/0/23169/coverorgin.jpg?v=c546b3fcf2cd1bd65985dd7a1c837f7b&imageMogr2/format/webp)
ALBERTO Y MARIANA
—Alberto, entiende que lo nuestro no puede ser.
—Mariana, lo entiendo, pero no lo acepto, yo te amo y no me importa nada más.
—Es muy romántico, pero estás muy alejado de la realidad, no solo es el hecho de que eres un hombre lobo, es todo lo demás.
—Te juro que voy a encontrar solución a todos esos inconvenientes, no sé cómo, pero lo haré, solo sé que no puedo vivir sin tus hermosos ojos verdes, tu cabello dorado y ese hermoso aroma que hueles.
—Eso es otra cosa, a mí también me encanta tu porte elegante, tus ojos color miel donde me pierdo, tu peinado que nunca se arruina, ese cabello negro, tu barba en candado que me apresa, tu corpulencia me hace sentir protegida, sumado a tus modales y atenciones, fue imposible que no me enamorara de ti.
— ¿Entonces, por qué no me aceptas? Vámonos juntos a vivir a una isla privada, alejémonos de todo, en ese lugar estaremos solo los dos, donde nos entregaremos de lleno al amor.
—Alberto, sabes que tus enemigos no nos dejarán en paz ni siquiera en el último rincón del planeta.
—Pues mi amada Mariana, nos iremos a otro mundo, donde logremos ser felices para siempre.
—No, mi adorado Alberto, ya tomé la decisión, no quiero seguir pasando por todo lo que me ha tocado, es un milagro que esté viva, después de tantos infortunios, es que saqué la conclusión de que es muy peligroso ser la esposa de un mafioso y aún peor de un hombre lobo.
—Te lo repito, haré lo que sea y eso incluye dejar la mafia, sin importar que sea expulsado de la manada, tú eres mi luna, el amor de mi vida.
—Alberto, por favor, reacciona, tu padre es el alfa, él nunca nos dejará estar juntos, recuerda cómo se opuso cuando se enteró de que yo era una humana y peor una pobre. Por favor, déjame en paz.
—No, recuerda lo que te prometí el día en que nos conocimos, por favor, recuérdalo.
—Eso fue hace mucho recuerdo que ese día estábamos en una situación parecida a esta, yo estaba siendo perseguida por un ejército de jaguares y cuando me tenían acorralada, tú apareciste como caído del cielo salvándome como un superhéroe. Los sucesos de ese día me hicieron cuestionar en todo lo que yo creía que era la realidad, no solo por tu transformación, sino por la de ellos, aparte que no me pasaba por la cabeza que las mafias eran controladas por seres sobrenaturales.
—Es que nuestras habilidades nos dan ventaja para enfrentar las calamidades de esta profesión tan peligrosa. A propósito de peligros, nos tienen rodeados, son veintidós, los puedo oler, tendré que pelear mientras escapas.
—Nada de eso, señor, ya no soy esa muchacha asustadiza, aprendí a luchar y a afrontar mis miedos, lucharé a tu lado, nunca más volveré a ser la damisela en apuros que necesita de su príncipe para ser salvada. Considere que escondernos en este edificio abandonado no era una buena idea.
—Entonces, Mariana, querida, ¿por qué accediste a esconderte conmigo?
—Porque necesitaba hablar contigo, también quería colocar mis ideas en orden y descansar un poco. Llevamos huyendo toda la noche.
—En cuanto a que escapes, no lo digo por qué me dé miedo que no puedas defenderte, es que temo que yo pierda el control y pueda hacerte algún daño.
—Alberto, no puedo escapar sabiendo que te pueden causar daño, o te maten.
—Tranquila, he tenido peleas más duras. Desde que llegué a este país huyendo de los cazadores europeos, tuve que enfrentarme a muchos enemigos. En especial, cuando mi padre aceptó ser el chofer de ese narco y luego lo reemplazó cuando sus enemigos lo eliminaron, se hizo jefe de esa organización y reunió a varios hombres lobo sin manada, quienes lo eligieron como el alfa. Por esto siempre fui un blanco de bravucones que querían hacer sufrir a mi padre por medio de hacerme daño.
/0/10521/coverorgin.jpg?v=6a646878aa23d86b0e582dfa656b95f6&imageMogr2/format/webp)
/0/3905/coverorgin.jpg?v=19732f6b4ba26745f5afa267e795630d&imageMogr2/format/webp)
/0/13783/coverorgin.jpg?v=2c557dfd28b5bf5b8eb57a64c5206ac1&imageMogr2/format/webp)
/0/1248/coverorgin.jpg?v=fc9a97d5e9b518fd62bada48c3a246f0&imageMogr2/format/webp)
/0/13980/coverorgin.jpg?v=824175c6fcdd2c2b4aae3077fbad68c3&imageMogr2/format/webp)
/0/15986/coverorgin.jpg?v=20250403095918&imageMogr2/format/webp)
/0/12064/coverorgin.jpg?v=bbc27415487a3a09eef90ccdaa023b78&imageMogr2/format/webp)
/0/16651/coverorgin.jpg?v=552d83830a2e211d7b37355405455011&imageMogr2/format/webp)
/0/12933/coverorgin.jpg?v=99f053a6e60ebd751f5d692e179ab8ad&imageMogr2/format/webp)
/0/15202/coverorgin.jpg?v=a4148a82196dac18b0fa624f51341df5&imageMogr2/format/webp)
/0/22556/coverorgin.jpg?v=a708ab30b717e643fe298600f6bcca30&imageMogr2/format/webp)
/0/11046/coverorgin.jpg?v=8b59bbf199ded27b783c9606358ba744&imageMogr2/format/webp)
/0/12365/coverorgin.jpg?v=d434a5b5a173a2b623a6dec475261b97&imageMogr2/format/webp)
/0/12210/coverorgin.jpg?v=b7cb4c0e0a85b60d01adda5f0d3a24dc&imageMogr2/format/webp)
/0/4933/coverorgin.jpg?v=f83377cbc2c93800cf16d8b0716fbe5d&imageMogr2/format/webp)
/0/7069/coverorgin.jpg?v=c21567798d4a58f0f3735669fd8a3619&imageMogr2/format/webp)
/0/3700/coverorgin.jpg?v=60c3d526f8922bd5e99f43373a02231e&imageMogr2/format/webp)