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La obsesión secreta de los Alfas

La obsesión secreta de los Alfas

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Capítulo 1 Cariño, ya estoy en casa

Palabras:1488    |    Actualizado en: 03/12/2027

vista d

le pregunté a mi mejor amiga Lilly,

n absorta en su reflejo que apenas me prestaba atención. Mañana sería su gran día

s manadas vecinas y sus Alfas. Es solo una pequeña reunión

diferente de lo que significaba "pequeña", pero como hija del despiadad

o será igual!", intervino Sage, con una ri

bronceada amiga, ataviada en su vestido

ca fui de las que disfrutan ser el centro de atención, sino de las que se es

no te permitirán tener un evento discreto! Eres la hija del Beta, debes representar a la manada. ¡Sabes

cariño y le sonreí: ¡e

a quería oír, ¡pero yo no estaba mintiendo! De hecho, mi amiga era la clase d

r que sonreía, supe que estaba

firmé con

a jadeó y corrió hacia el tocador. Volvi

Sé que he sido una novia de pesadilla estos

la mano por la bonita cinta rosa y miré a mi amiga, recordando por qué la quería tanto. Podía ser caprichosa, act

contesté, con una sonri

n golpecito a la caja y se puso de pie. Con cuidado, se quitó el vestido de no

a vista. "¡¿Y si entra alguie

jos!", respondió en un gemido, guiñándo

jar de reír, sacudiendo la cabeza con nerviosismo. Miré la caja y luego a

razo para que me levantara, mientras me hacía señas para que abriera la caja. Puso l

na vez que Mike te vea, ¡estoy segura de qu

probador y me guiñaba un ojo antes de cerrar la puerta. "

da quitarte las manos de encima!", soltó mi

Lilly tenía un gusto increíble, así que sabía que lo

loba, mientras yo jugueteaba con la cinta. "¡Sabes que no se rendirá ha

aprendió rápidamente a tener a su padre y a sus hermanos comiendo de

ntuve la respiración al ver la atrevida len

acudiendo la cabeza. "¡

se extendía por mis mejillas. Quince minutos más tarde,

mi amiga, guiñándome un ojo, mientras daba vueltas a mi alreded

a sobre mis hombros y llegaba hasta mi cadera; siempre me recordaba a hilos de plata. Mike me

jaba nada a la imaginación. Un cuello halter bordado de encaje, con paneles de malla que apenas cubrían mis pezones,

comodidad, pues la tanga abierta en la entrepierna se clavaba con fuerza en mi trasero por detrás de las tiras del

contestó Lilly, dedicándome una sonrisa de oreja a oreja. Luego, me dio una nalgada

complicidad y guiñándome un ojo. "¡Luego me lo cuenta

onocí que mi amiga tenía razón. ¡El conjunto me

tenido mucho tiempo a solas últimamente; él siempre estaba trabajando, pues el

u atención", comentó mi loba con malicia, mientr

istido en que nos quedáramos cerca de la casa de la manada; como era el Beta de la

oír el sonido amortiguado de una conversación detrás de

ue salían de las paredes del apartamento. Yo me concentré en el ruido de fondo y también me reí pa

deó una mujer mientras el sonido familiar de una cab

a garganta, entré en silencio al apartamento, y avancé a trompicones ha

novio mientras los chirridos se h

age. "¡Así nos di

", gruñó Mike

os!", grité, abriendo

novio, presa del pánic

fijando la mirada en el hombre al que amaba, que estaba

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La obsesión secreta de los Alfas
La obsesión secreta de los Alfas
“"Yo, Charlotte Jane Attwood de la Manada Luna Carmesí, los rechazo, Knox y Kane Maddox, como mis compañeros y rompo mi vínculo con ustedes y su manada!", recité, con mis ojos llenos de dolor al ver a mis compañeros entrelazados con... ¡Una mujer que no era yo! Sacudí mi cabeza para contener las lágrimas que amenazaban con caer de mis fríos ojos. Me enderecé y esperé que aceptaran mi rechazo. Pero las palabras que salieron de sus labios me dejaron atónita. "Yo, Knox Maddox y Alfa de la Manada Luna Carmesí, me niego a aceptar tu rechazo!", gruñó él. Luego, deslizándose fuera de la cama, desnudo y sin pudor, avanzando hacia mí, mientras la mujer extendida en la cama quedaba olvidada. Kane fue rápido en seguirlo, ambos rodeándome con una pared de músculo y testosterona. "¡Nos perteneces, Lottie!¡Eres nuestra, Lottie! Yo, Kane Maddox, Alfa de la Manada Luna Carmesí, me niego a aceptar tu rechazo". "¡Eres nuestra!", repitió Knox, con la ira reflejada en sus ojos azules. *** Sigue la historia de Charlotte, Knox y Kane mientras intentan encontrar su lugar en un mundo cruel lleno de traiciones, desamor y obsesiones ocultas que amenazan con destruir los lazos de hermandad y amor.”