icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Bajo mis ordenes

Capítulo 7 Deseo

Palabras:1807    |    Actualizado en: 30/07/2022

o -dice cerrando la puerta de casa-.

on tono divertido mientras voy sacándome cada p

olo tenemos media hora para prepararnos, van a empeza

una organizadora

o la presión a otra persona. -Se ríe-.

ente? ¿Qué le pasa a este hombre? ¿Será que quiere acostarse conmigo? Bueno, creo que no tengo dudas sobre eso, pero vo

ión. Frunzo el ceño y decido subir a ver qué pa

que me obligo, no puedo apartar la mirada. Su cuerpo está bien marcado, tiene una silueta tan masculina que hasta estoy sospechand

restándole atención a la esce

ho algo malo, mientras él los sigue retando como si fueran niños. Me causa mucha ternura y no logro aguantar la risa, lo que l

? -me pregunta, haciendo un ge

te embarrada y sus almohadas están rotas, c

horros, y no puedo ni siquiera castiga

o, con esa expresión de perrito que dan ga

mi madre siempre sube para ver que esté todo ordenado y me va a

boca para dar su objeción, pero le hago un gesto con la mano para

ntesta-. Voy a buscar sábanas y la escoba... -Suspira y comienza a camina

. Es increíble el desastre que hicieron sus tres perritos, pero él t

ramos dejar la habitación impecable en menos de veinte minutos. Aunque, debo admitir

sin ti, eres como una especie de ángel para mí,

contesto, evitando sus ojos azules-. Y, la verdad, es

oj de pulsera, hace una mueca de asombro y vuelve

harte conmigo? Ahorraríamos agua y más tiempo. O mejor no, creo que ta

mis mejillas ardiendo. ¿Por qué teng

riéndose-. Por cierto, contraté a una estilista para ti, me había olvidado de dec

ados -replico sin prestarle atención

onrisa torcida, y da un paso más ha

ero no er

.. -Se acerca tanto a mí que puedo sentir el calor emanando de su piel. Pega su

iemble. Asiente con la cabeza y me mira a los ojos con intensi

nrojadas y tu respiración algo entrecortada... -Se queda en silencio y acaricia mis

ue me descubrió. Su sonrisa se amplía porque e

ra? -inquiere, a

me de hombros-. Con respecto a e

demasiado y no entiendo por qué tengo tantas ganas de ti... -es lo único que dice antes de alejar

, sin pelos en la lengua... ¿Cómo puede ser tan seguro de sí mismo y no tener ve

vendría mal despejarme un momento y olvidar lo que acaba de suceder, aunque no creo que lo logr

s después, la voz de Alex desde el otro la

on los empleados

saliendo de la bañera y qui

una chica rubia abriendo una caja de maquillaje y saca de una bolsa mil utensilios para el pelo.

aseguro que vas a quedar preciosa -se presenta con una sonrisa. Es una

plico estrechando la ma

ión hasta tal punto que terminamos riendo y prometiendo una salida de chicas el fin de semana. La verdad, es que

mi acompañante en cuanto termina de maquilla

ola. Tengo que decirlo, hizo un excelent

endo una mueca de tristeza-. Pero no me olvido de que tenemos

ura de que la vamos

ya vestido de una manera muy elegante, con un traje negro, moño en el cuello y el ca

con velocidad, notando la tensión en el ambiente-. Se

, muchas gracias a ti.

uten la fiesta,

rayo. Alex se ríe por lo bajo y se a

-. Te dije que ese vest

debería dejar que me compre

a incomodarte, fui un estúpido al decirte que te deseo, no quiero qu

iento deseo por ti, pero lo mejor es no hacerlo realidad, porque...

. Es tanto su silencio, que hasta comienzo a

cabeza fría y recordar que solo esta

do -repito. Toma mi mano y me da u

a hacer tu mejor actuación?

os ahora dejé en claro lo que siento por él, y pareció entenderlo, el problema

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Bajo mis ordenes
Bajo mis ordenes
“Maia Torres, una tímida mujer de veintiocho años, sin experiencia laboral, tuvo la mala suerte de conseguir su primer trabajo en las vísperas de año nuevo. Sus responsabilidades eran simples: debía repartir café y bebidas alcoholicas, comida y cobrarles a los clientes del bar, todo bastante simple, hasta que un atractivo y misterioso hombre se ofreció a multiplicar el sueldo del mes solo si lo acompañaba a su casa a pasar el año nuevo. Cansada de tantas ordenes de su jefe, quien la trataba como si fuera su perrito faldero, decidió aceptar la propuesta del desconocido sin imaginarse que tenía que actuar como su futura esposa frente a su familia. Se suponía que ella debía actuar solo por unas horas, pero la situación se salió de control y terminó siendo una farsa cada vez más grande a la que ya no podría controlar, ¿pero cuánto tiempo duraría esa mentira? ¿Cuánto tiempo ella debería seguirle el juego? ¿Y qué pasaría si esa farsa se convirtiera en algo real? El desconocido le debía un favor, y cansada de tantas mentiras y seguir fingiendo, ahora sería él quien debería seguir sus ordenes.”