/0/20999/coverorgin.jpg?v=5e26b77f9e1505408efaa48dfcf180cc&imageMogr2/format/webp)
Un bosque, mucho follaje y un aura en el cielo color cian, conformaban un inmenso laberinto en el que un joven recorre a gran velocidad con desesperación buscando una salida sin saber su rumbo. Notaba que no podía salir, a pesar de llevar semanas corriendo, aun así, no sentía fatiga, ni sed, tampoco hambre, solo unas inmensas ganas de poder escapar de este lugar, que parecía infinito.
En todo este tiempo oía el sonido de insectos, pájaros silbar y fría y violenta brisa golpeando ramas y hojas, el tiempo era estático, no había crepúsculos, sólo un resplandor tenue a la distancia entre árboles, que no se podía distinguir de dónde provenía la fuente, pero que iluminaba todo. Sus recuerdos de cómo había llegado aquí estaban en blanco, intento hacer un gran esfuerzo en su memoria y logro algo, su nombre era Sherek.
A unos 100 metros, ve un pequeño claro donde la luz era mucho más fuerte y pensó
—¿Sera esta la salida? ¿O me llevara a otro lugar? ¿Dónde apareceré?
Decía esto mientras corría sin detenerse, cada vez estaba más cerca y su corazón se aceleraba, se sentía emocionado, pero también con algo de temor. Sigue acercándose y al estar frente a esta luz extraña y enceguecedora se detiene, todo era blanco, estira un brazo, y se pierde en lo que parecía ser una muy densa niebla al frente de el, le daba miedo continuar, voltea hacia atrás y nota el largo y gigante laberinto desde donde había corrido por tanto tiempo.
—¿Cuánto ha pasado? ¿Horas? ¿Días? ¿Semanas?
De repente su cuerpo empieza a ser atraído por una fuerza mágica hacia atrás de vuelta al laberinto, Sherek se desespera, no quería regresar, pero había perdido el control de todo su cuerpo, solo podía observar cómo retrocedía y retrocedía, se alejaba de la luz proveniente de lo que parecía una niebla muy densa, la luz por la que tanto había estado corriendo, grita muy fuerte en su gran desespero e intenta recuperar el control de su cuerpo, pero era inútil, solo podía mover de forma forzada algunos de los dedos de sus manos, mientras caminaba lentamente hacia atrás por el camino de dónde venía, ve a su alrededor flores y grandes arbustos, entre ellos una flora extraña se estaba empezando a acercar a él, era una planta roja con pequeñas espinas que se estaba comenzando a mover mientras se alargaba lentamente hacia él, pero no podía hacer nada, luego de varios pasos hacia atrás, su cuerpo se detiene y se tumba de espaldas en el césped, mira el cielo y nota detrás de esta gigantesca aura cian que cubría todo este laberinto unas pequeñas estrellas. Sherek piensa:
—¿Estaré muerto? ¿Esa luz será el final?
Después de unos segundos recupera el control de su cuerpo y toca el suelo, pero siente algo fuerte que lo comienza a enredar, la planta ya estaba totalmente encima de él, ahora tenía, aparte de las espinas, raíces grandes que salían del suelo donde estaba acostado, intentaba escapar, pero era inútil, está totalmente cubierto, las raíces tomaron su cuerpo rápidamente, se enredaban entre sus piernas y brazos, empezaron a levantarlo lentamente de forma que solo podía mirar el cielo y su mágica aura, apenas podía respirar y empezaba a sangrar en algunas partes de su cuerpo gracias a las espinas, con lo poco que podía ver entre las raíces que también bloquean parte de su vista, nota como una especie de piedra gigantesca cubierta en llamas se va acercando hacia él, se asusta, grita, pide ayuda, pero este meteorito lentamente se acerca y se empieza a sentir un intenso calor en la atmósfera, el cielo cambia drásticamente su bella aura color cian, a uno color negro con nubes rojo sangre, sigue acercándose cada vez más y más, ya se pueden notar las llamas inmensas, Sherek cierra los ojos, para esperar su final, solo quiere que sea rápido, sin dolor.
