icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Clases de amor, para el diablo

Capítulo 7 Trato hecho

Palabras:2218    |    Actualizado en: 06/11/2023

mi

a en mi casa, regresé lo más rápido posible, encontrándome así una esposa borracha. Verla en ese estado no me agradó para nada. Antonella no es mujer de emborracharse y tampoco de dar espectáculos, pero últimamente ha tenido comportamientos infantil

arlo y que luego todo vuelva a ser como siempre. Sé que debo mejorar mis actitudes y ser ese hombre romántico que Nella espera de mí. El a

cuerpo y rigidez para que l

ar, ella se remueve en la cama hasta abrir su

ntrelazo mis dedos-, ¿qué p

a la m

Da-Damián,

pintiéndos

¿De verdad lo sientes, Antonella

lo siento

parece que

la fijo, y

o y luego de alistarme nos s

esperaré aqu

continúo en el mismo lug

con los problemas entre nosotros,

estremece ante mi mirada imponente y desafiante. Tengo tanto deseo de ella, por tenerla entre mis brazos y saborear su delgado cuerpo con mi lengua. Hace rato que quiero tomarla como mía y poder sentir el calor de

ir.-Fija su vi

a, aquí t

rte y no lucir como un maldito pervertido, pero ella no ayuda mucho con esos shorts tan cortos que tanto odio y

mos. -Toma asie

ar mi deseo por ella, pue

a fiesta? ¿Qué prete

ba que re

nde, en serio

e, o mejor dicho, exige u

. -Sostien

e si, A

ie

regresar a casa antes

o es s

que yo regresara. No estoy comprendiendo nada.-Cruza

anquilo, ya

spondido a mi

a a

dmitir, me negaba a que eso fuera posible, pero en cuanto te fuiste me molesté porque sé tú historial de mujeres y lo que haces en esos viajes de negocios. Y sí, sentí celos de que estuvieras

uto que mi hermosa Antonella heredó de su madre. Ella eleva un poco su vista para dar c

más fácil decirme anoche, cu

lo pensé, pe

írmelo por tu m

señ

quiero aceptar el hecho

-La pego

rtunidad no

é -re

por ser tan chica. Eso sí me hubiera traído graves consecuencias. Espe

ar ese momento, que fue ju

to lo de la empresa,

. Fue ahí cuando vi mi oportunidad. Esperé un

etea mu

ro fuerte la c

stra situación, Damián! ¡Mis hermanos eran tus amigos y lo que más es

a mi lado pudo más. No pensé con

silencio

ado conmigo -co

toy dispuesto a aprender tus estúpidas clases de amor para conquistarte. Quiero hacer bien mi parte, que esto funcione y que ya no tengamos más pr

bserva c

Tú aprendes mis clases y yo...

, amigo. No vayamos a arruinarlo. Mira

go para luego besa

asta su trasero y la otra manola ubico detrás de su cabeza, donde enredado mis dedos con su cabello aún mojado. Nos besamos con desesperación. La alzo y

astimaré

, Damián, ni creas que

ro de

uy cuidadoso

nie

ella jamás ha sentido una erección-.Ese anima

vez más

mí. -Beso

pero no en tu c

apoderarme de sus labios. Rasgo s

¡Era mi camisa

nco el

o toda la fábrica que produzca la ho

Es la primera vez que logro saborearla como

¡

dientes en

me con algo

de su piel libre. Me detengo en su ombligo y adentro mi l

n -mur

po. Me deleito con cada uno de ellos. Quiero devorarlos, morderlos duro y dejarlos enrojecidos. Me separo de Antonella para quitarle su

lpeo la cama-. ¿Ti

ue yo

a con gran incomodid

ha venido a int

ión-. No querrás asustar a la persona

ella considera

le así a mi te

ca ropa que ponerse y

erta, escucho con clar

ada b

os momentos! ¿Cuándo no es ella inoportuna? Esa herm

la Antonella con

villosa persona que se gana el corazón de quien sea, incluso hasta del más complicado. Desde

e? No vas a pasar todo el día

, pero es que quise darles la sorpresa. Por

ba a pregun

i erección. No quiero tener que es

de la habitación-. ¿Por qué no me avisaste? Hubi

a de mi

que mi madre. El problema es que

sorprenderlos. -Deja

-opina Antonella-.

s cómo es ella. ¿Cómo los trata la vida de casados? -Bajamos todos hasta la sala

tono sa

a por mí-. Justo ahorita estábamos plan

o que pase por su mente. Si

así

de irán? -Mi he

odrá por cosas de trabajo, ya sabes cómo es, así

creer que

ir sola? Eso sí

ivo el que yo pueda dejar que ella vi

amigas, ¿verd

aje estaba planeado desde hace rato

te estás a

ir? -le

astos -la motivo para que asista. Me sentiré

s conv

e iba a gus

bemos celebrar con un buen almuerzo y un buen vino t

bien. -Respon

o quiero tener que pelear con ning

na la

ntrolas mi vest

ner que escuchar a ese montón

ce con una pantalón blanco, una camisa rojo pasión y unos tacones. De

e contarte, cariño - le

s la extrañó a

traición, señ

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Clases de amor, para el diablo
Clases de amor, para el diablo
“¿Casarme con Damián Lancaster para salvar la compañía de mi padre? Era una propuesta que consideraba injusta de su parte, sabía que mi familia se negaría a tal propuesta, pero daba por hecho que yo no. Era obvio que jamás permitiría que mi padre lo perdiera todo, por lo que terminé aceptando el trato de aquel estúpido hombre arrogante. Él era el peor de todos, el hombre más basto y poco romántico que podía existir en la tierra. Se suponía que yo debía odiarlo con mi vida por lo que nos había hecho a todos, pero al contrario de eso, terminé dándole clases de amor y enamorándome perdidamente de él gracias a sus torpes y ordinarios intentos de conquistarme.”