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as que el hombre al que as amado to
jetarlo en sus manos, su esposo dormía profundamente junto a ella, quiso abrirlo, pero estaba bloqueado, esa noche, Amelia estaba a punto de descubrir que el hombre que dormía a su l
uerzo, se despedía de él y volvía a acostarse a escuchar las noticias de la mañana. Revisaba su celular esperando
mi amor. ¿Ya
ngo sue
arte los dientes y
la televisión. De vez en cuando ella tomaba su celular y le escribía un mensaje a su esp
lgo estaba a pu
e. Lo vigilaba como un halcón desde una banca frente a los columpios mientras
provenía aquella exquisita fragancia, y se encontró
opa deportiva, como si acabara
r atención y volvió a mi
ba donde lo había dejad
¡M
¡M
ba prácticamente desierto. El niño a
í esto
abía estado conteniendo y
lamé la primera vez? ¿Dón
unas hormigas que llevaba
alejar sin deci
bien
ta ese momento solo había observa
que uno se vuelva
S
años tien
ne s
ntó en la misma banca. Amelia se movió ligeramen
an cerca, era inev
marrones claro y unas pestañas largas que, por alguna razón, llamaban demasiado la atención. Sus cejas eran espesas, pero perfectamente
us labios sintió un cosquilleo en su entr
s nuevo en
y
mo es
del tiempo viajando por mi trabajo. El tiempo no me d
o es ese que l
de mis casos están fuer
tido que le pag
an divertido cuan
ó una carcajada. La conversación continuó sin
asado varias horas y la noche comen
es hora
. Amelia tomó su mano y ante
berlo conoci
ero mis amigos
, señor Ch
hris, p
Chris. Un gus
sto fu
a su hijo de la mano y come
etros cuando escuchó u
as dicho
hris seguía de pi
lo preg
egó con la cabeza y
su esposo sobre el sofá. Subió al dormito
ndos observándolo
la cama, no pudo evitar pensar en el hombre que a
mprendía, había conseguido d
.....
ntinuó con su rutina como todos los días, hasta que una
char el parque que es
o, se puso ropa deportiva, comprobó que s
y cinco de la mañana.
ando alrededor de la piscina. Amelia comenzó a
de todo lo que tenía que hacer ese día. Lavar la ropa
el libro que llevaba
no había planeado cuando un
y Amelia no podía
o alto que era. Sintió
lgún pr
días, de
o. Sonrió. Amelia soltó el a
asi me mat
venías a camin
Tengo tiempo libre y
cidencia.
no fuera porque dice que es la primera vez que
al que había conocido semanas atrás y vist
rumpirlos. Un ligero viento sopló entre los
, debo termin
dio cuenta de que él caminaba detrás de ella. Comen
arle unas palabras. Finalmente, Ameli
é qu
ser tu
a mujer
ver? Quiero ser tu ami
sus ojos. La última vez le habían parecido marrones. Ahor
parecía aparecer cada vez que conseguía incomodarla. Chris la ob
rosadas por el frío de
había conseguido sacar completamente de su cabe
iero ser
te amigo. De hecho, soy el m
h,
vecino de mi cuadra. O mejor dicho,
gún comentario sarcástico, la alarma de su reloj sonó. Sie
sado el tiempo habla
engo
acom
gra
ue habían permanecido atentos por si necesitaba
tar en la cocina
ente en la mirada de Chris. Aquellos ojos v
más allá de la ropa. Sintió un cosquilleo en su entre
......
to cuando Matt despertó,
la escuela, Amelia pas
para la casa. Tomó lo que pudo record
era ese
pertado una curiosidad que
ción que jamás hab
ncontró con una co
lotte... lo siento,
me pasa igual. Mi
me va a olvidar. Mi nombre
. ¿Y cómo
siempre. Lo pasé de
niños. Charlo
Carla-. Lo he visto trotando en la mañana
ace unas semanas
rdad?! ¿
los hombre
ene hijos? Dicen
dea. Nos ve
a soltó una pequeña risa. Amelia tomó sus compras. Pagó y salió a toda prisa
qué le había molestado ta
tomóvil, se descubrió pensando en algo que jam
.......
o del trabajo con una noticia. Lo
ndolo mientras una pregun
tenía
ía h
a alguien. Pero ella no las había hech
r q
a que Chris pensara que
é opinas,
Qu
del cambio de
van a cambiar
rir al destacamento del condado vecino. Estaré
que tendrían que transferirme en cual
elia se quedó en silencio. Una sola palabra
......
que iba a necesitar. Ropa limpia. Zapatos. Un
e él pensaba. Sus ideas esta
poso no iba a e
ración ni siquiera dentro d
iempo estarás
n prefiero no especular, pero calculo unos tre
to ti
a primera hora de
ió con un beso y
qué sonreía al
ecie de alivio mezclado con tristeza. Sabía
esposo, ahora que él ya no estaba Amelia no sabía qué hacer con aqu
encontrarse con Chris. Per
rutina y, cuando estaba a pun
días, de
días..
tan pronto? Ac
legas es
uc
enos dime
a a dejar d
ablem
ia Fe
Ferrer. Mi nombre e
ndió la mano. Amelia estrechó su mano. Sintió el pulgar de Chris a
me tengo
eré m
ro qu
ar. Aunque en el fondo de su corazón
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