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QUERIDO AMANTE: me casaré con tu sobrino

Capítulo 4 Coqueteando con otro hombre

Palabras:1566    |    Actualizado en: 31/05/2025

ta ahora, aunque con muchas dificultades, Carmen habí

la podía esconderse en el día, cuando él no estuviera trabajando y por las noches, Carmen se esforzaba trabando la p

ue tropezarse con su jefe y lo poco que vio a Bastián, fue en momentos

mento ella tendría que volver a enfrentarlo, pero por ahora, era bueno hacerle notar a su jef

mpromiso de Bastián, en la que llegaron más invitados de lo que ellos estaban espera

ranquilidad y sin percatarse, de que una intensa mirada no

inamente Fernanda en la cocina, cuando Carmen pasaba por ot

nto por hacer... - Respondía Carmen sin siqu

día caminando, arreglando y sirviendo, no te he visto tomar

onvicción. - Hoy tengo mucha energía, ¿sí?, eso es todo... - Recogi

s siguientes rondas de botanas, pero ella no estaba dispuesta a quedarse sin nada que hacer,

ó a Carmen cuando esta le entregaba la ú

ramente sin mirarlo, dándose la media vuelta para seg

as de mí?, mira que hace poco vine a la mansión y

y entonces reconoció al hombre, se tr

re de Marcus, un hombre maduro y viudo, se había casado con Carolina, la hermana de Basti

se ligeramente, sonrojándose, avergonzada por su

algún tiempo sin pasar por aquí y entre tanta gente, supongo que no te diste

... Clar

señor!, eso su

do que este joven, Marcus, siempre h

on la señorita Carolina y en ese entonces, Marcus parecía muy renuente con toda la famili

, quizás porque Carmen y Marcus tenían casi la misma edad, a diferencia de Bastián, quien es mayo

bía pasado, Marcus ahora era un hombre maduro que

vo, alto y elegante, con piel muy blanca, cabellos y ojos claros

ba, él no era como ninguno de los Hidalgo, prepotente o frío

da con una sirvienta como Carmen, contando anécdotas y chistes, haciendo preguntas

es siendo tan linda como siempre.

so colorada como un tomate, bajand

ué a la familia... - Continuó explicando Marcus. Al levantar la vista ligeramente, Carmen pudo notar un ligero rubor en

e escuchó un gruñido y toda

e figura de Bastián a su espalda, tan rígido c

e Carmen, apartándose, a punto de pegar una carrera para sali

y... - Intentó explicar Marcus, pero eso no valió de nada, Carmen pudo ve

Replicó Bastián y en un instante ya estaba tomando por u

s cosas resultarán así, Bastián no debía acercarse a ella de esa manera frente a la familia y

portarle la mirada de algunos invitados y su sobrino, luego de alejarse lo suficiente d

rrar la puerta, girándose sobre los talones para acercarse a Carmen, q

inclinándose como una disculpa ante su jefe. - Lo lamento, estab

dos estos días, te has escondido de mí y para colmo, ¿te encuentro coqueteando con otro hombre? - Gruñó con la mandíbula apretada, era evidente que Bastián estaba enojado, mu

etenerse, era una liga de emociones que ni ella misma pod

ica, "¡Eres Mía!", eso podía sonar muy romántico en algunos casos, si

imonio y para colmo tener que convivir con ellos, eso se lo tenía que dejar muy claro a Bastián, así que el

o Bas

rometedora, viendo como Bastián tenía a Carmen acorralada contra un escrit

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QUERIDO AMANTE: me casaré con tu sobrino
QUERIDO AMANTE: me casaré con tu sobrino
“Carmen Hernández es una joven sin hogar, ni familia, que trabaja como sirvienta de un hombre millonario desde hace muchos años. Bastián Hidalgo, un hombre frío, arrogante y déspota, conocido por su mal carácter y mala cara, con un lado apasionado que solo Carmen conoce, pues desde hace muchos años, Carmen y Bastián, son amantes. Carmen es feliz de estar con él hombre que ama y siempre amó, aunque sea bajo las sombras de un amor clandestino del que absolutamente nadie sabe. Pero repentinamente todo cambia cuando Carmen se entera de que Bastián, el amor de su vida, se casará en con otra mujer por un matrimonio arreglado por su madre. Y aunque Carmen sabía muy bien que eventualmente eso sucedería, igualmente el dolor de perder al hombre de su vida fue insoportable. Carmen no solo debía aceptar que su relación terminaba, sino que además, de ahora en adelante ella estaría condenada a ver todos los días a su amor conviviendo felizmente con otra mujer mientras ella le servía, pues seguiría siendo su empleada, pues ella no tenía a nadie con quién refugiarse, ni a dónde ir. Pero repentinamente llega una propuesta que la puede salvar del dolor que debe enfrentar, el sobrino de Bastián, Marcus, le hace una interesante propuesta a Carmen, ofreciéndole una salida a su suplicio: Un matrimonio por conveniencia. ¿Carmen de verdad será capaz de casarse con otro hombre por el que no siente nada?, y Bastián, siendo un hombre tan posesivo, ¿permitirá que su amante por años se case con su propio sobrino? Oscuros y peligrosos secretos serán revelados mientras ambos hombres luchan por su corazón...”