icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Solo un para siempre

Capítulo 2 Cambio de actitud.

Palabras:2262    |    Actualizado en: 19/05/2022

And

ea, ap

ía sigo pensando que estoy cometiendo una locura. Mi rostro está maquillado a detalle y mi cuerpo, cubier

alida de amigos -susurro,

nificativos, se siente extraño asistir a una fiesta de fraternidad con uno de los c

brincar, acompañado de las p

lama, con i

spondo, rodan

a puerta. La abro y él está del otro lado, con

o, frustrada-, no creo que sea

o mi bolso, guardo las pertenencias esparcidas y que sé, nec

encuentro a mi ac

ro, siento el calor sofocante de su mirada y mi piel se eriza como si sus dedos me tocaran. Mis nervios aument

lista. -

rance y sacude su cabeza, com

que lo hag

stas últimas semanas, no interesarme por él. Esa parte diferente suya, tierna, divertida y preocupada, que

Pero cada día, al darme los buenos días, sus ojos brillan; se preocupa por mis clases y me ayuda en los

pero me gusta que así sea. Borra un poco e

eri

haga en absoluto. Tengo la seguridad de que, por su cama, durante la última semana, han pasad

soy es

de ciega estoy. Y como aun no comprendo las razones por las q

imero, porque yo caería rendida a sus pies; su sex appeal me encandila demasiado y mi cuerpo, no se negaría a una noche con al

ientemente interesante para q

erio y sin esperarm

co mortificada y

rdura contr

ente, me da el bajón, pero es mejor que haya sido así. Caminamos por el pasillo de la residencia, él delante de mí con un paso apurado,

abido que sería así, mej

hris se gira con rapidez y al ver mi pose, mis brazos cruzados y u

nterrumpe. Suspira-. Lo

lar. Él está nervioso. Estaba huyendo de mí. Lo que es irónico,

ngiendo confusión, pero la

mí. Esta vez se acerca demasiado, tanto que siento su aliento mentolado chocar contra mi boca; sus manos se

. Quiero quitarte ese maldito vestidito que me trae loco desde que

s acaban de mojarse con sus palabras y el tono sugestivo de su voz

ero echarlo t

ja color rojo pasión,

-Frunzo

ia el fruncido entre mis cejas. Una sonri

s demás. Y aunque mis ganas de follarte aumentan con cada

mos perderlo? -me a

Me suelta y da un paso atrás. Me mira ahora a la distancia

tentas...

cabo de pasar. Expuse por completo mis sentimientos-. Y sería muy difícil para m

. La decepción duele, pero yo sé muy

e recompongo

stimo lo sucedido. Salgo del todo al aparcamiento, liderando el camino hasta su auto. Siento la mirada de él sobre

ón y me subo. Lo veo cómo rodea el auto, todavía con una mueca extraña en su rostro. Me dan ganas de reír, porque c

.

tenemos que dejar el de Christian una cuadra más abajo. Yo pretendía bajarme y entrar sola,

o en más de una ocasión. Al final, termino agarrada del brazo de Christian

ón, no pretendo pelearme co

da. Y aunque debería call

ué lo h

miren -dice, luego de m

r a alguien? No eres quién par

n, puedo notarlo. Sus

í lo quier

go que él no tiene ningún derecho a privarme de nada. Si se me da la gana de rev

a que él decida darle una oportunida

vía no entramos siquiera a la inmensa mansión. Cuando atravesamos la cerca que delimita el perímetro, todos saludan a Christian, le brindan de sus bebidas o le habl

ndía desahogar mis penas hoy, ya veo que

uelto de Christian. Él me mira y en sus ojos noto algo extraño, pero no dic

adas, olor a sudor y perfumes demasiado fuertes llegan a mi nariz y hago una mueca de

estas, odio veni

y se puede respirar. Un espacio amplio, que creo funciona como comedor, alberga todo tipo de bebidas y alimentos. Christian toma dos vaso

más -exige y yo asiento. Quisiera decirle que no soy

sus intenciones y acepto el vaso con un asentimiento. Lo acerco

el suyo y me mira con intens

i lengua y baja por mi garganta, con un ardor soportable. No soy de muc

licioso -digo, dá

o si me estuviera regañando-, si te embo

pero a pesar del dolor, busco las fu

ayor de edad y no es la primera vez que asisto a una fiesta de fraternidad. Antes de ti tuve una vida. Si tanto te mol

eta su mandíbula. Muchos nos miran, siento sus ojos sobre nosotros por la curiosidad de lo que sucede. No recibo r

ultad, su cuerpo está demasiado cerca y nuestros pechos ch

r de todo, no respondo-. Pues Andie,

ja tirada y sola en esta fiesta a

les. Hasta el día de hoy, nuestras interacciones eran sanas

ecido dar una vuelta antes de irme. Porque es l

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Solo un para siempre
Solo un para siempre
“Trilogía Destinados. Libro III ¿Es verdad eso que dicen que las experiencias del primer amor no se olvidan nunca? Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio. Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás. Una frase. Un lugar. Una fecha. Todo me lleva hacia él. A mi supuesto "para siempre". La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté. El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida. Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió. No, al menos, de la forma que esperaba. Orden de lectura: 1-Solo dos veces al año 2-Solo un: ¡Sí, acepto! 3-Solo un para siempre”