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La Cuerda Rota

Capítulo 2 

Palabras:520    |    Actualizado en: 03/07/2025

u primo no pudiera entrar. Mientras limpiaba, encontró una caja vieja. Dentro había pulseras de la amistad que Sofía y Camila le habían hecho años atrás, notas de ánimo para sus prime

aba, escuchó golpes en la p

blar?", preguntó Sofía

las invitó a pasar. Se quedó en

quie

compartido", dijo Camila, con la voz tembl

Santiago las miró, pero no sintió nada. La herida del

a calma que las sorprendió. No había eno

¿Estás enojado por lo de ayer? Mateo s

iago. "Y ustedes tambi

bablemente pensaron que era un berrinche, que en un par de días se le p

do del brazo de Sofía. "Mateo nos está

ó la puerta sin decir nada más. Se sentó frente a su guitarra y respiró

ra el Conservatorio

marle que su audición ha sido programada para el próximo mes". Una pequeña sonrisa se dibujó e

saje. "Oye, vamos a la fiesta de si

ión. ¿De verdad creían que nada había cambiado? Se vio obl

y le daba dolor de cabeza. Sofía y Camila bailaban a su alrededor, completamente absortas. Santiago se sentó en un rincón, sintiéndose mareado y enfermo por el r

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La Cuerda Rota
La Cuerda Rota
“El aire vibraba, no solo por las cuerdas de mi guitarra, sino por la tensión. Justo cuando mis dedos se posaron para tocar la pieza cumbre de mi vida, la puerta se abrió de golpe. Era Mateo, mi primo, grabando con su celular, acompañado de Sofía y Camila, mis supuestas "mejores amigas", riendo nerviosamente. "Música de viejitos", se burló, "deberías hacer algo que venda". Mi abuela me enseñó esa música, era mi legado, mi sueño de tocar con ella en Bellas Artes. Pero ellos se rieron, se burlaron de mi pasión y me dejaron solo en mi estudio. No fue solo la interrupción, sino el desprecio, la burla hacia algo tan sagrado. ¿Por qué mis amigos, mi propia familia, harían algo así? ¿Por qué me traicionarían tan cruelmente por la popularidad barata? Entonces, Mateo me empujó, y mi cabeza impactó contra el concreto helado al borde de la piscina. Desperté en un hospital, y la ira incontrolable me consumió. Mi sueño, mi vida, todo estaba en peligro por su envidia. En ese momento, juré que nadie más me haría daño, y que borraría todo rastro de ellos de mi existencia.”