icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Corazón Roto, Alma Fuerte

Capítulo 2 

Palabras:577    |    Actualizado en: 07/07/2025

cardo me había prometido se sentía

us clientas más jóvenes e influyentes. Yo estaba a su lado, sonriendo como l

e, había una distancia entre nosotro

lo busqué con la mirada entre la multitud. Lo encontré en un rincón ap

taba

y coqueto. Ricardo la tenía acorralada contra la barandilla. Vi cómo su ma

nces,

e un beso largo, apasionado, lleno de

a se desvaneció y solo podía escuchar el

lor y traición, se despertó dentro de mí,

n todos iguales.

si el edificio estuviera en llamas. No llamé a un taxi, simplemente

estro apartamento, horas desp

corazón todavía mart

sala, había una

derecho, las fotos de mi madre, los pequeños recuerdos que había acu

hog

ra como si él ya me hubiera borrado, co

ta principal ab

o entró detrás de él, mirando nuestro apa

ido, ¿no crees? Necesita un toque más moderno

habitación parecía

iró, su atención estaba

le dijo él, con la misma voz

pleto, lo dejaremos exacta

hace años, justo cuando nos mudamos. Yo le había dicho

mi amor" , me ha

nuestro nido, exactame

unca se pin

estaba dispuesto

Fue el desprecio, el borrado de nuestra his

interior ya no s

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Corazón Roto, Alma Fuerte
Corazón Roto, Alma Fuerte
“El trauma era una sombra, un recordatorio constante de que hombres exitosos podían destruir todo a su paso. Por eso, Sofía Romero se convirtió en abogada, jurándose jamás permitir que un hombre la lastimara. Levantó muros altos y gruesos alrededor de su corazón. Hasta que Ricardo Vargas apareció. Después de siete años de promesas de amor incondicional y un futuro juntos, Sofía lo encontró besando apasionadamente a su joven clienta, Valeria Soto, en una gala. Al llegar a su apartamento, sus pertenencias estaban empacadas en una caja, y Ricardo entraba con Valeria, quien despectivamente criticaba su hogar. Ricardo, sin mirarla, le exigió la llave de su caja fuerte, conteniendo documentos cruciales y el preciado collar de su abuela. Ante su negativa, él le arrebató el bolso, la despojó de la llave y tiró el collar con desprecio. Minutos después, recibió una llamada de su colega Daniel Ortiz, informándole que su caso más importante, el de las trabajadoras de la maquiladora, se desmoronaba por una filtración y acusaciones de mala praxis. Su santuario profesional se hacía añicos. Cuando intentó ir a la oficina, Ricardo la detuvo, revelando que él mismo había filtrado la información para que Sofía, rota y vulnerable, accediera a usar sus contactos en beneficio de Valeria. "¡Fui yo, Sofía. Yo filtré la información. Necesitaba que estuvieras rota para poder pedirte este favor por Valeria!" El mundo se detuvo, y la abogada fuerte e impenetrable, se desmoronó. ¿Cómo pudo ser tan ciega? ¿Cómo pudo un hombre destruir todo lo que ella había construido? Era una trampa cruel, un acto calculado de maldad, que convertía su historia de amor en una grotesca farsa. Ricardo la había engañado, destruyendo no solo su relación, sino también su carrera y la reputación de su mentor, el señor Méndez. La sed de justicia de Sofía, una abogada en defensa de mujeres como su madre, ahora estaba encendida por una furia tan grande que amenazaba con quemar todo su mundo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10