desvaneció. Matt estaba en la puerta de su habitación, con las manos sobre su compañera de piso, Vivian. Vivian lo miró y le acarici
ian mientras dibujaba círculos en
dió Matt-. Eres tú co
empapaba. Contuvo un sollozo, pero el sonido se le escapó. Vivian giró bruscamente la cabeza e
co. ¿Quién está ahí? Quiz
mo pudiera de allí. Esto no puede estar pasando. Debo de haber oído mal, pensó. Eso es. Es algún tipo de malentendid
adeó Mat
trozada. Y sabía la alegría que Vivian debía de sentir ante aquello. Vivian Stone tenía fama en el campus. Los chicos la adoraban y las chicas la odiaban. Era conocida por robar novios y romper relaciones. Emma pensó que ser su compañera de habitación podría haberla protegido. Pero lo único que hizo fue convertirla e
ranquilizar a Emma. Se separó de Vivian e hizo un gesto para q
la. «Podemos hablar mientras tomamos al
tenido su primera cita. Vivian lo sabía. No solo le encantaba robarles los novios a las demás, sino que le e
una buena...», em
n viera lo destrozada que se sentía. O a dejar que Matt supiera lo mucho que la había herido. «Tomar algo me pare
rriendo en su habitación. Emma sintió otra puñalada. Matt la miró de reojo. Sus ojos miraban a todas partes menos a su cara. Las pare
ha... -inten
Matt no dijo nada más. La tensión entre ellos iba en aumento. Era una entidad palpable que esperaba en aquel pasillo. Tras los minutos más largos de la vida
. Había caído la noche y la tormenta seguía arreciando. Los tr
piado, p
amiento cubierta. Era un regalo de graduación del instituto de sus padres y lo mantenía en perfectas condiciones. Emma pensó
e burló Vivian-.
eció Matt, y se dispu
. Está toda mojada. Te va a estropear el interi
ar por su sitio. Para ella, formaba parte del juego. Disfrutaba causa
subid al coch
acia ella. Emma dio un paso atrá
corazón le latía con fuerza contra las costillas mientras corría.
entras corría. Hizo todo lo posible por no darse cuenta cuando el coche de Matt la adelantó. Intentó no ver cómo Vivian echaba la cabeza ha
. No sien
Matt celebrando su aniversario. Él la había besado con ternura y le había prometido que siempre estarían juntos. Se había deshecho en elo
decorado como un bar clandestino de los años veinte. A menudo actuaban allí artistas o músicos locales
se prometió a sí misma, no volve
en su mesa favorita. Emma res
dejando el espacio frente a ellos vacío
itaría el valor que le daba el alcohol, así que se bebió la copa de un trago. Emma sintió un subidón
rgía para esto. Si quieres romper conmigo para poder seguir
rmeza de Emma. Quería que Emma se derrumba
Vivian. «Es que tú trabajabas tantas horas y Matt se sentía solo.
e con ella?»,
«Un amor profundo, apasionado y verdadero
mirando a Vivian-. ¿Lo quieres? Puedes quedárt
udiar. Nunca intentas ponerte guapa para él. Eres tan mojigata. No me extraña que se aburriera de ti». Un destello malicioso brilló en los ojos de Vivian. Había una cosa más que podía intentar para de
ó la bebida de Vivian
acta nuestra amistad, ¡pero veo que es i
lugar, no menciones el nombre de Sabrina. Di lo que quieras de mí, per
de que me haya que
el bar las estaba mirando. Y a Emma le dio igual. Se gir
tó él. «Intentamos tener una conversación civ
a su vez. «Te he liberado para que puedas estar con tu preciosa zorra. Enho
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