icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Inefable, lo que creíamos perdido

Capítulo 2 Un nuevo hogar

Palabras:1978    |    Actualizado en: 18/04/2022

del auto. Una canción de John Lennon suena en la radio y mi padre la tararea

mis ojos y los distintos escenarios aparecer frente a mi como la portada de un libro tentándome a que me adentre en ellos, me resulta cautivador. Este vi

tado sosteniendo desde que subimos al auto: lo

llamado River'Hills, en la olvidada West Virginia. El lugar no tiene más de 4000 habitantes, dos semáforos, una biblioteca, una escuela preparatoria, una iglesia y una est

e fundada por Jean Pier Laver, un francés ex director de una orquesta filarmónica en París, que ahora mismo se encuentra jubilado y pasando sus últimos años

bría podido soportar un semestre más en ese lugar donde todo me recuerda a él. Donde los monstruo

o está, mi padre ya no pinta, o al menos no como antes, y yo, yo estoy agotada. Ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que capturé al

―La voz de mi padre me hac

o. Al notar mi mirada, gira por un momento sus ojos hacia mí antes de sonreír y volver a mirar la carretera. Mi padre es ese hombre

ados por una bruma de tristeza que logra disimular bastante bien y me regala una gran sonrisa antes de que ambos comencemos a cantar a todo pulmón en el vehículo

mento; después de unas horas más, el sueño y el cansancio me golpean de frente, y justo cuando mis oj

hombros ¿Les ha pasado alguna vez que mientras están soñando sienten todo lo que sucede a su alrededor? Bueno, yo me encue

el carro. La mantiene abierta para que salga y cuando lo

o cual no es muy buena idea, pues todos los músculos de mi cuerpo gritan en protesta por las ocho horas que llevo metida en el auto; dudo que en este pueblo pueda encontrar un lugar donde hacerme u

n sus pies, lo que me demuestra que s

ada y un hermoso jardín que cubre la parte delantera. Tiene dos plantas y lo que parece ser un altillo. Las ventanas del primer nivel van del piso al techo totalmente en vi

r y me doy cuenta que aún no he contestado la pregunta

lviendo a dirigir la mirada

re decir qu

os dientes y me acerco hasta d

decir que

observando lo que será nuestro nuevo hogar. Por un instante puedo sentir una punzada de dolor y arrepentimiento atravesarme el pecho

, y nos giramos para ver el camión de la mudanza qu

quedaban en la camioneta para llevarla hasta mi nueva habitación; la blusa que traía se ha adherido por comple

palda sudada. El viento que entra por la ventana besa mi piel haciendo que sienta el rostro frío debido al sudor. Los brazos me tiemblan por la fuerza

nzo la más cercana y al abrirla, cientos de instantáneas me dan la bienvenida de inmedi

y tú lo harías sin rechistar; yo por otro lado nunca he sido muy dada con las palabras, parezco nunca encontrar las indicadas y ciert

ncias éramos pe

a cuando siento el golpe suave en la puerta de la habitac

rvando el desastre que es ahora mismo mi

o del que debería me levanto de la cama para bajar hasta la sala.

mesa de la cocina, realmente no sé cómo co

pasó el número ―dice mi padre como

s de tomar un trozo de pizza y acercarlo a mi

ncantos ―bromeo, elevando mis cejas y dando

en el pecho ― Hace mucho que no lo escucho reír así― antes de poder deci

que encuentro frente a mis ojos es peor que cualquier cosa que pude imaginar. Afuera, justo al lado de mi casa, tres chicos con pinta d

alistas, tres chicos que se ven como la versión masculina de la barbie no pueden

l momento en que uno de los chicos, un rubio con el cabello en punta, fija su mirada en mí. Sus ojos se anclan a los míos ante

a ser un mazacote de masa desagradable; sacudo mi rostro para dejarlo pasar, pero no puedo evitar pen

er que tratar con ninguno de mis

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Inefable, lo que creíamos perdido
Inefable, lo que creíamos perdido
“El pequeño pueblo de River Hills recibirá una nueva habitante: Gabriel Blanchett. Una joven artista de 19 años que, en busca de escapar de su pasado y un secreto doloroso, dejó atrás todo lo que conocía para refugiarse en un lejano pueblo de West Virginia. Sin embargo, los secretos nunca permanecen ocultos para siempre y, de alguna manera, los suyos empiezan a aparecer de forma anónima en el periódico universitario, amenazando con revelar aquello que con tanto empeño estaba decidida a olvidar. Una nueva vida, con nuevas personas, un terrible misterio que resolver y sentimientos que descifrar, removerán aquello que por mucho tiempo Gabriel ha intentado ocultar y le harán saber que al final no todo está perdido.”