/0/22857/coverorgin.jpg?v=2b5f1e72242513dd4dbee2a5303c6b68&imageMogr2/format/webp)
Fui una chica de orfanato con talento para el arte. Mi benefactor, Damián, me lo dio todo: educación, un hogar y un futuro. Lo amaba, y acepté ser su esposa.
Pero entonces su hermana adoptiva, Sofía, decidió que quería a mi hermano. Cuando mi hermano la rechazó, Damián mandó que le rompieran las manos, destruyendo su futuro como músico.
Sofía me incriminó por secuestrarla, y Damián le creyó cada palabra. Como castigo, me arrojó a una barranca abandonada llena de víboras.
Luego, para darme una "lección permanente", hizo que sus hombres me arrastraran a una clínica.
Me quitaron un riñón.
El hombre que prometió protegerme, el que yo creía mi salvador, me arrancó un pedazo de mí por un crimen que no cometí. El amor que sentía por él murió en esa mesa de operaciones.
Cuando desperté, se sentó junto a mi cama y me dijo que nuestra boda seguía en pie.
Creyó que me había quebrado. Estaba equivocado.
No sabe que tengo un plan. No sabe que me voy a ir.
Y nunca más volverá a verme.
Capítulo 1
El zumbido alrededor de la hija adoptiva de la familia Garza, Sofía, y su repentino interés en mi hermano era la comidilla de nuestro círculo social. Todos sabían que Sofía Garza conseguía lo que quería.
Pero a mi hermano, Carlos, no le interesaba.
Los rumores eran solo un ruido de fondo hasta que mi celular vibró. Era un video de un número desconocido.
Mi dedo flotó sobre la pantalla, un pavor helado recorriéndome la espalda.
Le di play.
El video era tembloroso, grabado en lo que parecía un callejón oscuro y húmedo. Carlos estaba en el suelo, con la cara amoratada y sus manos de músico dobladas en ángulos antinaturales. La voz de un hombre, áspera y grave, sonó detrás de la cámara.
—Debió haber sido más amable con Sofía. Ahora mira sus manitas. Ya no sirven para tocar la guitarra, ¿verdad?
Se me cortó la respiración. El corazón me martilleaba en el pecho.
Entonces, mi celular empezó a sonar. Era una videollamada del mismo número. De Damián.
Mi benefactor. El hombre que amaba.
Mi mano temblaba mientras deslizaba el dedo para contestar. Sentía todo el cuerpo como si estuviera encerrado en hielo.
La cara de Damián llenó la pantalla. Se veía perfecto, como siempre, sentado en su sillón de piel en su oficina, con el horizonte de la Ciudad de México brillando detrás. Ni siquiera miraba a la cámara. Miraba algo a un lado.
—Tienes una hora, Alana. Ven al penthouse. Sola.
Mi cuerpo estaba rígido, mi voz era un susurro ahogado.
—Damián, ¿qué hiciste?
—No te preocupes —dijo, con un tono casual, como si hablara del clima—. Carlos es importante para ti.
Las lágrimas corrían por mi cara.
—Es mi hermano. Es todo lo que tengo.
Damián finalmente se giró hacia la cámara. Sus ojos estaban fríos, desprovistos de la calidez que una vez adoré.
—Y Sofía es todo lo que yo tengo. Está muy afectada. Carlos hirió sus sentimientos.
—¡Él no hizo nada! ¡Solo no quiso salir con ella!
—Esa no es la historia que ella me contó —dijo Damián, con voz plana—. Y Sofía no miente. —Hizo un gesto fuera de cámara—. Encuentra a Sofía. Discúlpate con ella. Convéncela de que te perdone. Entonces, tal vez, deje ir a tu hermano.
La cámara al otro lado del video, la del callejón, se movió. Una bota pesada pisó con fuerza la mano ya rota de Carlos.
Un grito desgarrador salió de mi garganta, crudo y desesperado.
—¡Basta! ¡Por favor, haré lo que sea! ¡Para!
Recordé a un Damián diferente. Un hombre que me había encontrado, una huérfana asustada con una alergia mortal a los cacahuates y talento para el arte. Había patrocinado mi educación, mi vivienda, mi vida entera.
/0/18770/coverorgin.jpg?v=e9f862fc83d31fb41b91dafad71b495d&imageMogr2/format/webp)
/0/1686/coverorgin.jpg?v=c6aa204f0bff9319b9281d1cf10ec511&imageMogr2/format/webp)
/0/21760/coverorgin.jpg?v=fbce547367aab136e06b9533584fe2a7&imageMogr2/format/webp)
/0/18175/coverorgin.jpg?v=a2b65fe5ad714b7d6b6817d6ddf89889&imageMogr2/format/webp)
/0/18218/coverorgin.jpg?v=71af2c77ca7dc0d3084024a6b62d4f6f&imageMogr2/format/webp)
/0/14935/coverorgin.jpg?v=20250113163513&imageMogr2/format/webp)
/0/21676/coverorgin.jpg?v=e2d3d0e925909d02a9400a5cd0b8cd32&imageMogr2/format/webp)
/0/18019/coverorgin.jpg?v=c4aa805519063c37d8f3e40ae1603f1a&imageMogr2/format/webp)
/0/17713/coverorgin.jpg?v=fa356e0e3d83a791f5089339deb9cca2&imageMogr2/format/webp)
/0/17992/coverorgin.jpg?v=056563faed80fb73e32bb0e14f965d57&imageMogr2/format/webp)
/0/18039/coverorgin.jpg?v=7013879b2827634cda05d06144e1a6b6&imageMogr2/format/webp)
/0/18423/coverorgin.jpg?v=741abd6b4c38a06963eb19107dd12a72&imageMogr2/format/webp)
/0/16105/coverorgin.jpg?v=20250429095954&imageMogr2/format/webp)
/0/19462/coverorgin.jpg?v=ca5f02fac20e0ee08ab6329523514323&imageMogr2/format/webp)
/0/18103/coverorgin.jpg?v=8dd9f8b10aa25be8b1e33cf73bb79a91&imageMogr2/format/webp)
/0/18372/coverorgin.jpg?v=a481064073784af01fbdfec4d5723d2b&imageMogr2/format/webp)
/0/455/coverorgin.jpg?v=0743616d39a94e13e5e21cd4b3d00179&imageMogr2/format/webp)
/0/18011/coverorgin.jpg?v=7f4cfcf9a457475709a2a3a5f1612ae2&imageMogr2/format/webp)
/0/18263/coverorgin.jpg?v=6288493f0cf3f7eb3d0e74a8741ad652&imageMogr2/format/webp)
/0/14192/coverorgin.jpg?v=66b37eb8b1c7502e6e58caeab2c07925&imageMogr2/format/webp)