icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Amor por contrato, corazón en deuda

Capítulo 2 El León en su Guarida

Palabras:1482    |    Actualizado en: 29/10/2025

alo y cuero, era una barrera olfativa contra el caos exterior de Nueva York. Olivia se hundió en el asiento de piel más suave que

l maletín sobre sus rodillas. No sacó ningún docu

detesta perder el tiempo -comentó,

e, formando un torbellino de ansiedad. ¿Por qué ella? ¿Qué podía ofrecerle a un hom

cielo. Las puertas de un ascensor privado se abrieron silenciosamente ante ellos. Thorne la guio con un gesto. El ascenso fue tan rápido y silencioso que a

s se abrieron, co

Manhattan. La luz del invierno, pálida y gloriosa, se derramaba sobre pisos de mármol pulido y muebles de diseño minimalista, tan austeros como costosos. No había un

a ella, contemplando la ciudad como si fuera su

ba, con una espalda ancha que tensaba la impecable tela de su traje azul marino. Su postura irradiaba una autoridad tan absoluta que

anta suavemente. -Señor

ance se gir

r del acero y la piedra húmeda. No eran fríos, sino profundamente calculadores. Escudriñaron cada centímetro de ella, desde sus botas modestas hasta su abrigo desgastado, hast

. Era grave, serena, sin un ápice de emoción in

el ascensor, dejándolos solos en la vastedad de la hab

rle un asiento, sin un saludo-. Robert le

itir que este hombre, en su torre de marfil, la intimidara por completo. Ya es

la de Thorne. No llegó a sus ojos. -Directa. Me ag

undida por la pregunt

l entorno, sobre las circunstancias, sobre las personas. El control es la única moneda que tiene un

e parecía flotar en el centro de la sala. Sobre ella solo

ador de todo esto -hizo un gesto vago hacia la ciudad bajo el cristal

perando. Sentía que estaba

a carpeta-. Es un hombre de otra era. Cree en la familia, en la tradición, en la est

ó a la garganta a Olivia, pero log

segunda vez esa mañana-. ¿Q

icia. Alguien presentable, inteligente, con la compostura suficiente para engañar a un hombre viejo y enf

e un puño. Desesperada. Era un diagn

entemente desesperada. Sin familia inmediata que interfiera, con deudas que superan cualquier

ION TEMPORAL Y CONFIDENCIALIDAD" destacaban en negrita en la primera p

se con usted? -preguntó, incapaz

como mi devota y amorosa prometida y luego esposa frente a mi abuelo y el círculo familiar necesario. A cambio, yo liquid

na abstracción, un billete de lotería. Con eso, no solo saldría de deudas. Sería rica. Libre.

es? -preguntó, su vo

te a los eventos que yo indique, vive donde yo diga, se comporta como yo exija. Y tres, la más importante -sus ojos grises se clavaron en los de ella, y por primera vez, Olivia sintió un ve

uguete. Un año. Solo un año. Podría aguantar cualquier cosa durante un año. Podría actuar,

? -preguntó, ca

tomar el ascensor y volver a su vida. O a lo que quede de ella. La elec

poder. Vio la cara burlona del señor Rossi, el letrero de "Sterling"

seguía allí, un nudo de hielo en su estómago, pero

rafo -dijo, y su v

página, sellando su destino con un garabato que entregaba un año de su vida al hombre más peligroso que jamás había co

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Amor por contrato, corazón en deuda
Amor por contrato, corazón en deuda
“Olivia Green firmó un contrato, no un pacto con el diablo, aunque a veces le parezca lo mismo. Arruinada y sin opciones, acepta la oferta del hombre más frío e inalcanzable de la ciudad: Alexander Vance. Las cláusulas son claras: durante un año, será su esposa falsa. A cambio, él limpiará su nombre y le pagará una fortuna. Solo debe seguir tres reglas: no enamorarse, no cuestionarle y no olvidar que todo es una farsa. Olivia cumple su papel a la perfección, derritiendo con su sonrisa la imagen de tirano de Alexander y ganándose el corazón de su anciano abuelo. Pero hay una cláusula que no venía en el documento: la que dicta que cada caricia fingida, cada mirada posesiva y cada noche de pasión desatada la sumen en una deuda impagable. Porque Alexander Vance no vende su corazón; lo hipoteca. Y cuando el plazo del contrato se cumpla y las lágrimas de Olivia le recuerden que su amor no era parte del trato, él tendrá que decidir entre cobrar la deuda... o pagarla con la moneda que nunca creyó tener: su propio y vulnerable corazón. ¿Podrá un amor que nació de un papel sobrevivir al peso de un corazón en deuda?”