“Nathan Cross, el infame jefe del inframundo, se casó con Jane Rivers el día en que su familia perdió toda su fortuna. Durante una década, había albergado un amor secreto por ella. Después del matrimonio, la trató como a una reina. Jane creyó haber encontrado al hombre adecuado, hasta su quinto año juntos. Descubrió que estaba embarazada, pero Nathan, quien siempre la había adorado, le exigió que abortara. Ella lo escuchó hablar con un amigo y descubrió que su esposo tenía una aventura, y que por esa mujer llegó incluso a obligar a Jane a abortar. Peor aún, se enteró de que él había orquestado la ruina de su familia, llevando a sus padres a la muerte. Sin otra opción, ella contactó al enemigo jurado de Nathan en el extranjero y fingió su muerte para escapar. Después de que ella se fue, Nathan lloró, suplicando su regreso. Pero ya era demasiado tarde. El dolor que él infligió sería devuelto cien veces más.”