/0/19068/coverorgin.jpg?v=a2d89a46d9045c1e5a319e1654d65ae6&imageMogr2/format/webp)
Mi esposo, Adrián, me llamó por teléfono. Para salvar la carrera de su amante, la famosa actriz Liliana Requena, me pidió que fingiera mi propio secuestro y me echara la culpa para desviar la atención de los medios.
Pero eso no fue todo. Con una frialdad que me heló la sangre, me exigió que abortara a nuestro bebé.
"Liliana no puede soportar más estrés" , me dijo.
Me negué a perder a mi hijo, pero él, para proteger a su amada, me empujó con una fuerza brutal. Mientras yo sangraba en el suelo, él se fue con ella sin mirar atrás. Su madre fue aún más lejos: me encerró en una hacienda bajo un sol infernal hasta que perdí a mi bebé.
Mientras me desangraba sola, recibí un mensaje suyo: "Lo siento, mi amor. Te lo compensaré" .
Con el corazón hecho pedazos y el alma vacía, tomé mi teléfono y marqué un número que me había prohibido a mí misma durante años. La voz que respondió era la de mi padre, Augusto Sierra, el dueño del Grupo Sierra.
Capítulo 1
"Isabela, necesito que hagas algo por mí" , la voz de Adrián Maroto sonaba tranquila a través del teléfono, pero cada palabra era como un trozo de hielo.
Mi voz tembló. "¿Qué pasa, Adrián? ¿Liliana está bien?"
Silencio. Luego, su tono se volvió aún más frío, desprovisto de cualquier emoción. "Liliana está en el centro de un escándalo. Se ha filtrado un vídeo horrible en internet, uno donde parece que la secuestran y la... la humillan. Fue durante una fiesta, y la están acusando de todo. Su carrera está a punto de terminar" .
Sentí que el aire se me escapaba de los pulmones. Liliana Requena, la famosa actriz de telenovelas, la amiga de la infancia de mi esposo, su eterna protegida. Él siempre la había visto como una muñeca de porcelana a la que el mundo podía romper en cualquier momento, y él era su único caballero andante.
"Tienes que ayudarla" , continuó Adrián, como si estuviera dictando una orden de negocios. "Vas a decir a la prensa que te secuestraron. Que el vídeo, en realidad, eras tú. Crearemos una historia, un escándalo falso para desviar la atención. El público se olvidará de ella y se centrará en ti" .
No podía creer lo que oía. "¿Qué estás diciendo? ¿Quieres que me declare víctima de un abuso para limpiar su nombre?"
/0/19068/coverorgin.jpg?v=a2d89a46d9045c1e5a319e1654d65ae6&imageMogr2/format/webp)
/0/18769/coverorgin.jpg?v=62d44756361e0a18604f58dc5d01d206&imageMogr2/format/webp)
/0/18438/coverorgin.jpg?v=936fb1930221f700610ed183878c2f46&imageMogr2/format/webp)
/0/7639/coverorgin.jpg?v=ee3a3d2755c09fbf79009e502e4aac22&imageMogr2/format/webp)
/0/16752/coverorgin.jpg?v=6fd60dcc0f6469bdc868a4214607decc&imageMogr2/format/webp)
/0/18077/coverorgin.jpg?v=8f82fee3e3d14c5932684d8d9961c7a9&imageMogr2/format/webp)
/0/18044/coverorgin.jpg?v=f8a4d4d2f904dc263c2fba0cd19492f3&imageMogr2/format/webp)
/0/14365/coverorgin.jpg?v=907d02e0a2e57aa1756ea676fb818037&imageMogr2/format/webp)
/0/10190/coverorgin.jpg?v=f10b98b899a97c2530378d45c94c824f&imageMogr2/format/webp)
/0/23041/coverorgin.jpg?v=cb635462ba13a82743159c81aca23e52&imageMogr2/format/webp)
/0/199/coverorgin.jpg?v=dda31e0b743108e59d754e02b3c3242b&imageMogr2/format/webp)
/0/18422/coverorgin.jpg?v=b81debb7b1c8bc47848d7d0d14ee5a20&imageMogr2/format/webp)
/0/18432/coverorgin.jpg?v=531e4681df89560a421c508e07e5f6c3&imageMogr2/format/webp)
/0/9701/coverorgin.jpg?v=518a35da4266006655e5a46e6b46bb38&imageMogr2/format/webp)
/0/13936/coverorgin.jpg?v=ce3b3f3920a257912691ca8875c1229b&imageMogr2/format/webp)
/0/18528/coverorgin.jpg?v=6270419a8dcbe7d46e6911398ff570bf&imageMogr2/format/webp)
/0/16655/coverorgin.jpg?v=d390784c8b7aed40cba69ace7aa2abab&imageMogr2/format/webp)
/0/18262/coverorgin.jpg?v=1e195d852cd31991727cc51760818ecf&imageMogr2/format/webp)