icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Eco Amargo de Tu Desprecio

Capítulo 3 

Palabras:536    |    Actualizado en: 20/06/2025

a casa en los

aba. Las redes sociales de Adrián

levándole el de

dándolo porque ten

os de sus amigos decían que el afecto de Sofía era tan i

cruel. Ella

en el segundo arrepentimiento de Sofía: lograr

onor de la familia Vega era lo más importante. Una re

e, Sofía

llo estaba perfectamente peinado. Par

ó una caj

. "Tenemos una cena

pregunté dónde había est

mi sumisión. Me entregó una

galo",

emelos de plata. Bon

un juego de joyas de diamantes y zafiros, y que le había dad

elogiaban nuestr

do parecía

aban vacíos. A mitad de la cena,

soportando las

Adrián se

de suficiencia que co

un anillo deslumbrante en s

ofía me lo dio. Dijo que sol

reacción. C

miré c

cioso", dije. "Te

aciló. Estab

ca. Fingió tropezar y derramó su copa

nar, dio un paso atrás y se

tó. "¡Mateo me

os es

te. Sin dudarlo, saltó al

ado. Caí y mi cabeza golpeó e

pezó a corre

ndo g

del agua. Él tosía y se

", repitió Adri

a era fría, llena de de

que el golpe

te, con pánico fingido. "¡Se ha caído

ra otro, insistiendo en que

fía se endure

m

da. "Métanlo en la fuente. Que no s

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Eco Amargo de Tu Desprecio
El Eco Amargo de Tu Desprecio
“Mi vida, como arquitecto respetado, ocultaba un secreto infierno personal: mi matrimonio de diez años con Sofía Vega. En casa, solo había indiferencia, desprecio de su familia y la sombra omnipresente de su enfermiza obsesión por su hermanastro, Adrián. La última vez que vi a Sofía, ella se estaba muriendo para salvarme de un camión descontrolado, su vestido blanco manchado de sangre. Mis oídos aún reverberan con sus últimas palabras, la traición definitiva: "Mateo, si hay una próxima vida, no te cases conmigo. No me ames." Esas palabras, el eco amargo de su desprecio y la reafirmación de su patológica devoción por Adrián, se convirtieron en mi tortura personal durante una década. Fui testigo de cómo su amor tóxico por él nos consumía a todos, arrastrándonos al abismo de un matrimonio sin alma. Su último acto por mí solo selló la dolorosa verdad: nunca hubo espacio para mí en su corazón. ¿Cómo fue posible que mi inquebrantable amor condujera a semejante rechazo final? ¿Era mi destino ser siempre una pieza en su cruel juego, condenado a un dolor perpetuo? Esa incomprensión, ese peso en mi alma, se convirtió en una obsesión ineludible. Consumido por el duelo y la necesidad de justicia, me aislé del mundo. Dediqué cada gramo de mi fortuna familiar y mi ingenio arquitectónico a un solo objetivo: construir una máquina para viajar en el tiempo. Y lo conseguí. Ahora, he regresado al día de nuestra boda, con la firme resolución de reescribir esta tragedia, liberar a Sofía de sus cadenas emocionales y, sobre todo, encontrar por fin mi propia salvación.”