icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Clases de amor, para el diablo

Capítulo 10 Enséñame a quererte

Palabras:2182    |    Actualizado en: 06/11/2023

mi

e ella no lo demuestre, está más que molesta. Es obvio que fue una humillación. Aparte de eso, debo sumarl

amigo, alguien que conozco desde casi toda mi vida. Diría que es como m

a nota. Pude notar el dolor en él, Trino, y no solo eso, también vi decepción. Ella se decepcionó de

to lo que ella piense? -M

ad, y no de ahorita, sino desde hace años.

as ena

o a lo

a. Mi deseo por e

íe d

te gusta? Claro... -Da otro trago y se sirve m

el hermano de Antonella-. ¿Alan? -pregunto confundido. A la última persona que esperaba ver en mi vi

itamos

vito a

-saluda

la mala cara de Alan-. No me vean a

n tr

raidor es otro. -Renz

ué han

sentarse, p

n trato contigo. -

irada me asesinan, algo que no me importa. Me resbala el od

puña la

e ser. ¿Cómo es posible que ella sepa de tus malditos encuentros con tus mujeres? Ella no es una más.

ajusto mi traje. Esto p

a él-. Los problemas que tengamos Antonella y yo so

erca al la

ida ninguno

s a sentir. Eres un imbécil con todas las mujeres.

Lárguense de aquí y no me molesten. No pienso dejar a An

espira

times juro que s

Renzo por

al, que hasta el momento s

tratas y la ignoras. Tu problema es conmigo, no con ella, así que te voy a agradecer que no la vuelvas a hacer llorar. Si vuelvo a ver a Antonella llegar a casa así, juro que iré a

ás que te impo

tengo con Renzo y lo golpeo.

importa!¡Ahora

trol, y quizá no sea conveniente moler a golpes

resolviendo los problemas a golpes. -Ambos me contemplan de

to del agarre de Trino para tirar todo

ir que a la única persona que le tengo miedo es a Antonella. Pen

habitación. La abro con cuidado de no causar ruido, entro y camino silenciosamente para no despertar a mi pequeña bestia. Ingreso al baño para darme una

s cogido esta vez?

luz para v

ga grueso y muerde su labio tras esta maravillosa

o calmado. No hice nada malo, en realid

-Enarca su ce

mula su

hago enfurec

quiere gritar, pero no lo hace porque mi hermana está en la habitación de

or algo así. He sido liberal toda mi vida, y ahora ver a Antonell

uve con nadie hoy. -Me ace

n trato -m

he olv

o, y tú... ¡tú te resiste ante mí, mujer! Quiero devorarte toda. Quiero hacerte mía. Necesito que tu cuerpo me pertenezca solo a

ale

querer cogerme como si yo fu

mi r

me elevas el nivel de morbosidad como ninguna otra. Me pones duro y firme. Quiero mostrarte lo maravilloso de mi i

Aunque solo sienta atracción por ti, no quiere decir que siga permitiendo este tipo de cosas. Tú me re

como una

erdad, pero un idiota que solo siente el deseo de querer estar con su esposa. Per

al recordar el

a-. Estoy cansada de tus arranques locos. ¡De

ré mi modo de ser, pero

no con

les he permitido tener control de mi vida como para permitírtelo a ti. Quiero que seas un poco más romántico. Quiero que compa

segundos, perdiéndome en

que seré un buen cocinero e intentaré no ser celoso, pero solo lo intentaré con calma y sin presiones. -Me mira aún enojada-. De acuerdo, dejaré de ser celoso, pero, como te dije, tienes que tenerme paciencia. Te dedicaré más tiempo. Te compraré chocolates de tus favo

piración aban

sta idea y tú eres quien tiene que conquistarme. Entiendo que eres un imbécil y no tienes idea de cómo hacerlo, ya que siempre has tenidos a las mujeres a tu disposición y ninguna se h

as y ponerlas en prácticas, mas no m

que sabe a lo

n beso, al cual ella corresponde -es su

hora largo de

o mi

quiero des

habitación. No creas

un par

te de eso y ya me estás corriendo de la ha

do índice

o faltaste a nuestro matrimonio y ahora estás

no con

s manos en la cintura. Lo cómico de todo es que se v

hora adiós, que tengo sueño. -Se tumba e

lo. En serio q

a -digo resignado-. ¿Cuá

son

cobija y comienza a cubrirse-. Apaga

onella! -Me acerco y pego

-grita fuerte-. ¡

sobre

i herman

! -exclama Daniela desde su habitación-. ¡Ya dejen

esta roja como un to

pena, c

empuja hasta hacerme caer al suelo enredado co

algo más, el día que te tenga debajo de mí, desnuda, te voy a hacer temblar. -Se vuelve más colorad

s, oculta

o con e

hará gritar,

ón sonriente por hab

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Clases de amor, para el diablo
Clases de amor, para el diablo
“¿Casarme con Damián Lancaster para salvar la compañía de mi padre? Era una propuesta que consideraba injusta de su parte, sabía que mi familia se negaría a tal propuesta, pero daba por hecho que yo no. Era obvio que jamás permitiría que mi padre lo perdiera todo, por lo que terminé aceptando el trato de aquel estúpido hombre arrogante. Él era el peor de todos, el hombre más basto y poco romántico que podía existir en la tierra. Se suponía que yo debía odiarlo con mi vida por lo que nos había hecho a todos, pero al contrario de eso, terminé dándole clases de amor y enamorándome perdidamente de él gracias a sus torpes y ordinarios intentos de conquistarme.”