“Elara Vance pensó que conseguir el puesto de Jefa de Marketing en Blackwood Industries era su billete hacia la cima del mundo corporativo. Estaba preparada para largas horas, reuniones exhaustivas y campañas agresivas. Para lo que no estaba preparada era para el peaje que tendría que pagar: Killian Blackwood. Con una presencia que roba el oxígeno de cualquier habitación y una mirada fría que parece desnudarle el alma, Killian es un hombre forjado en hielo y sombras. En la empresa, su regla de oro es absoluta: nada de confraternizar con el personal. Sin embargo, desde el instante en que Elara cruza las puertas de su oficina, esa regla comienza a asfixiarlo. Mientras Elara intenta mantener una fachada de profesionalismo intachable, Killian se convierte en una fuerza ineludible en su vida. Es un jefe exigente, sí, pero también un protector feroz que despide a cualquier hombre que se atreva a mirarla dos veces. Él sabe que está roto, atormentado por un secreto oscuro y demonios que le advierten que la destruirá si la toca. Pero cuando una cena de negocios termina en desastre y ambos quedan a solas en la intimidad del ascensor privado de la compañía, la máscara de frialdad de Killian se resquebraja. Elara está a punto de descubrir que debajo del impecable traje a medida de su jefe no late el corazón de un hombre de negocios, sino el de una bestia hambrienta. Y ella es su única presa.”