icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Siempre Estaré Ahí

Capítulo 2 ¡Qué absurdo!

Palabras:863    |    Actualizado en: 09/02/2021

tamente a los ojos. A ella nunca le importó absolutamente nada más desde el fallecimiento de sus padres en el

ar a su lado. Los dedos de una mano le bastaban para contar el número de veces que su esposo visitaba la ca

a pasado bastante tiempo desde la última vez en que se detuvo a observar a su esposa con detenimiento. Ese día estaba aún más hermosa con aquel vestido rosa que combinaba con el clima de la temporada. Además, sus ojos cristalinos brillaban como agua de manantial cuando lo miraba de cerca, y sus mejil

y aún estaba clara en su memoria, pero ya le había concedido los deseos a ella. ¡Ahora la joven tenía toda la libertad y las riquezas para sí

a la señorita Greenwood de

es una considerable suma de dinero. ¡Incluso si quisiera holgazanear por el resto de mi vida, las riquezas serán suficientes para satisfacer un lujoso estilo de vida has

l salón, agarró firmemente los papeles del divorcio en su mano y se dijo: 'Te lo mostraré, Gerard. Incluso

ato por las puertas de la empresa. No fue hasta entonces que Damien

postura", dijo Damien. Llevaba más de cinco años trabajando para Gerard y estaba al tanto de todos los detalles de su matr

ible", dijo Gerard, quien dio las instrucciones sin establecer contacto vi

ien en tanto salía de la ofici

liciosas de la ciudad Binfield, cargando su lujoso bolso e ignorando el llamativo paisaje que la rodeaba. Desde qu

ora que se habían separado, sentía una gran sensación de alivio en su corazón. Había sido una buena elección divorciarse de él, ¡pues ahora podía hacer

iones a los que asistía porque ya tenía otras mujeres que lo acompañaban. Un día se aparecía con una joven a quien presentaba formalmente en sociedad. Al próximo evento, as

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Siempre Estaré Ahí
Siempre Estaré Ahí
“El matrimonio no fue más que en beneficio de las dos familias. Podía elegir a cualquiera para que fuera su esposa, pero en el momento en que la vio, supo que ella era la que quería. Sin embargo, su matrimonio no duró mucho debido a su indiferencia. Hasta el momento en que firmó el acuerdo de divorcio, finalmente fue testigo de sus verdaderas intenciones. Resultó que ella también se aprovechó de él. Su divorcio no fue el final sino el comienzo del verdadero juego del amor.”