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No Soy Ella

Capítulo 3 

Palabras:546    |    Actualizado en: 07/07/2025

é de es

cia el grupo, con mi c

con una sonrisa brilla

us caras una mezcla de

e superioridad, se recompuso. "Lina, querida. Solo

rme para mí misma, no para la aprobación de

, me dirigí al hombre que había

es razón. Pero te equivocas en una cosa. Yo no soy

doble del salario anual de un coreógrafo promedio en esta ciudad. Así que, s

luto. Sus mandíbulas

áximo se acercó,

No hace falta hablar de di

fendiendo. Me e

brazo. "Máximo, no seas duro con ella. Solo está i

ré por

cuperados del shock, vol

. No entiende nuestro mundo, el

mente se quedó allí, permit

a Sofía. Vio que su c

o, bien frío". Se inclinó y le susurró algo al

forma de beberlo. Ni siquiera sa

ofía, rodeados de su gente, en su mundo. Los últimos cinco

os cuatro años, corrió hacia ellos

o!", gritó

ralizada. ¿

La forma en que lo llamó... son

ste es Leo, el hijo de la hermana de Sofía. Pa

obvia. Él había seguido siendo parte de la familia d

se vestido? Es demasiado... llamativo. Sabes

todo lo demás, fue la

No como el hombre que amaba, sino como un extr

e, mi voz tranquila. "Tú pr

me alejé, dejándol

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No Soy Ella
No Soy Ella
“Durante cinco años fui vista como un reemplazo temporal, esperando a que la "verdadera dueña" regresara. El día que íbamos a firmar nuestra unión de hecho, Máximo me dejó plantada para recibir a Sofía en el aeropuerto. Esa noche, borracho, me agarró la muñeca y, con los ojos vidriosos, murmuró un nombre... el de Sofía. El dolor fue tan agudo que me dejó sin aliento: después de cinco años, en su mente, yo seguía siendo ella. La humillación era mi pan de cada día, tolerando su desinterés y la burla de todos. Luego, Sofía me llamó para decirme que Máximo todavía la amaba. ¿Por qué siempre fui yo la que daba todo y recibía tan poco? Esa noche, dejé notas adhesivas por toda la casa, el manual de su vida que nunca apreciaría. En su tablet, escribí la última frase que leería de mí: "Ya no te quiero". Fue entonces cuando decidí que, esta vez, era el fin. Cerré la puerta y me fui, sin mirar atrás, rumbo a un nuevo comienzo en Buenos Aires.”