icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

¡Acepto ser su esposa, jefe!

Capítulo 3 A punto de perderla

Palabras:1455    |    Actualizado en: 10/11/2023

an

ducidad, no la encontraba por más que lo giré en mis manos, las cuales ya de por si tenían un temblor difícil de no

rebató de las manos.

, el cual sabía dónde estaba. Vertí agua en este, lo moví para asegurarme

jo mi jefe detrás de mí. - En verdad l

resa. De verdad lo había dicho, no fue solo a

iént

iné. Este disconforme se apoyó en s

es pide que esté casado y tener un hogar sólido para darme la custodia de la niña, asistir a unas entrevist

cha diferencia. - empecé a hiperventilar. - Es que... ¡Ay, Dios! necesito aire,

mo método de defensa para no pensar en mis problemas.

. Quería reclamar, pero no podía, aún estáb

ra luego verlo moverse hasta la puerta. - Sé que no quiere, lamento haberla

nda. Solo salió del sitio como to

ivo de mi jefe? Nadie tal vez, yo era la que más sabía de ello, pero era justo por eso

ra evitar que regresaran. Incluso una de ellas se fue con

n ello. Una cosa era ser su asistente, pero su es

Dylan se había encargado de hacerlas cuando mi padre aún vivía con nosotros. Aún no las había enviado a a

n para trabajar. Pensando en la loca idea de mi jefe. No le iba a funcionar, no podría

que atiné a levantarme con rapidez para ponerlo en algún sitio y sacudir los papeles. Eran de la ofici

una copia del acta de defu

enamorada del novio que luego la abandonó al saberla embarazada, huyendo como un cobarde que so

hí para ella. Ella le pidió no buscar a su ex, aunque tu

endo por mantenerla con él. Buscando que no lo separen de ella porque era lo único que tenía de su

s rumores que se decían de él, tenían algo se cierto. Se sentía solo. La niña crecería lejos

e solamente, aunque afecto siempre existió de tantos años, no era sufi

sayuné del mismo modo, incluso cuando saqué las n

egando con jaquecas, resacas y hasta con gripe, pero nunca con las ojeras que tenía en los ojos. Se veía realmente cansado

rio, luego de saludar y que este me respondiera solo con un asentimiento leve, antes

o toda la noche? - cuestioné s

estar pegada a mi pecho todos los dias. - reveló tomando más café. - Por favor, com

o no pude al ve

me de la cita con e

. - res

antes debo ir a la

esente en la reunión de los paisajistas que venían con propuestas para el nu

ue dieron las diez y tuve que ir a

zaba algunos documentos para llevarlos cuando regresara, vi lleg

ó suave, pero siempre con esa dureza. - Dígale q

la cual le m

tos momentos. - me disculpé. - Pero

esta a darle un hogar a la bebé. - movió sus carpetas bajo el brazo. Mient

le había dicho sobre ser nosotros la primera opción pa

boca, pero no dijo nada hasta

? - consultó asombrada.

Y esta cordialmente invitada. - mi estó

nconsciencia, Blanca! Me regañé

Obtenga su bonus en la App

Abrir
¡Acepto ser su esposa, jefe!
¡Acepto ser su esposa, jefe!
“Blanca, quien pasó desapercibida toda su vida. Siempre dedicada a su trabajo ya que era lo único que la llenaba. Theo, su jefe aunque era un hombre amable y frío con ella, logró conocerlo mejor que nadie, incluso que él mismo. Pero, a Theo nada lo preparó para recibir una terrible noticia, su única hermana y familiar muere y deja a una bebé. No quieren cederle la custodia por la fama que él obtuvo a lo largo de los años. Deberá conseguir una esposa en dos meses para comenzar el proceso. No tiene más opción que comenzar su búsqueda haciendo que pierda tiempo, hasta que por azares del destino, ve a Blanca como la única salvación. Solo que no esperó que Bianca pusiera sus propias condiciones, poniéndolo contra las cuerdas. ¿Las aceptará tan fácil?”