icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

¡Se busca un millonario!

Capítulo 2 Me decepcionas.

Palabras:1454    |    Actualizado en: 09/12/2021

nmigo misma y mis prioridades, por ser tan soñadora. Lo hago

or amiga, haciendo hincapié en cada dichosa palabra que sale d

do los ojos ante su exagerado

? -pregunta ella, sin entenderme del todo-. Amiga, con él, pasaría un millón

recia con las relaciones cliente- trabajad

go un estremecimiento, cuando me doy cuenta que su

erdes como esmer

olor café. Sim

onfieso, casi babeando interiormente, emocionada y

-grita Steph, s

me había metido y reacciono, par

con la cabeza, secundando mi afirmación-.

vuelvo a caer en la tentación y pues, no logro aguantar. Las ganas de

haber sabido disimular absolutamente nada. De igual manera, i

iene nada que ver conmigo. No sería tan tonta de

vuelve a mirarlo con descaro-. Yo de él, además de conocer sus millones, s

trándola por toda la cafetería, por meterse con mi amor platónico de esa manera. Aunque sé que, e

veces que me han notado de verdad, me muestran un hombre como pocos, dispuesto a ofrecer confianza, respeto y amor. E

l, esperarlo cada día, sentir mi sangre correr más rápido durante la media hora diaria que pasa aquí en la cafetería. Rogar para que decida, algún día, pasar al área de la

iempre los mismos. Unas ganas inmensas de acercarme y confesar mis pesados pensamien

ja. Doy un brinco, porque me había qued

sus brazos en jarra. Me mira frunciend

tartamudeo, nerviosa

o», pienso, resignada

davía no está adiestrada y él, como sabes, es

a miro, sonriendo por dentro; al parecer, l

o que eso significa. De repente, mis piernas tiemblan y

ja de mí, para conducir a Steph hacia la li

n malicia. Yo me quedo ahí, parada en e

te más», me digo,

a su lado, pero él mantiene su mirada en el libro que lleva trayendo consigo desde hace unos días. Carraspeo, para llamar su atención. Su reacción no es inmediata, levanta su mirad

carraspeo y ch

lar. Me pone nerviosa la profundidad de su mirada y cuando creo que voy a salir corriendo en dirección contraria, sonríe

, reclamo, resoplando y rodando los o

r duro para evitar perder la voz otra vez. Por

me desespero por querer escuch

ápiz en la pequeña libreta y desvian

s de silencio, y casi comienzo a sudar por las

o que pide cada vez, tengo estudiadas absolutamente

do un rol un poco empoderado. Me ofende bastan

mirándome.

en mis pensamiento

e notas? -pregunta, entonces, i

pongo a entregarle la libreta, miro uno

rito, al

s. Intento aguantarla, tirar de ella para que

recisamente lo que quiero -murmura, con voz divert

os. Suspiro, martirizada y angustiada a partes igu

rozando mi codo para que lo atienda-

Y no logro aguanta

, ¿

soy muy original y llevo bastante t

su cambio de humor, es como si se hubiera

doy vuelta, murmurando un

lo. Respiro con dificultad y tengo que sostenerme

siado», digo

salir? ¿Le diji

faltara algún tornillo y ella resopla, no conforme con mi reacción. Por unos segun

ncluye, rodando los

s tics», es lo único que pien

Obtenga su bonus en la App

Abrir
¡Se busca un millonario!
¡Se busca un millonario!
“Ashley Moon es una chica tranquila. Vive con su madre en un pequeño pueblo, a tan solo treinta kilómetros de distancia de la ciudad. Trabaja a medio tiempo en una cafetería-librería, para pagar sus estudios y la educación de su hermano menor. Su vida no tiene nada de interesante, realiza la misma rutina, día a día, sin una mejora a la vista. Pero todo cambia cuando Steph, su mejor amiga, intenta romper su monotonía. Y lo logra. William O' Sullivan no esperaba que la chica tímida y trabajadora que se había acostumbrado a visitar, estuviera haciendo tales ofertas. Llevaba más de un mes planeando la mejor forma de acercarse a ella, cuando un cartel con colores llamativos, expuso su verdadero carácter. «Una oportunista». Ahora se encuentra en la disyuntiva de si avanzar o no. Su obsesión por esa chica podría ocasionarle graves consecuencias; pero tampoco logra, por ningún medio, alejarse del todo. Un encuentro casual, no tan casual. Los hilos del destino no se mueven solos. A veces, simplemente hay alguien, que tiene ganas de cambiar el mundo. Todo comenzó con un: ¡Se busca un millonario! Ahora sólo debemos averiguar cómo terminará.”