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Rendida A Tus Pies

Capítulo 5 Una vergüenza

Palabras:1233    |    Actualizado en: 09/02/2021

de Esteban, pero Monique solo dijo esas palabras a propósito

engendrado al hijo del hombre que amaba. Si hubiera sabido quién era el padre del bebé que l

a para ser la madre de los herederos

estruir su compromiso con Janiya. Pero jamás esperó que su hermana, quien había desaparec

lenguaje", le

que corregía a su hija cuando se portaba demasiado malcriada, aunque era obvio que solo lo hacía para asegurar el próspero futuro de la familia An. Sin embar

a sujetaba de la mano, y se quedó allí parada sin decir nada

ra. De todos modos, ya ha estado viviendo afuera todos estos años. No sabemos cómo ha vivido todo este tiempo, no sabemos

la otra mujer. Luego, se dio la vuelta para mirarla directamente a los ojos y le dijo en un tono suave: "Hija, vuelve a casa con tu padre. No has estado aquí d

bía sido él quien la había echado de la familia, como a un p

e embarazo y estuvo por morir allá afuera. De hecho, quería olvidar por completo ese

no se vengó porque todavía le importaba un p

stimado mucho, seguían recordándole lo lament

ía darse la vuelta e irse, pero se d

no volvería a serlo jamás. Si mal no recuerdo, también me dijo que yo era la hija bastarda de su compañero de clase. ¿No le parece gracioso, señor? El hecho de que, ahora, usted sea quien me esté rogando que vuelv

labra más porque sabía que todo lo que ella había dicho era cierto. Solo p

ía que si hacía alguna concesión, ella volvería obedientemente a casa con él. Lo que no sabía era que, en

a enojarse, ella también se enfureció y jaló a s

golpe, pero luego vio por el rabillo del ojo cómo Esteban y otro

tada, los cinco dedos de Monique quedaron

so su mano en la cara en un intento de contener el d

o ninguna razón para echarte? Maldita perra, ¡arruinaste la reputación de toda la familia An

o estaba mordiéndole la mano a su enemiga con ferocidad. Las comisuras

ar a mi mami! ¡Te mataré a mordiscos!", dij

onó. Entonces, intentó sacudir su mano con fuerza, pe

uele!", gr

mirar su carita, vio que era exactamente como la versión pequeña de

o! ¿Quieres morir? ¡

ra mano, pues pretendía lan

ritó una voz

al oírla. No se atrevió a mo

que esa voz era del hombre al que h

to. Al ver que él la miraba con frialdad, como

uando descubrió que estaba bien. Luego, volvió la mirada hacia la mujer que pretendía golpear a su nieto y la miró con una expresión sombría en el rostro. La

a mirada feroz, se volvió hac

r qué estabas ahí parada sin hacer...". Cuando vio la marca roja en su rostro,

niño al auto", dijo Esteba

que les jugara alguna mala pasada, pero pensó que tampoco había nada qu

Esteban volvió la mirada hacia Margaret, cuya

a de mi hijo?", preguntó él. Lo había escuchado todo cla

ondió nada y continu

compromiso, sin embargo, ahora parecía tan tímida. ¿Seguía siendo la misma mujer que hizo un escándalo en la fiesta de compromiso de aquel entonces? Esteban tenía sus dudas, pero las dejó pasar. En se

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Rendida A Tus Pies
“Al ver la noticia de que se iba a casar, se volvió hacia su hijo y le preguntó con una sonrisa:" Tu papá quiere casarse con otra mujer. ¿Qué piensas, cariño? " "¿Qué tal si le robamos todo su dinero? Sin dinero, nadie se casará con él, ¿verdad? Se quedó sin habla al escuchar la idea de su hijo. ¡Qué chico más astuto!”