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Gestando a los Hijos de mi Jefe

Capítulo 3 La sombra de la injusticia.

Palabras:1070    |    Actualizado en: 07/07/2025

de en e

dad eres feliz

ue me to

volver a enamorarte. Sé que Sarah

Jack. He venido a tomar al

ncontraste a la mujer q

onseguir un vientre para gestar a mi primogénito se ha vu

nsión, aunque con un to

ro del mundo y aun así no logras dar c

cido, pero no respondió, cons

mo estás tan empec

esitas estar casado y, además, yo soy viudo. Jamás adopta

te, mejor

ra Noah y lo

que había sido su camino. La gente lo veía como un hombre

nar el camino hacia la paternidad que tanto deseaba. La ironía lo golpeó con fuerza: t

canso. A pesar del agotamiento, se esforzaba por cumplir con sus tareas, aunq

rse tan lejos y sin poder ofrecer

ibió una llama

da, espero que

r, dime, ¿cómo e

buenas noticias. Quieren trasladar a t

Pediré un préstamo a mi jefa, pero, por f

o vuelvas a repetir es

mi tía! ¡Maldita pobreza! ¿Por qué lo

es muy difícil, pero no te rindas. Vam

r ese dinero a

o. Te llamo de nuevo en l

a abrumaban, creando una carga más pesada de lo que nadie podría imaginar. La sombra de la

era una sentencia que Amelia no podía soportar. La impotencia la ahogaba, mientras l

angustia. Con un rápido movimiento, se secó las lágrimas que resbalaban por sus mejilla

llegar y hay que empezar con la cena

ya

algo? Te

estoy cans

llegada de Noah. Amelia, con el corazón latiendo velozmen

mponente presencia de Noah, un hombre cuya

uentro directo con su jefe. La figura de Noah se imponía, emanand

tú? -preguntó

balbuceó

iendo, llega

ero. Ella es Amelia, la

bitación, rápido -dijo ignorando por

sintió Amelia

e a la cocina por el caf

or qué siempre er

Mía. Me duele la cabeza. ¿Qu

ue lo has olvidado, como casi nunca está

s - dijo Noah y sube a su habitación, de

elia Toca la puerta,

ta Noah desp

y se queda allí parada

o ahí

a mil por hora. La mirada de Noah la había dejado perp

arcó el número de Davis, su jefe de seguridad.

-ordenó Noah con rudeza, col

resorte. Al llegar a la puerta de la habitación de Noah, entró sin

le ofre

s todo sobre Amelia,

do,

pocas horas,

dido,

ose en la imagen de Amelia. A pesar de su uniforme de sirvienta, la jove

e, una posibilidad que lo intrigaba y

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Gestando a los Hijos de mi Jefe
Gestando a los Hijos de mi Jefe
“Amelia Gutiérrez, una hermosa joven sin recursos, se muda a Boston en busca de un futuro mejor y así ayudar a su tía a salir de prisión. Desesperada por su situación, acepta convertirse en madre subrogada para Noah Koch, un adinerado empresario que ha perdido recientemente a su esposa. A través de una inseminación artificial, Amelia queda embarazada de trillizos, y la convivencia diaria con Noah hace que ambos se enamoren. Sin embargo, un malentendido lleva a Amelia a creer que Noah solo está jugando con ella. Noah, quien había jurado no volver a amar tras la muerte de su esposa, se da cuenta de que sus sentimientos por Amelia son genuinos y luchará por demostrarle que su amor es sincero. ¿Podrá Noah romper las barreras del pasado y convencer a Amelia de que su amor es un faro en la oscuridad? ¿O el destino los separará para siempre, dejando a sus corazones rotos y a sus hijos sin un hogar?”