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¡Se busca un millonario!

Capítulo 4 La oportunista.

Palabras:1508    |    Actualizado en: 13/12/2021

Wil

tunista», pi

tres malditos años visitando este lugar. Un mes. Un mes desde q

puedo determinar desde cuándo, es una oportun

una letra fina, alargada y adornada con muchos color

a. Hasta hoy, pensaba que era una chica trabajadora y emprendedora. Por lo poco que conozco sobre ella, sus estudios y responsabilidades, no la creía ese tipo de mu

egó mi fascina

mos -digo con en

la puerta trasera

onde él y, en pocos seg

su mirada, la energía crepitante flotando entre nosotros. Pero todo se sintió frío cuando le entregué ese mensaje, cuando su hermoso y delicado rostro mostró una pena profunda. Sé que fue algo bajo lo que hi

el momento había tenido la oportunidad de disf

amientos y yo reacciono. Miro por la ventanill

yo apuro el paso para no mojarme. Cuando entro al edificio, sacudo las solapas de mi chaqueta mientras saludo al guardia. Sin

por lo menos, el que más significado tiene para mí. Desde que tengo us

mientras las puertas se abren y e

nes. Estoy orgulloso de ser quien soy y de todo lo que aprendí cuando era un don nadie. Mis padres, trabajaron toda su vida para darme la oportunidad de ganarme un futuro. Mis her

llega cuando se ha forjado todo un imperio. Cuando cada uno de los O' Su

ficio entregado por nuestros padres, que hoy en día, se pueden dar el lujo

e llaves, cuando me ve llegar. La pequeña mujer, rechoncha y c

devuelvo el saludo con u

que pretendía hacerle-. Ya está todo lis

luego, voy hasta la habitación. Por seguir mi rutina de cada día, estoy atrasado; mis padres y mis hermanos deben

o, porque de verdad, no creía que fuera de ese tipo de personas. Su amiga sí, tiene pinta de eso. Y no es que esté juzgando sin conocer a mi supuesta cita de

é que cumplir mi palabra e invitar a salir a su amiga; po

e metido. Pero ahora no puedo quedar mal, además, de que un pedacito bien

ras, atravieso la habitación hasta dónde dejé colgada la chaqueta. En uno de lo

es, tan ensimismado observando el

voz de una mujer, p

la? -repito, para

s segura y decidida, que no creo haya sido l

explotarme en la car

gunto, porque no

ara saber, tú sabes, lo que haremos. A dónde iremos, qu

ió loco. Pellizco el puente de mi nariz y tomo una respiración profunda, antes

de la línea, pero luego su chil

risita que me hace pensar que

talles -continúo y rasco mi cabeza, intenta

ea tarde -interrumpe ella, con voz

pitido del otro lado me

que in

luego me cuelga. Espero que no sea una de esas estrategias de artículos de revi

e haber sido tan impetuoso», piens

me recu

entirme así por culpa de alguien que no vale la pena. Mi obsesión con ella debería acabarse, pero ahora es peor, porque me dan ganas de hacerle una propuesta indecente. Todo puede quedarse en un simple disfrute, una noche que me haga olvidar t

ue, por estar pensando en quien no debo, no he comenzado a v

idea. A la larga, esa mujer traerá problemas a mi vida;

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¡Se busca un millonario!
¡Se busca un millonario!
“Ashley Moon es una chica tranquila. Vive con su madre en un pequeño pueblo, a tan solo treinta kilómetros de distancia de la ciudad. Trabaja a medio tiempo en una cafetería-librería, para pagar sus estudios y la educación de su hermano menor. Su vida no tiene nada de interesante, realiza la misma rutina, día a día, sin una mejora a la vista. Pero todo cambia cuando Steph, su mejor amiga, intenta romper su monotonía. Y lo logra. William O' Sullivan no esperaba que la chica tímida y trabajadora que se había acostumbrado a visitar, estuviera haciendo tales ofertas. Llevaba más de un mes planeando la mejor forma de acercarse a ella, cuando un cartel con colores llamativos, expuso su verdadero carácter. «Una oportunista». Ahora se encuentra en la disyuntiva de si avanzar o no. Su obsesión por esa chica podría ocasionarle graves consecuencias; pero tampoco logra, por ningún medio, alejarse del todo. Un encuentro casual, no tan casual. Los hilos del destino no se mueven solos. A veces, simplemente hay alguien, que tiene ganas de cambiar el mundo. Todo comenzó con un: ¡Se busca un millonario! Ahora sólo debemos averiguar cómo terminará.”