icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Boda Inesperada

Capítulo 3 

Palabras:513    |    Actualizado en: 20/06/2025

a había c

en una luna de miel perpetua. C

ose frente al Peine del

txakoli en un restauran

rando un nuevo bolso de Chanel que, casualmente, era

. No de dolor por Adrián, sino de rabia p

ara a la galería, Mateo y yo estábamo

sa Clará y Navascués para el sábado

quisiste, Sofía. Tienen una fecha libre el mes que viene por una

Isabel mil veces, mientras ojeábamos revistas de novias en la un

ateo esa noche, mientras cená

r. Dijiste que parecía un castillo de cuento», respondi

cord

ca se habr

n, entonces?»,

en

parece p

sonrió. Una sonrisa genui

ue ya he da

era aterradora y marav

tocar jazz o pop. Descubrí que odiaba el color lila y que su tarta favorita era la de zanaho

e un puzzle que nunca nos h

de invitaciones esparcidos por el suelo. Me desperté de madrugada,

ante, me se

cogí mi

n el desayuno en la cama. En su mesilla de noche, un libro. El

ojos. La r

movió a

untó, con la voz r

S

res. Míra

penumbra del salón,

udad haya visto jamás, Sofía. Y ellos se van a trag

e c

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Boda Inesperada
Mi Boda Inesperada
“La céntrica Puerta del Sol en Madrid bullía con la promesa de un nuevo año, y yo, Sofía, estaba lista para recibirlo, ansiosa por las campanadas y el abrazo de mi novio, Adrián. Todo parecía perfecto: mi vestido nuevo esperando la ocasión y mis doce uvas listas para ser devoradas junto a él. Pero con cada golpe de campana, Adrián no aparecía, su teléfono silencioso, mi nerviosismo creciente. La verdad, sin embargo, no tardó en llegar, explosiva y pública, a través de una publicación de Instagram: Adrián y mi supuesta mejor amiga, Isabel, riendo cómplices en una cala de Ibiza, con un mensaje irónico que decía: "Feliz Año Nuevo. Por un futuro juntos. ❤️". Tragué mis uvas, una a una, sola en medio de la multitud jubilosa, cada fruto un bocado de humillación y el cruel abandono. Todas sus mentiras -los secretos, las llamadas perdidas, las excusas sobre sus vacaciones supuestamente "separadas" de verano- encajaron de golpe en un rompecabezas brutal. Me sentía patética, ridiculizada, traicionada hasta la médula por las dos personas en las que más había confiado ciegamente. ¿Cómo pudieron mi novio y mi confidente conspirar para destruirme de esta forma tan pública y cruel? ¿Con qué derecho se burlaron de mi ingenuidad, como si mi dolor fuera simplemente un entretenimiento para su ego enferma? Una rabia gélida, más cortante que el invierno madrileño, me invadió por completo. Sin embargo, en mi pozo de desesperación, refugiada en la chocolatería San Ginés, encontré una chispa de fuego inesperada: Mateo, el primo de Adrián, también víctima de la misma traición por parte de Isabel. "¿Y si nos casamos tú y yo?", me propuso con una lógica aplastante nacida de un dolor compartido, una idea que sonaba a pura locura pero que resonó profundamente en mi alma herida. "Hagámoslo a lo grande, antes que ellos, para que vean lo que se pierden". Acepté, y lo que parecía un simple acto de venganza, la idea más transgresora del mundo, se convirtió en el inicio de un plan que cambiaría todo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10