ó al ver un auto caro est
un joven ricachón que no pertenecía allí. En un pueblo
clamó Marcos,
joven? -Marta mantuvo
ta Álvarez -
con ella? -vol
a... Roxanna Álvarez. M
Roxy? -la señora lo
ntió él, con una
s cierto? -preguntó e
oto aquí de
asar. No podía creer que ese joven rico fuera el novio de su hija. Lo examinó
o los labios, mostrando esa expresión amarga que sol
nsar -comenzó a hablar, algo nervioso-. Verá, llevamos bastante
sto -cruzó los braz
oxanna. En algunas conversaciones por teléfono entre madre e hija, se había percatado de que Roxanna solía men
dades para luego atacar. Precisamente, esta era una de ellas. Roxanna amaba a su madre, pero también le resul
o, se
ecir Marta -le dijo
nvitación para este fin de semana. S
uy entusiasmada, cambiando por completo
y está loca por verla -
to, Ramón y Samuel -dijo dand
quié
que recogerlo todo para irnos
problema... aunque, pensándolo bien, quizás sería mejor. Ella se volvería completamente loca al t
izo saber, reflexionando-. Los her
corpulentos. Apenas se entendía lo que decían: venían peleando a modo de juego, aunque se veían bastan
cibió con una sonrisa amplia-. Co
llos gruñó. Supo en ese instan
rmó Marta, y ahora sí, definitivamente escuchó un gruñido
espondió Ramón, cruzando los brazos-. ¿Por qué e
pero... pero... -Marcos
o qué? -le preguntó Migue
xy me dijo que quería un f
para mamá. ¿Y por qué no para no
mos en un apartamento
ros dos lo acorralaban-. ¿Mi hermanita, nuestra pr
s hermanos parecían sacados de la jungla. Eran toscos, enormes. Un
Ya dejen de molestarlo. Marcos, no les hagas caso.
escandalosas. Sabían que intimidab
ijo Ramón-. Damos mie
le has traído nada a Marcos? Búscale un jugo al pobre hombre. Y lu
la cocina, los hermanos ap
ó Samuel-. ¿Cuáles son t
-dijo Marcos, hecho un manojo de nerv
tus planes con ell
un tema que nos compete a nosotros dos -di
lo, Marta le entregó un ba
rito! -le soltó Ramón, infla
ono medio en broma medio en serio, que si le hacía daño a Roxanna, le arrancarían los genitales y se los
de los chicos, les pidió que no pelearan y
cantaba muy bien, y en su adolescencia componía canciones, como su padre. La última vez que cantó fu
do con esa temática -le contó Marta-. Una vez me pidió que le comprara
do el viaje-. Me habría encantado co
eces el tipo de hombre que sald
é se r
no es bella como las demás chicas. Es int
preciosa -dijo frunciendo el ceño. No lo pensó demasiado,
ue le ves? -p
-, Roxy es linda, ¿sabe? Sus ojos, sus labios, los hoyuelos que se le hacen en las mejillas... La manera en que
rda -insist
nos hombres nos gusta te
o como una modelo de talla cero, pero sí como una mujer real. Aun así, quería
onriente-. Solo
mpro
o por mi hija. Quizás no sea amor todavía, pero lo será. -Lo mir
asiado convincente fingiendo que le gustaba Roxann
hacía tiempo no la visitaba. Amaba su pueblo, pero de
e notar que era muy lujoso. "Seguramente e
esnuda. Su expresión cambió de inmediato, pero como Marta venía justo detrás, disimul
... qué... q
te una sorpresa... Ve, v
Sabía perfectamente que lo
puso sus labios c
-le susurró apretándo
a -contestó él en voz alta, para que Mar
o se hizo más dulce, menos agresivo... y, para sorpresa de amb
a madre moderna, pero no tanto
o si temieran que ese mome
el cuarto. Y Roxanna le preparará
sofá-. ¿Este sofá se pue
pero
duerman en el cuar
de parecer, pero fue en vano. Ell
y con ella la
re le había criticado la ropa, el peinado por llevar el
tó a Marcos en voz baja, entrando
spondió él, con las
la cama -le dijo ella,
ompartir la cama se vaya a acabar el mundo -r
cómo duermes. ¡Pareces un remoli
uermo
Es más, deberías d
ó el ceño y n
á porque sabes que tengo una relación complicada con ella. Sabes q
traje a tu mamá para que te amargue la e
arse codazos y a disputarse las cobijas. Roxanna incluso
idos y quejidos no parecían una pelea, sino algo muy diferente. A sus
n el sofá y finalmente optó por tomarse u
oxanna, como un bebé. Ella había intentado zafarse varias veces
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