Luego de un par de segundos, no siente nada, el calor se va, pero ahora no hay ningún sonido y todo se ha normalizado de repente, abre los ojos con algo de temor y confusión, lo que puede notar es que el cielo se está quebrando como si de un cristal gigante se tratase, se rompía y caían gigantes pedazos de cielo que se desintegraban al tocar el suelo, quedaba únicamente un oscuro infinito, las raíces comenzaron a aflojarse un poco y logra poder moverse un poco, aprovechando para romperlas todas y liberarse, se pone de pie, y al buscar la luz por la que pensaba escapar, ya no existía. Los pinos, palmeras y robles comienzan a deteriorarse hasta que solo quedan troncos muertos y podridos, los arbustos y flores se marchitan, todo el verde césped con su inmenso follaje se convierte en tierra seca, el cielo ahora es totalmente oscuro, de la nada, siente una brisa fría y demasiado fuerte, tanto que lo comienza a arrastrar, pierde el control de nuevo, esta brisa era una enorme ventisca, casi como un tornado, Sherek ahora volaba por los aires, gritando desesperado, pero una vez arriba en los cielos veía hacia abajo y notaba cadáveres de niños, animales, soldados, reyes, ancianos pero en su mente sólo pensaba:
—¿Terminare así?
La brisa lo sigue empujando y termina cayendo en una bola de heno que estaba dentro de un cementerio, al levantarse, se da cuenta de que esta en el dormitorio de una cabaña, el corazón late con velocidad, pero siente un poco de calma, ya que al fin logra otro recuerdo sobre esta esta cabaña, era su hogar.
Está totalmente desconcertado y dice:
—¡Vaya! ¡Que pesadilla! Sentí que pasaron semanas en esa locura, bueno, ya logré despertar. Tendré que buscar algo de comer, ahora si siento bastante hambre.
Sherek revisa su despensa y solo tiene algunos panes podridos y un queso viejo con varias lombrices, tira todo y decide que lo mejor es ir a buscar algo afuera y tomar aire fresco, al salir nota que está cerca de un lago, se dispone a buscar provisiones en su caballo junto con una vieja carreta, sabe que lo más idóneo es pescar algo para comer, pero consideró, que la mejor opción era buscar troncos temprano en la mañana, ya que tardará más tiempo pescando. De camino al bosque detrás de su casa ve un cúmulo de flores en el verde césped que no recordaba haber visto antes, se acerca y nota que en su mayoría son flores rojas y algunas naranjas, le llaman mucho la atención, así que recoge unas cuantas para sembrar en su jardín y sigue su camino.
Luego de leñar por unas cuantas horas, empieza a brillar el sol más fuerte, Sherek ve al sol mañanero y asume que ya casi es mediodía, con grandes gotas de sudor en su rostro, tira toda la leña recogida en su carreta para irse dirigirse a una tienda, vender un poco y conseguir algunos cebos para la pesca. Recuerda con facilidad el camino hacia su destino y una vez en la tienda entabla conversación con el vendedor, nota que este tiene una actitud de sorprendido, a pesar de que era un hombre algo inexpresivo. Este le hace un comentario:
—Vaya, tenía bastante tiempo sin verte, se decía que habías muerto o algo así, por cierto, últimamente unos osos salvajes han estado apareciendo, donde solía conseguir mis troncos de madera, así que ahora salgo con pedazos de carne para despistarlos en caso de que se les dé por atacarme. —dice el vendedor—
—Quizás te estas complicando demasiado creo que sólo con que cambies tu ubicación a una menos riesgosa basta, quizás sí conoces donde yo consigo esta madera, podríamos leñar un día juntos, hay un montón de hermosos árboles y jamás me ha fastidiado ningún animal, deberías acercarte un día Joe
—Dudo que mi esposa se alegre de saber que estoy tan lejos de casa, encima con estos problemas que están ocurriendo por todas partes ahora menos. —dice Joe con firmeza—
—¿Qué problemas?
