necer era espeso, cargado con el perfume car
os enamorada de
o Vargas, un hombre rudo, silencioso, un mund
a mi éxito. Pero mi verdadero triunfo era el anill
dio de tanta falsedad. Me guio hacia el centro
a anunciar nue
ca de su chaqueta. Bril
cida, resonó en el micrófono, co
Senador? ¿La masacre d
do se
lítico respetado, se quedó hel
o por narcotráfico y
dre, mi héroe, era un monstruo. Y mi prometido,
a sido un
re, uno de los leales a mi padre,
ensé. M
mbó en mis oídos. Caí al suelo, y lo último que vi fue el ros
lor del hombro no era nada
ya silueta se recortaba con
fue m
Su voz era un
ue parte de
/0/21223/coverorgin.jpg?v=cb4fb41336934a1ad6c2f1dce3ad0128&imageMogr2/format/webp)
/0/12623/coverorgin.jpg?v=705d444971328651dc7553157e9f6621&imageMogr2/format/webp)
/0/14284/coverorgin.jpg?v=dbc05cf49620b169aeaed42e748e0000&imageMogr2/format/webp)
/0/19107/coverorgin.jpg?v=9bc8eba77866f19d549623ce6bc3d057&imageMogr2/format/webp)
/0/22176/coverorgin.jpg?v=17104e3c9cb1251c59097028cdaee20c&imageMogr2/format/webp)
/0/21395/coverorgin.jpg?v=1aa436198e94e0b55ae2c0505414b571&imageMogr2/format/webp)
/0/17293/coverbig.jpg?v=3f18126249528f535831d467b76ff76d&imageMogr2/format/webp)