í. Su cabeza dolía al punto de querer partirse en dos pedazos, las voces dentro de ella en vez de disminuir con el tiempo lo que hacían era aumentar una tras o
cabeza por encima de su hombro y en vez de correr hacia Layan como ella misma se es
manada- la regañó este aunque en su voz no se
realmente hermosa y perfecta y completamente diferentes a ella. Y lo que más le pre
iéndose a una distancia prudencial. Había utilizado el título y apodo por el que la llamaban
e apretó y se contuvo de
ha vuelta- Yo no te he hecho nada, tampoco
de Layan fu
lude igual
surgió en
ita, intento ponerle la mano sobre la cabeza pero esta retrocedió un paso al
problema. N
ba insistió con una agradable sonrisa que haría inclinars
isc
ija del alfa Hades-
la hija
ojos ojos se a
quitamos tu rostro eres la viva i
espondió since
ás dejando ver dos óy
do. Soy Shiraina, es todavía secreto pero seré la reina de la manada de hie
e su pecho suspirando, la loba era demasiado sociable para al
l trabajo de Layan en los años que había estado junto con él después de ser seleccionada entre todos los miembros de la manada destruida. La había mantenido bajo ojo crítico dur
le hubiera leído el pensamiento. Por su parte Priscila solo lo había dicho por decir, la loba
uerta de su habitación. No encontró a Priscila al despertarse y sabiendo que el Consejo estaría reunido era mejor tenerla bajo superv
de ella era impresionante. Respiró profundo e hizo un movimiento de la cabeza hacia Layan a modo de saludo para
llamar Layan- Solo fal
canto. Me encantaría ser tu amiga- se despidió de la chica
arriba a abajo y retirarse. La loba gruñó albina con una sonrisa algo infantil y cor
ieron. La atmósfera que había entre los dos era parecida a la de cuando sus padres est
yan. Acaso ni eso iba a recibir. Mordió su labio al punto que casi le dolió y sangró. Ella nunca había querido algo, y eso no iba a serle quitado tan fáci
es mejor?- Nicolás pasó su man
enos así los síntomas de su mente s
a visto el impacto había sido realmente grande, incluso para alguien como él. No era para nada la pequeña cachorra algo grande de aquella vez. Ahora era una adolescente y que olía, por dios, delicioso, como si
años, la edad no eran tan importante pero había líneas que nunca c
como su reina a pesar de tener bastantes facultades y él tenía muchos asuntos en manos como para asentarse todavía. Así que de una forma u otra se habían consolado. Nunca habían llegado a lo se
reunión de ese día no sería complicada, más no la del siguiente. El tema a tratar era bastante delicado y Hades
explotar. Entre el bullicio interno y externo se mareaba tanto que le era imposible tener hambre. Además Shirain
su espalda, Nicolás la había puesto al día de su c
a dejó su plato y
la atención que Sara ayudara a su hija a levantarse de la mesa. No se veía m
nto- se levantó ante
ió su líne
en?- todos los demás la b
ero la tensión en su c
la tomó del otro brazo. La cachorra se tambaleaba de un lado a otro y sus ojos
sospechas que era debido a su condición especial y que esta
astraba la palabras lent
que sus ojos estaban abiertos y desorbi
ó con fuerza su cabeza antes de gritar
edor. Sonidos de un fuerte estruendo y gritos a su alrededor lo alarmó y abrió los ojos que no supo cuando los había cerrado. Con un agudo ruido en s
omedor que antes estaba alborotado ahora era un desastre total de destrucción y los lobos estaban corriénd
as que contenían en su interior a una chica
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