El vendedor sin responder da los cebos a Sherek y sigue atendiendo a los demás clientes como si nada. Sherek queda extrañado por la actitud del vendedor, pero no le da mayor importancia. Sale de la tienda y mira de nuevo al cielo notando que ya paso el mediodía, serian alrededor de las dos de la tarde por la ubicación del sol, vuelve anterior ubicación y deja su carreta a una orilla del lago, sujeta su caballo a un árbol, para dar inicio a su pesca, pasan unos treinta minutos y no logra enganchar nada en su caña, mientras esperaba algún desafortunado pez que pillara su cebo, ve el horizonte y nota que los robles de alrededor tenían algo de similitud con los de su sueño, en este momento se da cuenta de que al recordar cosas, antes de esa extraña pesadilla estaba en cero, como si su memoria empezaba a agarrar pequeños fragmentos mientras surgían situaciones a como con su cabaña que fue donde despertó, la ubicación de la tienda por la necesidad de conseguir cebos, el lago para conseguir una fuente de alimentos y su fiel caballo para transportarse. Pasan un par de horas y el sol comienza a incomodar y complicar un poco el trabajo, así que decide darle la vuelta al lago buscando algo de sombra y al mismo tiempo un lugar donde quizás hallan más peces. Durante el trayecto se queda pensando en cómo era su vida antes de despertar hoy en su cabaña, pero confirma que su memoria era muy limitada y no entendía él por qué.
Al cabo de un buen rato, logra pescar dos pequeños salmones para almacenar, sus inmensas ganas de comer le obligan a montar una pequeña fogata y cocinar uno de los pescados en ese instante, el cual degusta bastante pero tiene que apurarse ya que empieza a oscurecer y con algo de frustración por haber pescado tan poco alimento, Sherek recoge sus cosas y se marcha a su casa, al estar cerca siembra las flores que consiguió con la poca iluminación que quedaba del atardecer y pasa el resto de la noche en su cabaña, piensa en dejar el salmón para la mañana pero su hambre no lo deja y lo cocina, va con algo de miedo a su cama, no quiere tener un sueño similar al que había tenido, pero por suerte, no ocurre nada extraño.
Al día siguiente repite su recorrido, pero esta vez nota que las flores cercanas al bosque estaban totalmente dañadas como si alguien o algo las hubiese pisado y arrancado del lugar, Sherek en ese instante recordó el comentario de Joe en la tienda sobre los osos y se devuelve a su cabaña en busca de un viejo revólver del que hizo memoria, tener en un cofre, le quedaban unas cinco balas así que tenía que cuidar su munición. Vuelve al bosque con más cautela, replanta las flores y repite su rutina, saluda a Joe, compra sus cebos y se dirige nuevamente al lago, pero logra pescar solo un pequeño salmón, al volver a su casa ve que una de las flores que había sembrado estaba rota como si la fuesen cortado adrede, recoge la otra y la resiembra en un matero dentro de su cabaña, el color naranja de esta flor combinaba con las cortinas de una de sus habitaciones y allí la coloca, come su único salmón y se va a dormir.
El siguiente día siente algo de preocupación ya que no tiene nada de provisiones, así que decide ir directamente a la tienda pero su frustración crece, cuando al llegar nota que está cerrada, espera unas largas y frustrantes dos horas aproximadamente, pero aún no llega nadie, en un acto de desespero, intenta recordar donde vivía Joe, así que decide ir a buscarlo, si no lo hacía podía pasar todo el día sin comer y era algo que no se iba a permitir. Entre caminos boscosos y desvíos con su caballo, logra encontrar la cabaña, pero nota algo extraño, en las partes laterales de esta cabaña hay muchas flores rojas y naranjas, se acerca para notar que solo unas pocas están dañadas o sueltas, recoge dos rojas y una naranja, para replantarlas luego, a Sherek le llamaban mucho la atención estas flores. Luego acude a llamar a la puerta varias veces, después de unos cinco minutos nadie responde, impacientado con perspicacia nota un conejo colgado en una de las ventanas que no estaban del todo cerradas, escurre su mano y logra conseguir un el conejo colgado listo para cocinar, lo recoge rápidamente, voltea hacia sus alrededores para confirmar que nadie lo haya visto y se va. De camino a casa recoge unos leños y empieza a planificar un recorrido al día siguiente para el pueblo más cercano llamado TERESVILLE, donde tenía un vago recuerdo de haber sacado mucha comida de allí, está decidido a ir, pasa la noche preparándose y comiendo el sabroso conejo robado, mientras lo cocinaba, sentía que el tiempo pasaba más lento, se puso a pensar y nota que sí llegaban a él recuerdos de su pasado, pero eran muy puntuales, debido a la advertencia de Joe sobre los osos, recordó el revólver, por su necesidad de comer recordó la casa de Joe, y por la necesidad de suministro está recordando el camino a Teresville, así que deduce que su memoria se ira recuperando con el paso del tiempo y esto lo relaja un poco. Finalmente comienza a oler muy bien la cocina y desesperadamente busca sus utensilios para comer, en ese momento escucha unas pisadas afuera de su cabaña, como de alguien corriendo, saca un viejo candelabro, acompañado de su revólver y sale a dar un par de vueltas, pero no encuentra a nadie y los sonidos de las pisadas cesaron, se tranquiliza y vuelve a entrar para degustar su conejo recién cocinado, pasa la noche y a la mañana siguiente se da cuenta de que la ventana en la que tenía la flor esta algo golpeada, rápidamente retira el matero de allí, planta las otras flores que recogió en la casa de Joe pero esta vez coloca el matero en una zona fuera de la vista de alguien y se va de camino a Teresville, monta varias cosas que considero “vendibles” en la carreta y en el camino empieza a sacar cuentas para ver a qué precio vender su mercancía, entre las cosas destaca el viejo revolver que valdría unos ciento ochenta Fres, una pala con valor de setenta y cinco Fres y dos cabezas de alce con un valor de ciento veinte Fres.
