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Tú me enseñaste

Capítulo 4 ¿Un hombre gallardo

Palabras:1477    |    Actualizado en: 29/10/2024

Cons

s le dije a mamá que necesitaba ir al baño, vine corriendo y al subir las escaleras vi lo que no tenía que ver, luego

s con la asquerosa esa, pero en que momento se le ocurrió a Julián terminar con Adara. A mi madre tampoc

abandijas interesadas. Si supiera lo mucho que Adara lo amaba. No puedo permitirlo. -al asomarme por la p

contra mí y sin saber bien lo que ocurría le sonreí y le saqué el dedo del medio para hacerle pistola. -

nicio de las escaleras, ¿qué habrá pasado con Julián? El chisme lo averiguo mañana y le diré sus verdades, espero termine con ella. Me q

arme los pies, que mi madre no venga y lo peor era que faltaba mínimo unas ocho horas más de fiesta. -suspiré, no era lo m

a Con

os ojos claros como el cielo le quedan tan bien a ese rostro. Pero no sabía aun si lo visto en el segundo piso era bueno o ma

ente gallardía para que me digas las razones por las cuales besaba

para demostrarle la clase de novia que tenía, -me puse roja-. Vas por buen camino, niña. Permiso. -arr

es sin zapatos?

e la diabla esa salió tan enojada, si fue

a la fiesta. -An

muy hinchados! -Mir

ucho los pie

olo pensar que me debía de poner

os tacones para nuestro quincea

a mi madre-. Mi amor,

do hacerlo

má me miró de esa manera

las sandalias que le compré

chetes de Gaby, ahora ya no estaba gordita, pero su rostro e

la

que fasti

re le había pedido, Samuel solo reía y mi

nde sacaba tanta vaina Samuel?, todas nos reímos y mi madre solo negaba sin dejar de son

cometer muchas veces. Por muy cansón, era un sobre protector, tenía comple

ó unas bellas sandalias a

Amiga, tienes esos pies muy hin

do a pon

. Salimos y mi primera reacción fue buscar al descarado gallardo. Se encontraba con mi hermano, Guille y Eros, en

ara las fotos reglamentarias. Vuelvo a decirlo, a mis hijas no las pondré a hacer este tour. Eros fue el primero en p

uille. Este también había sido un tonto al dejar a Natalia y ahora, si la perdió para siempre, se había

os, l

cioso perfume me hipnotizó, por estar tan cerca, su mano rodeó mi espalda... él me puso muy nerv

ás peque

Por alguna razón yo no saqué la estatura de mi

a es que el

ntre los dos sonrientes nos tomaron varias fotografías que pasarían a la historia. Papá también llegó con esa mirada de orgu

ilia, a mis hermanos los adoraba y a mis padres ni se digan. -Suelen decir que yo era la razón de la reconciliación de un momento crucial en el pasado

miré a Julián quien me r

acerqué a Julián-. Ella no er

hablamos

r, ¡y ya se acaba

rité tomada de la mano de m

cabeza de las familias eran expertos. Samuel y yo que llegamos a la pista y el resto de nuestros amigos se animaron para abrir el parrandon. Amaba las reun

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Tú me enseñaste
Tú me enseñaste
“Dos historias de amor entrelazados por la amistad. Corazones para restaurar, intensiones de enseñar a confiar, de aprender a amar, porque la vida se trata de crecer, de restaurar, de pedir perdón, de entregar perdón y de perdonarnos a nosotros mismos, porque no somos perfectos. Santos Domínguez un hombre marcado por el pasado, y eso hizo que no confiara en nadie más que en las personas que estuvieron a su lado en su secuestro. No cree en el amor, solo disfruta del placer de las mujeres, y tampoco engaña, ellas saben que lo único que puede ofrecer... Es un par de horas en una cama. María Constanza Abdala desde que lo vio de nuevo decretó que sería suyo, aunque todos le digan; «es mayor y no mires a Santos Domínguez». Pero en silencio le fue imposible ocultar la atracción y cayó ante ese enigmático seductor sin importar la diferencia de años entre ellos. Guillermo Guzmán a su edad adulta no lograba encausar de nuevo sus sentimientos. El tiempo le recordaba siempre la misma mujer del pasado. A pesar de haber terminado porque el amor se acabó... Sin embargo, todo en él cambió cuando le llegó una invitación para una boda y ahí comprendió que él era historia en su vida. Natalia Salamanca, le costó superar esa tarde cuando le dijo que ya no sentía lo mismo y había dejado de amarla, cayó en una gran soledad y tardó en superar ese fracaso. Ahora se encuentra con la ilusión de formar un hogar... Ya no podía quedarse en el pasado, él continuó su vida, ella debía realizar la suya.”