoy diciendo en serio - Contestó ella - Apenas nos conocemos, no tienes porque reírse así - Ella hablaba con razón, lo cual me ponía aún más tenso.
- Hazme caso, ignórala, solo se quiere reír de ti - Cosa que la muy descarada hizo tras escuchar a su pareja, se burló de mi en toda regla.
- Te lo tomas todo en serio, relájate por favor - Comentó ella.
- Perdonar, he tenido mis experiencias con casos así.
- Tranquilo con nosotros, no pasa nada, no era la intención incomodarte - Sentenciando su oración, saqué el cuchillo que yacía en mi bota y lo arrojé con fuerza desde donde estaba sentado hasta el lateral derecho de su pierna derecha.
- ¡¿Que te pasa, estás loco?! - Exclamó ella.
- ¿No lo notaste? - Me levanté dejando mi brocheta de carne y pescado a un lado de mi asiento para acercarme y tomar el cuchillo. Al sacarlo de entre unas hierbas trajo consigo un escorpión bastante grande.
- ¡Joder! - Exclamó Mei arrimándose a Javi.
- Vaya ¿Cómo lo viste? - Preguntó él un poco desconcertado.
- Solo lo escuché y después lo vi.
- Pudiste hacerme daño con ese cuchillo.
- Tengo buena puntería, tómalo como venganza por burlarte de mi - Exclamé riéndome.
- Ridículo - Expresó ella mientras su pareja se reía conmigo.
- ¿Quieren escorpión asado?
- Joder, yo quiero - Exclamo Javi.
Tras pasarlo por el fuego un rato, lo picamos en dos y Javi y yo disfrutamos del bocado inesperado.
- Sabe a pollo, no puede ser - Comento él entre risas.
- Sabe a escorpión hermano, error común decirles a todas estas carnes que saben a pollo.
- Coma mierda puto, sabe a pollo.
Nos reímos un rato mientras Mei vislumbraba el cielo estrellado, al parecer disfrutaba mucho del ambiente. Esos dos eran una mezcla rara, cualquiera diría que no durarían juntos por lo extraño que son, pero ese nivel de paz, no se consigue con cualquiera.
- Bueno, cuéntanos tu historia ¿Qué te trae por este lugar? ¿Por qué estas aquí solo? - Mei me tomó por sorpresa con esas preguntas.
/0/15768/coverorgin.jpg?v=e6054b20c56a5d8aa8bb23e47865427e&imageMogr2/format/webp)
/0/16923/coverorgin.jpg?v=40717f09f324956ce8ec903f10601aaf&imageMogr2/format/webp)
/0/17933/coverorgin.jpg?v=af5c91429c7bed6f8d2aa7549d49dccf&imageMogr2/format/webp)
/0/14363/coverorgin.jpg?v=52ea0abb597c3ce651b3943d08a99bbb&imageMogr2/format/webp)
/0/5299/coverorgin.jpg?v=2f9a936b071431eff7c0b289c67cdb31&imageMogr2/format/webp)
/0/17696/coverorgin.jpg?v=a62e5828a4d0110d95122810ad2b5662&imageMogr2/format/webp)
/0/16496/coverorgin.jpg?v=9da3d68fea0fc3ff7d8108361a5f5242&imageMogr2/format/webp)
/0/7587/coverorgin.jpg?v=32a7a7ea0fda20ba004748dd096441de&imageMogr2/format/webp)
/0/12150/coverorgin.jpg?v=f932f752c7d8ff7005b22cb9877e619b&imageMogr2/format/webp)
/0/17311/coverorgin.jpg?v=9dc97ba2b45289223740b9b145cfcc95&imageMogr2/format/webp)
/0/169/coverorgin.jpg?v=2e450ab47c4c3235d542260ed41b7e20&imageMogr2/format/webp)
/0/13506/coverorgin.jpg?v=f94ec18f7c7658e1dee6d3b24f7d6f58&imageMogr2/format/webp)
/0/11211/coverorgin.jpg?v=2126b6ee616892c78762c16dcbe198cd&imageMogr2/format/webp)
/0/17782/coverorgin.jpg?v=82ec935568b9b21e8636ead7729f7fdd&imageMogr2/format/webp)
/0/6440/coverorgin.jpg?v=960d8d5be0b56b08cdaccab0325f1311&imageMogr2/format/webp)
/0/11140/coverorgin.jpg?v=96b8fb762b2fd7db77e4b49cfc2ee422&imageMogr2/format/webp)
/0/6465/coverorgin.jpg?v=3c24ba380bf0e62d67774e0e2c2bcef8&imageMogr2/format/webp)
/0/16445/coverorgin.jpg?v=2c86c3cc1a042b3280e0cb68ae80b27c&imageMogr2/format/webp)
/0/5932/coverorgin.jpg?v=644a9bf982ca7f299e9452bbec4ca67b&imageMogr2/format/webp)
/0/4951/coverorgin.jpg?v=dc74c43573f4ad6534b81c8f99ac8a38&imageMogr2/format/webp)