icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Escuché su mente: El arrepentimiento del Don

Escuché su mente: El arrepentimiento del Don

icon

Capítulo 1 

Palabras:1307    |    Actualizado en: 26/12/2025

de la Ciudad de México cuando escuché su mente su

era

lada, pero sus pensamientos gritaban por Sofía, la viuda

rte en un monstruo: puedo oír

cámara de tortura, una dev

de un penthouse de luj

rado para mí, escuchando su triunfo mental mientr

atrimonio, dejé mi anillo de bodas en su escritori

había e

l divorcio llegaron por

destrozado, creyendo que finalmente me habí

ces sonó e

papeles, Elena. Está

re se m

Empezó una guerra para distraer

do a ella. Estaba

les y reservé

mi esposo, primero tend

ítu

Ciudad de México cuando escuché su mente susurrar el

uerte que el empuje físico de

ndo como El Silenciador, se movía sobre

r sangre, un muro de músculos y cicatrices al que la fam

ándolas contra las sábana

s ojos c

ica piedad qu

visto las lágrimas escapando

no

o t

ar la sensación de su piel sobre la

aldi

ia en la casa de mi propio padre y en un bicho

pensamientos d

de alta adrenalina, o lujuria, o violencia, sus mentes se

of

n mi cabeza, proye

llegado ante

ación se

onfundió c

que vibró contra mi pecho, y ter

instante, pesado y sofocan

bitación se apresuró

como una

o y húmedo de sudor. Su espalda era un paisaje de viole

o una

tó si est

y caminó ha

el nombre de Sofía todavía zumb

bajo nivel que se había de

poder y sin nada que ofre

er, lo único que

cul

cor

regadera com

edor de mi cuerpo. Mis manos temblaba

solo un

a Vill

no comp

no perdíamos a

minutos después, con una t

. Parecía un dios de la gue

isa de vestir negra que costaba más qu

negocio

el desuso. Apenas me hablab

anoche?

traicionar el caos q

a, abotonándo

e tren -dijo-.

a min

saberlo. Podía verlo en la form

modos escuché

ndén. Temblando. No pue

ontigo

se d

ojos grises finalmente

cualquier calidez que pudiera h

-d

ábana cayera a mis pies-. Si tienes negocios en la estación,

íbula s

Cómo es que s

-. Pero te queda

ón Buenavista fue un

las ventanas de la

olante, la otra descansando cerca d

tormenta de irr

como u

e tenía que proteger p

os en la acera, no

rta y salí

na! -

ign

s tacones resonando ominosa

o en un segundo, su m

te quedaras e

que soy tu e

en la e

gran vestíbulo e

to po

dulo de información, aferrada a

ía fr

ra el clima, temblando ligeramente. Su

agedia esperan

Dante en mi b

l cambi

into pr

deu

a no

dose de lágrimas. Miró a Dan

irada se p

de segundo, la má

laro, un chillido en e

princesita. Le voy a quitar todo

onrisa débil

-. No sabía a q

te, interponiéndose efec

iéndol

a salvo, S

z era

ni una sola vez,

de mi cabello, viendo a mi esposo cons

ta de que la guerra n

aba pe

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Escuché su mente: El arrepentimiento del Don
Escuché su mente: El arrepentimiento del Don
“Estaba desnuda en la cama del Capo más peligroso de la Ciudad de México cuando escuché su mente susurrar el nombre de la mujer que realmente deseaba. No era yo. Mi esposo, Dante, se movía sobre mí con una precisión helada, pero sus pensamientos gritaban por Sofía, la viuda de un sicario a la que, según él, protegía por "honor". Poseo un secreto que me convierte en un monstruo: puedo oír los pensamientos de los hombres. Y la mente de Dante era una cámara de tortura, una devoción absoluta a otra mujer. Encontré la escritura de un penthouse de lujo que compró para ella. La vi pavonearse con un vestido que él había comprado para mí, escuchando su triunfo mental mientras pensaba en restregar su aroma por toda la tela. Negándome a ser un simple reemplazo en mi propio matrimonio, dejé mi anillo de bodas en su escritorio y huí a Cancún para construir mi propio imperio. Creí que había escapado. Hasta que los papeles del divorcio llegaron por correo, firmados por él. Estaba de pie en mi tienda, con el corazón destrozado, creyendo que finalmente me había desechado para estar con su verdadero amor. Pero entonces sonó el teléfono. -Dante no firmó esos papeles, Elena. Está en terapia intensiva. La sangre se me heló. -Recibió dos balazos en el pecho. Empezó una guerra para distraer al enemigo y que no te encontraran. No la había elegido a ella. Estaba muriendo por mí. Rompí los papeles y reservé un jet privado. Si la Huesuda quería a mi esposo, primero tendría que pasar sobre mí.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 1011 Capítulo 1112 Capítulo 1213 Capítulo 1314 Capítulo 1415 Capítulo 1516 Capítulo 1617 Capítulo 1718 Capítulo 1819 Capítulo 1920 Capítulo 2021 Capítulo 2122 Capítulo 2223 Capítulo 2324 Capítulo 2425 Capítulo 25