otto cuando Adrián volvió a entra
ono casual, con un toque de
lizó de nuevo
asa hogar -respondió, su voz era u
e y su atención fue capturada una ve
cinco años, esta habitación había sido su santuario y su prisión. Miró al techo, no con angustia, sino
esayuno, Jimena apartó su plat
uro -dijo, arr
tó la vista de
adería que te gusta e
comprado ayer, sabiendo que esta mañana estaría de un día. Fue un pequeño y mezquino acto de
siedad y anticipación. Adrián sabía lo que estaba esperando. Estaba esperando un mensaje de Gael, confirmand
iluminando sus facciones de una manera que Adrián no había visto dirigida a él en añ
su silla y sacó una carpeta de manila. La había preparado hacía meses, después del
ó sobre
tranquila y firme-. Ne
s volando por la pantalla mientras enviaba
o esperaba. Durante cinco año
a, deslizándola sobre la madera puli
o que fi
la palabra, tomó el bolígrafo que él le ofreció y garabateó su elegante fir
umento, sus manos firmes. Lo guar
é el vier
ella, agarrando su bolso.
a, algo hizo que Adrián
im
lviéndose con un s
que dije? -
el ceño fruncido e
s viajecitos de pintura? Bien, solo asegúrate
No había escuchado. Ni siquiera había registrado la palabra "divorcio". P
pequeña y triste sonris
Que tengas
la vuelta y salió por la puerta, su
edor del silencioso y opulento comedor, una jaula d
re en las afueras de la ciudad, un mundo aparte de la mansión de Jimena. Encontr
n preámbulos-. Me voy a
na amplia y aliviada sonrisa. S
oy tan feliz por
expresión se
nunciaste a esa beca hace cinco años
sp
a la vida por delante. ¿Y Jimena? Un
jugaban en el patio, sus gritos y risas lle
divorciad
se suavizaron con un suspiro que parecía
to podría pasar. Honestamente
n el brazo, su tacto s
.. nunca estuv
esta vez. La abrazó de vuelta, sintiendo una
es algo bueno. De
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