icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Una novia de mentiras para el millonario

Una novia de mentiras para el millonario

Autor: LauraC
icon

Capítulo 1 UNA NOCHE INOLVIDABLE

Palabras:1279    |    Actualizado en: 13/06/2025

lo Ve

ra dentro de mi cabeza, desorientándome, quebrantando mi paciencia. El

ste sitio no es para mí, me siento viejo. Voy

ró y negó co

arcelo. La noch

a hora era regresar a casa y dormir. No tenía ánimo para

e lo que realmente era. Me casé joven con Samantha, una mujer de mi misma edad, pero con el tiempo sus intereses cambiaron. Se sintió atraída por hombres m

erdonarla, aferrándome a lo que quedaba de nuestro matrimonio, aunque con ello sacrificara mi orgullo. Pe

e, se largó con un tipo diez años menor que tú... y para colmo, de tu propia familia. Relájate, amigo, disfr

sugar daddy, y yo no pienso convert

justo cuando iba a hacerlo, me detuve en seco. A lo lejos, Edward alzaba s

n fuerza-. ¿No te das cuenta de que son una

ltó una c

diversión... y, míralas, están espe

, como si acabara de lleva

. Mi amigo tenía razón en algo: eran jóvenes, sí, pero también increíblemente atractivas. Y ella... en especial ella. Su r

er algo -dijo Edward con una sonrisa de triu

za insoportable. Y, para colmo, no podía quitarme de la cabeza la absurda idea de que, de alguna f

ludó la rubia con entusiasmo, señalando a su amiga,

ward con total naturalidad, mientras que Val

o único que

ento, incómodo. Era mucho menor que yo, y jamás en mi vida me había fijado en alguien con una dife

mientras Nicol se colgaba de su cuello como si fueran pareja de toda la vida. En cambio, Valeria y yo apenas habíamos int

tienes? -pregunté mientras nos

un brillo travieso e

hipnótica frente a mí, y en ese instante, mi concentración se fue al

emasiado, hasta que su al

eintiuno

ad de sentirme atraído por alguien tan joven. Así que, sin pensarlo demasiado, decidí mentir. Por fortuna,

espondí con

bebidas hicieron lo suyo, derribando cualquier barrera entre nosotros. No nos preocupamos po

aleria era abrumadora, su vitalidad, contagiosa. Se movía con una libertad que

rimo como si yo jamás hubiera existido. Durante casi un año no había encontrado razones para sonreír

mento exacto, pero de pronto, se co

muy bien con

edó los pensamientos,

leria. Tienes una

ijamente a los ojos, y ella, sin más tapujos se lanzó sobre mis labios, y me besó, m

a sig

atando. Mi cabeza latía con fuerza y los recuerdos

l darme cuenta de que n

era elegante, imp

conciencia, me giré para darme

que apenas cubría su piel desnuda. Su respiración era

una mano

monios

lla y ni siquie

maldito

la cama. Me vestí sin hacer ruido, recogí mis pertenencias y, ant

hacía, pero me pareció una for

s, crucé la pu

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Una novia de mentiras para el millonario
Una novia de mentiras para el millonario
“Marcelo, devastado por el dolor que le provocó la traición de su esposa con un hombre más joven, toma una decisión impulsiva: contrata a Valeria, una joven de 21 años, para que finja ser su novia. El acuerdo es claro: ella deberá actuar como su pareja con el único propósito de despertar los celos de su exesposa y así lograr que regrese arrepentida a su lado. La diferencia de edad entre ellos es evidente: Marcelo le lleva catorce años, y por esa misma razón, ambos creen que una relación real está completamente fuera de lugar. Se limitan a cumplir lo estipulado en el contrato... al menos al principio. Con el paso del tiempo, Marcelo comienza a enamorarse profundamente de Valeria, y lo que parecía un simple arreglo empieza a desdibujarse. Para su sorpresa, ella también empieza a sentir lo mismo, y lo que nació como una farsa se convierte en una apasionada historia de amor. Sin embargo, su relación deberá enfrentarse a múltiples obstáculos: la diferencia generacional, los prejuicios, los celos, las mentiras, y sobre todo, la furia de una exesposa herida que no está dispuesta a ver a Marcelo rehacer su vida sin luchar por lo que, según ella, todavía le pertenece.”