aba la cara, las manos y los pies estaban atados con cuerdas duras que le quemaban la piel. El ve
con voz firme, convencida de que todo era una maniobra de su amante-. ¡Ya
. -No sé de qué Santiago hablas -dijo-. Deja de gritar y creer que esto es una actuación. No es un juego. ¡Estás secuestr
a de verdad? -preguntó, con la voz quebr
El miedo llegó sin permiso. Empezó a llorar, primero en silencio, luego sin pode
or nuevamente entre llantos que no resolvían nada y una culpa que se colaba en sus huesos
asa de los Jaramillo -respondió-. Sería un desastre. Te
o. -Averigua todo -le dijo a Mynor-. Cada movimiento.
tre murmuraciones e intentando calmarla-. Me encargaré
a habitación principal de la finca. Emiliano se quedó obse
ano del brazo con firmeza. -¿Tienes algo que ver con
ca me amenazaron -dijo-. Un grupo sin identificación. Dijeron que desistiera de c
ebiste decírmelo! -dijo-. ¿Y a
Hasta que se comuniquen y digan
espués de todo fue tu prometid
ponsabilidad. -¿Mi esposa? Legalmente se caso con Emiliano Qui
. -¿Qué sucede contigo Emiliano? -lo cuestionó
ó la esperanza de amar y ser amado. Ella se merece mas de lo que Kael le
aja. -¡Es absurdo Emiliano! Jamás debiste comprar esta finca. Te d
liano-. ¿Amarrarme a la vida de
s segundos respondió. -Valentina
ivado de la familia Jaramillo. Las heridas no eran mortales, pe
s pudo hablar con él. -Te hago responsable d
. -¿Por qué tendría que pagar yo?
taba metido en malos negocios. Ah
n tener la convicción. -Voy a averiguar todo
La voz al otro lado fue clara. Pidieron una suma absurda. Exigieron a
onalmente me encargaré de que
él. Emiliano tendría que pagar la liberación. Perdería la finca. Perdería todo.
nformación a la finca. Emiliano escuchó en silencio. -Quieren dinero y no es poc
me al hospital -ordenó rápidamente-. Cambiaré mi lugar con Kael
mprendiste! -b
aba Camila y desde la puerta le hablo. -Ábreme la
e grito furiosa. -¡Vet
olveré a Kael, tomare su lugar y te de
do y abrió la puerta. Pre
aras a tu vida con Kael, pero en
oger una maleta. Ambos se condujeron hacia el hospital acompañados de Myn
había tiempo para explicaciones, todo estaba cubierto. -Te
. -¿Valentina se
rillaron en cuanto nombró a Valentina, pero guardo silencio
on papeles otra vez. Nadie
el hospital en compañía de Kael y los guardias
momento que no olvidare y que fue maravilloso. ¡No debió pasar! Voy a
e en su pecho. -Yo tampoco te voy a
maras? -la cuestionó- no habrías
con calma y rozo su rostro con
o ella desapareció. -Estás jugando con fue
l contestó. -Yo pagaré la liberación -dijo-. P
vida -dijeron-. ¿Si de verdad quieres la venganza que buscas por
en silencio. -¿Cóm
como también sabemos del romance con Camila, la novia d
aró. -¡A ella no se les ocur
. ¿Si no cooperas? Ella tambi
ué quieren? -preguntó-. ¿Din
a que buscas. El nombre del hombre que asesinó a tu padre. Ento
o necesitó decir nada má
mada t
más ta
te a ella. Entonces una voz masculina rompió el silencio. -Eres demasiado hermos
za. Valentina tembló, el miedo recorriéndole el cuerpo al comprender
es, cuando una sombra se hizo presente en la habitación. -¿Qué haces aquí? -preguntó
edo necesitarte. ¡Regresé para quedarme a tu lad
nsa de todo esto? -le pregunt
a la cama de la habitación-. El dudó de lo nue
Mientras Kael en un lugar apartado en la finca pensaba: -Valentina...
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