icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

No Pagaré Por Tus Errores

Capítulo 5 

Palabras:869    |    Actualizado en: 03/07/2025

pemente en un pañuelo ahora empapado en sangre, y mi rostro, una máscara de ago

¡Por Dios, q

. En el momento en que sus brazos me rodearon, me derrumbé. Lloré como no

me la vendaron con cuidado. Mi madre me trajo una taza de té de manzanilla, sus manos temblaban. Me sentaron

otas, la crueldad de Sofía. Cuando terminé, el silencio en la habitación era pesado. Mi padre, un hombre genera

su voz era un gruñido bajo y peligroso. "Vo

obre la suya. "No vale la pena. No quiero

de víboras se atrevió a culparte! ¡La señora esa, con sus aires de grandeza, siempre supe que era una hipócrita!

como un bálsamo para mi herida. No estaba sola.

padre, su tono más calmado pero igual de fir

ana mismo tu padre y yo vamos a ese apartamento y sacamos hasta el úl

nto, mi madre par

Esta mañana, muy te

dio un pe

ate

muy preocupado por ti. Nos preguntó si sabíamos algo. Le dijimos que habí

y elegante. No era una caja cualquiera. Era de madera de nogal, con uni

a. No eran las mismas que las mías, no eran japonesas, pero eran hermosas, de fabricación artesanal, con mangos de maderas distin

n el momento de mi mayor devastación. Diego había destruido mis herramientas y me había ofrecido dinero. Mateo, sin que yo

tan simple y tan profundo, significaba más que to

la mesa de centro, vibró. Lo miré con aprensi

desde que éramos niños. Tú solo estabas en medio. Ahora que el bebé viene en camino, es nues

un cansancio infinito hacia su manipulación. Su intento de pintarse

saje a mis padres. La cara

güenza,

trasero y, con toda la fuerza que me quedaba, lo arrojé lo más lej

ma que para ellos. "No más mensaj

la abracé. Era lo único que quería salvar de los escomb

Obtenga su bonus en la App

Abrir
No Pagaré Por Tus Errores
No Pagaré Por Tus Errores
“El aroma a lilas llenaba el salón, prometiendo un futuro perfecto junto a Diego, el hombre de mi vida, mi prometido. Pero Sofía, su hermana adoptiva, se levantó en medio del ensayo de nuestra boda, pálida y temblorosa. "Estoy embarazada", su voz retumbó, silenciando a todos. Y mi mundo se hizo añicos cuando añadió: "Y el padre es Diego". Él me arrastró a un rincón, confesando un "error de una noche", luego me exigió fingir que el bebé era mío para "salvar la reputación familiar". Se atrevió a ofrecerme comprar mi dignidad, mi silencio, mi vida, a cambio de su coartada. Le di una bofetada visceral, ¿cómo podía pedirme semejante monstruosidad? Sentí las miradas acusadoras mientras huía, con mi teléfono destrozado y el alma rota. Al día siguiente, era mi cumpleaños número treinta, el día de mi no-boda, y Sofía me envió un mensaje burlón, un veneno que me decía que Diego estaba con ella. Luego, encontré mi taller devastado: mis herramientas de cerámica, mi santuario, hechas añicos. Y Diego, cínico, me dijo que eran "cosas sin importancia", pidiéndome que me fuera de "su casa" para no "alterar a Sofía". No solo me humilló, sino que me empujó, y caí sobre los restos de mi propia vida, la sangre brotando de mi mano. ¿Qué clase de "amor" era este, que destruía, que agredía, que compraba? ¿Cómo me había enamorado de un ser tan egoísta y vil? Abandoné todo, dejándolo con su farsa, sintiendo una inmensa y gloriosa libertad al romper para siempre con ese mundo. El recuerdo de Mateo y su promesa infantil bajo el jacarandá, "si a los treinta no te has casado, yo me casaré contigo", cruzó mi mente. Él llegó para rescatarme de la lluvia y mi desastre, ofreciéndome paz y un camino hacia un nuevo comienzo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10