stal goteaban diamantes, refleja
en que las cinco familias fingían ser civilizadas. El aire olía
un extraño, podría haber parecido posesivo, incluso protector. Para mí, se sentía
nclinándose hacia mi oído-
stro. Se sentía tensa, que
sonrien
más fuerte. Un pell
las mujeres me miraban con una mezcla de envidia y lástima.
ulado: bonita de ver,
imo de Dante, se nos acercó, sosto-. La encontramos. La cápsula del tiempo de la i
a tradición, una prueba de que antes de conver
! -gritó
a aburrido,
os: una navaja, una botella de whisky barat
ía! -gritó Marco, bor
ilencio. Incluso su n
Marco, riendo-. Quiere una mansión en Beve
Todos sabíamos que terminó con un Capo que murió
a Moretti! -Marco sacó un trozo
rito esa nota. Tenía dieciocho años.
-gritó el
el papel. Se ac
ra, Dante me mire como mira el amanecer. E
cio fue
abilidad cruda y desnuda en un
ello. Miré al suelo, incapaz d
i lado. Podía sentir la t
de Marco y lo miró: mi le
ente me *vio*. Había sorpresa en sus ojo
mpezó, su
su teléf
ió el momento
ignoró. Nunc
s
-resp
dos. Su rostro se end
de? -
volvió ha
ovese la tienen. Tienen a Sof
o. Los soldados corrían, sac
giró para
e -su
uvo. M
r -dije-.
patética. Le estaba pidiendo que me eligi
puerta. Lueg
peligro
riendo aqu
-. No te muevas. La s
ecámara de
o que
salió corriendo d
correr hacia la mu
da de miradas. La esposa que esperaba am
rotegida. N
donde había dejado ca
El aire de la n
bandeja de plata en la mes
tuve la esquina del p
arse en cenizas. *Dant
ardi
en llamas en un c
nte -susur
as eran para la gent
nada más que la f
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