imbécil? ¡Joder! La traté como lo más sagrado, y ella resul
rabia y placer mientras le apret
e provocó a Selene un rechazo visceral. Le repugnaba
! -gritó Selene, empujándolo con fue
una cualquiera que no sabe estar sin un hombre. Ya te casaste conmigo, Sel
encia, y Selene, desesperada, agarr
no te acerq
r ahora? ¿Quién t
. Estaba a punto de tocarla cuand
, el señor Ge
ene con una amenaza silencio
pero no te lo
splomó, pálida y temblorosa. N
con la frialdad propia de un patriarca. Su trato
ó Lucían, inte
date
el ceño, molest
-preguntó co
spondió Gerardo con decepción-.
-bufó Lucían, quit
lase de relación ti
A pesar de odiar lo que consideraba una traición de Selene, la humilla
. Lucían la mantenía cerca p
e lo que dices -
que pasaba. Aunque apreciaba a Selene, no consideraba inapropiado que su nieto tuviera amantes. Para él
hoy no era regaña
volver -dijo
ió el ceño d
é volvería? ¿Solo
siempre le había resultado irritante. Aunque él era el heredero oficial de los Lancaster, sabía que si Alaric no hubiera pasado tanto tiempo fuera del país, p
gia -dijo Gerardo con tono neutral-. Par
er al respecto? -pr
pórtate, trabaja con más enfoque y no me hagas que
edad más calculada. Si había algo que toma
el banquete. Es para recibir a Alaric, y quiero que todo esté i
e haré cargo. Si no hay na
de que saliera-. Selene sigue siendo
do al escuchar la advertencia
rara en la habitación. Pero pasó de largo. Al confirmar que se había ido, soltó un
ara acompañar a Gerardo en su rutina de ejercicios. Er
s, llegó la ho
lene, ayudándole a sentarse ant
bandejas. Cuando colocaron cubiertos en el
n aún e
a buscar a Lucían. Si no b
a la escalera, pero apenas dio
uelo -saludó él
-le respondió Ger
se sentó al lado de Selene,
con la organización de la cena.
dió Lucían, conten
conforme, y se
itación. Lo que deberías hacer ahora es invitar a algunas señoritas decentes. Alaric sigue soltero, y a sus treint
Selene con respeto, aunq
e Alaric. Si no me equivoco, tiene treinta y dos...
ar su dormitorio
Su vuelo llega mañ
ñana
noches? ¿Alaric mintió sobre la fecha
agolparon en la
ve tú al aeropue
ultar su disgusto. Odiaba
hó a la empresa. En cuanto desapareci
gación -dijo con sarcasmo antes
de alivio. La sola presencia
mbre al que había amado tanto podía haberse t
anquila, compartida. Pero lo único que le quedaba aho
volando y llegó el
ric ha avisad
pero Alaric se fue a otro lugar a mitad de camino y Lucían r
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