IA
. Movió con hambre su boca contra la mía, como si yo fue
a y, en algún momento, ya no pudimos di
mi cabeza y robando cada aliento que intentaba tomar. Había un hambre feroz
udiera separarnos, y eso hacía imposib
ules se oscurecieron y destellaron con un brillo carmesí. Apretó alrededor de mi
voz temblorosa, pero la frase rápidamente s
lvió como una ola salvaje y me debilitó las rodill
músculos s
erraron a la tela de su camisa, acercándolo. Ese era e
xcitado, y
peligroso que me fundí entre sus brazos
n ardor, feroc
rpo con sus manos, a
con un suspiro entrecortado, se desplomó hacia adel
ocimiento ent
alidad, liberándome de
profunda y cálida contra mi cuello. Levanté la mano, con los dedos temblorosos, mientras intentaba trazar el contorno de su ma
i atención. A través del cristal vi a los
ujé con suavidad su torso c
aretes de mariposa se enganchó en el cuello de su camisa. No tuve tiempo
lave y me apoyé contra ella, antes de dejarme caer de golpe. Tracé mis lab
El miedo, frío y paralizant
Jaxon y todo había terminado conmigo murien
la Diosa de la Luna era otra trampa? Decidí en ese mis
narme en un estacionamiento. Quería deshacerse de mí antes de la reunión en la Corte de los Lobos. Esbocé una sonrisa amarga. Cr
cademia de Garras. Fiel a mi promesa, llegué como una loba común,
l aula, el ambiente cambió. El murmullo cesó, reem
quí... La perra rec
admitida en la Academia de Garras? Este lugar
tió en algo ilegal par
registro de la manada. Debe haberles rogado a l
nes hasta el final de la fila, ignorando los
rra a la que despreciaban era una princesa
abrieron y los susurro
ón a cada lobo de la habitación. Llevaba las mangas de la camisa negra arremangadas hasta
e impactantes ojo
ser...
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