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En el nombre de Los Hicks

Capítulo 5 La Propuesta

Palabras:1946    |    Actualizado en: 28/12/2021

e todo para satisfacer sus oscuros deseos ocultos, y lentamente fue alejándose de él hasta ubicarse del otro lado de la parrillera donde aún se as

sonreír–, no es lo que piensas. No me inter

no estaba conve

opuesta que quiere

ada del otro mundo. Ven, vamos a

a la mesa y Nathan hizo lo m

ener hijos. Hemos probado todos los tratamientos y métodos disponibles y na-da. A pesar de que ella puede generar sus óvulos y yo tengo un buen conteo de espermatozoides, la fecunda

o adelantada que está la ciencia? Me va a disc

estos momentos no soy tu patrón, solo una visita más

un poco, pero

probar con la fertilización in vitro: él se aseguraría de unir, en el laboratorio y bajo las mejores condiciones, los óvulos de mi e

¿Re

rado aferrarse al útero, o más bien es el útero el que al parecer no los retiene ni

than, aun no entiendo qué tie-

ar nuestros embriones y, si todo sale como se espera, se adherirán al mismo y crecerán hasta formar un bebé. Es decir, a

go que tendría que di

esto, si todo sale bien nosotros nos encargaríamos de todo y les facilitaríamos los medios y condiciones necesarias

rd as

comprarles una casa amplia

decir Bernard–, eso ser

por ustedes si logran hacer realidad nuestro más anhelado sueño. Aparte de

r Hicks, que me par

to como una negociación, donde todos ganamos si llegamos a un acuerdo. Te repito:

engo que hablarl

a me dan su respuesta. Espero que acepten, se

que nos dé la fortaleza necesaria para seguir adelante, y gracia

ntó su cerveza, y tras chocarla c

dos–, y no estoy diciendo aún que la sea, le pido que me deje seguir

rabajar! Hoy me demostraste que vas a ser

gradezco

a decir señor

de cerveza. En ese momento Margaret regresó de la cocina en comp

n nuestros hombres? –preguntó

jo Nathan con una son

da esa negociación –dijo Margaret–

Norma con una sonrisa–. Espero que no haya

estábamos renegociando nuestra relación

ana lo sabr

ia, Norma –dijo Margaret–. ¿No esta

primera fase de negociación. Mañana espero

remos –dijo Bernard, toman

habían dicho Nathan y él en la reunión, y quiso saber un poco más de lo

a y abrazándola, colocando su brazo bajo la cabeza de ella y acariciándole el rostro–

rias veces en la reunión, y ahora vuelves a hacerlo. ¿Con solo un

abajando, pero eso no es lo importante, lo que importa es la p

irectamente a los ojo

¿Y por qu

y a su esposa a un sitio que no era su empresa. Tenían una cita muy importa

inar y cuéntame qué pasó y qué

n tratado por todos los medios posibles de tener un bebé y no lo han logrado, i

illos, me imagino c

a pena seguir tratando, pero les asom

ál es esa p

ar un v

cabello suelto la hacían lucir sensual, a pesar de que no mostraba prácticamente nada de su esbelto cuerpo. Bernard le dirigió una rá

que él te p

guardó silencio p

qué le

ntrolar el embarazo de principio a fin, procurarnos todas las comodidades, especialmen

sabía por su forma de mirarlo que estaba sopesando la p

ta, vamos a considerar la sit

la dejó

aquí. También tendríamos un auto, además de la paga que nos harían. Él ofreció encarga

go muy serio. ¿Y si n

sando aceptar, pero la decisión final es tuya, y sabes que te apoyaré en lo que decidas. Si decides que no, no hay problema, y sé que Nathan n

no de nuestros más grandes sueños, y si solo debo llevar un bebé de otro en mi

ró entre cont

ecir que... ac

que su esposo y ella decidieron ser padres la cosa se les pone difícil, y la noté triste por eso, así que no quise ahon

? ¿Cuál es t

ó largo y apasionadamente en los labios. Ella abrió un poco su boca y comenzaron a jugar con sus lenguas tímidamente, como les gustaba a ambos. Sint

todo en un contrato, aunque estoy seguro de que él ya lo h

rece m

y, abrazándolo, lo obligó a acostarse de nuevo con ella, par

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En el nombre de Los Hicks
En el nombre de Los Hicks
“Nathan Hicks es un joven y poderoso hombre de negocios al frente de una corporación familiar dedicada a la minería del oro y a la joyería; es un multimillonario como pocos: amable, bondadoso y con un gran sentido de humanidad. Todo en su vida es casi perfecto, lo único que les falta a él y a su esposa Norma es tener un hijo, pero lamentablemente y después de intentarlo todo ella no puede concebir, por lo que deberán recurrir a un vientre en alquiler. Maneja el negocio junto a su primo Louis Randall, un egocéntrico, manipulador y peligroso hombre, resentido con su padre por no haberlo dejado a la cabeza de la corporación y quien se mantiene en las sombras agazapado esperando el momento propicio para darle un zarpazo mortal a su primo y quedarse con todo. El cuadro familiar lo completa Rebeca, hermana de Nathan, una mujer caprichosa que disfruta de la vida gastando su dinero en excentricidades, viajes y amantes. Por su parte, Bernard Sullivan es un hombre trabajador, honesto y sencillo; junto a su esposa Margaret luchan para tenerlo todo en la vida, en especial una casa, el cual es el sueño de ambos. Gracias a la referencia de un amigo, Bernard conseguirá trabajo como chofer para Nathan Hicks, e inmediatamente se gana su confianza y estima, hasta el punto de pedirle que le alquile el vientre de su esposa para tener su tan ansiado hijo. Bernard y su esposa Margaret aceptan, mejorando notablemente sus vidas gracias a la generosidad de Nathan y manteniendo todo en el más absoluto secreto para su familia, pero sin sospechar el juego mortal al que entrarán al aceptar la petición del multimillonario. Después de una serie de eventos trágicos, Bernard se verá solo con el hijo de su ex patrón y hará todo lo posible por conseguir justicia, ya sea enfrentándose a un peligroso asesino o conquistando a una caprichosa mujer, en el nombre de Los Hicks. Una historia donde el amor, la codicia, la muerte, la seducción y la venganza se mezclan para llevar al lector al límite de sus emociones. ¿Hasta dónde llegarías por el hijo de otro?”