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MI VIENTRE EN ALQUILER

Capítulo 3 CAP 2

Palabras:1609    |    Actualizado en: 04/01/2023

de Enzo, le avisó entrando a la oficina, y dejando su co

ias,

y luego escuchó l

riñ

tó ella desde el ot

jo, como siempre

ros de Enzo se tensionaron y

o el espe

mplicada... literalmente... mi

onel

olvería loca a cualquier mujer que quiere forma una familia con

entusiasmó-. Hablém

cuerd

? -preguntó cerrando su computadora

.. quiero dejar unos asunt

oy para

rdo... y

cari

ándome a pe

ituación que se estaba presentando. Su familia de parte de ambos

e parte de Antonella, incluso pensó que esto podía ser un berrinche suyo, pero ahora no podía

lo menos que podía hacer, era ceder a sus idea

Así lo pensaba él, y así era la mayoría del pensamiento de un ciudadano it

u propio auto, para ir en dirección del centro de Roma, donde estaban

que la casa familiar y generacional de tu padre, se la coma un banco... -An

ada, que incluso quiso

d... yo... -Antonella sonrió para ella mientras su

ara que puedas suplir las otras necesidades,

ía un buen pago, ella estaba pagando la h

uando salió de la universidad a sus 20 años, y también en el momento en

nte para irse de luna de miel, y el trabajo que le realizó por ese tiempo en

osivo, y las formas en como a veces tomaba decisiones. No era muy buena en sus palabras, y que e

el bono... uste

mano derecha y quiero que todos sepan q

o recibió el cheque firmado, y l

llo claro. La mujer también tenía una estatura prominente, esbelta, y con el cabello castaño oscuro. Por cómo había sid

hecho por mí... solo puedo agradecerle y

rto... mi esposo viene en un momento, lo dejas pasar, es

ra retirarse, pero se giró en el momen

utadora, y Gianna tomó esta señal como un s

afetería algo para tomar, cuando sus ojos de

tó de colocar una sonrisa para el esposo d

una presencia imponente. Tenía el cabello castaño oscuro, y ahora mismo estaba quitándo

ión, de hecho, el italiano no venía mucho por aquí, solo que a veces miraba

ara alzar la cabeza y

li... -y ¿Por qué tenía q

.. ¿Cómo estás? -Ella

iera millones de

ces s

cias por preguntar... su esp

o... mucha

su indicación, y ell

us favoritos

rle a la encargada que los llevara, pero recordó que a Antonella no le gustaba nada qu

-. Envié estos bocetos, puede que te llamen en un momento, contesta, y es

se de sus quehaceres para

s suaves en la puerta, escuchó como esa v

-estaba a punto de devolvers

tender que estaba en medio de una fuerte discusión. Se podía sentir

ención de retirarse de inmediato, pero su jefa la f

-no tuvo

.. yo mismo puedo servir una bebida... -Gianna se quedó en silenc

nella, como retando a su marido, y ella quis

de de la ira, entonces se apresuró

ada del piso, estaba acostumbrada a teclear y hacer bocetos, mientras su imaginación volaba, estaba aco

rpe, derramar las tazas

o siento

ato, cuando vio su mano roja

n su mano fría en el lugar enrojecido-. Necesitarás una crema..

se puso rojo, y luego tomó

e limpiar esto, o al menos lla

a!, estás colmando n

ernocchi, aunque ya no solía llamarla

onmocionado por su actitud, pero retirándole la mano de

la enfermería... de verdad lo siento mu

sentara-. De hecho, es bueno que te quedes, así Enzo sabr

idenció como Enzo negó hacia su esposa como

iguió Antonella, cruzándose de brazos sin hacerle el mínimo c

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MI VIENTRE EN ALQUILER
MI VIENTRE EN ALQUILER
“Enzo y Antonella eran una de las parejas más estables públicamente en Italia, y uno de los rostros favoritos de los tabloides, pero desde la intimidad de su casa, ellos ocultaban una discusión constante que los estaba llevando al punto del declive. A sus 32 años, Enzo Cavalli quería un hijo, una familia para formar y herederos que dejar, cuestión que su mujer no aceptaba por el simple hecho de no dañar su figura. En un momento de una fuerte presión, Antonella utiliza todas sus armas contra su fiel y dulce asistente, Gianna Ricci, porque decir que le debe hasta el alma, es quedarse bastante corta. "Quiero que me alquiles tu vientre", esto más bien se escuchó como una orden, y teniendo la casa de sus padres hipotecada, y un montón de deudas por atender, a Gianna no le quedó de otra, que sucumbir a un trato oscuro que tenía muchos sucesos ocultos, entre ellos, una cercanía irreparable con Enzo, de la que ella no iba a poder escapar...”