—Con este dinero podré tener mejores cebos y algo de comer para la semana. —piensa Sherek—
Después de esto Sherek comienza a notar que tiene sed y se encuentra hambriento, espera pronto ganar suficiente dinero para comer y tener mayor tranquilidad los próximos días. De la nada, del bosque sale un hombre vestido totalmente de negro huyendo de algo, y pasa cerca del camino donde iba Sherek, esto hace que su caballo se asuste y pierda el control y salga corriendo hacia los bosques haciendo que la carreta se voltee hacia un barranco, Sherek salta del caballo y logra salir ileso del accidente, empieza a perseguir a el caballo pero se le pierde entre las espesura del bosque ahora con su caballo perdido y carretilla destruida, alejado de los caminos, Sherek se preocupa un poco, pero por suerte llevaba su revólver, balas y el hacha con él en caso de que apareciera una fiera, ahora no le queda más remedio que empezar a buscar de nuevo algún sendero. Luego de unos cuantos minutos, ve un claro algo limpio en una cima y se dirige hacia el para poder tener visión más amplia de esa zona, pero los frondosos árboles se lo imposibilitaban. Camina bastante y pasadas unas cuantas horas decide leñar para hacer una fogata en caso de que oscurezca, ve hacia el cielo y nota que ya paso el mediodía, son como las tres de la tarde, el hambre y sed atacan a Sherek y este a lo lejos ve un cumulo de flores pero esta vez moradas y amarillas, a otros sesenta metros uno de flores blancas y celestes y por último a otros cuarenta metros un cumulo de flores rojas y naranjas, todas en buen estado.
—Alguien ha estado plantando flores por todo el bosque, que extraño, recogeré una roja.
Luego de otras dos horas caminando ve una casa con árboles más pequeños a su alrededor, así que tiene buena visión de su entorno, ya a los treinta metros de la casa escucha un grito carrasposo y furioso acompañado de un disparo de escopeta, y logra entender:
—¡Fuera de mi propiedad niño!
Un anciano de unos sesenta y cinco años, pelo gris y bigote, Sherek alza sus manos en señal de paz y le explica al anciano:
—Necesito ayuda amigo, estoy perdido y tengo muchísima hambre, perdí mi caballo y todas mis cosas en un accidente, solo necesito algo de ayuda y quizás direcciones para poder llegar a Teresville.
—No sé si pueda confiar en ti chico, pero ven acércate a ver qué podemos hacer por ti. —comenta el anciano
Una vez dentro de la casa lo recibe una anciana muy amable a la cual le cuenta su situación, mientras le aceptaba un cálido café. Esta le ofrece dos noches de hospedaje si ayudaba a su marido a cazar al ladrón de su huerto.
—Si quieres llegar a Teresville y conseguir algo de dinero o provisiones debes tener cuidado, porque ese poblado cambio mucho desde la maldición. —dice la anciana—
—¿Cuál maldición? —pregunta extrañado Sherek—
—¿No lo sabias? Hace cuatro años vinieron unos excursionistas de Ambelón y Osland que trajeron consigo unas flores mágicas y las plantaron en los bosques. —comenta la anciana—
—¡Oh! Creo que las he visto. —responde Sherek—
—Al principio nadie se había percatado del poder de las flores, pero se dieron cuenta que una anciana del pueblo de Stela, recogió de cada una de las que plantaron y se dice que, con ellas hacia brujería e invocaciones, también hay una historia de un leñador que recogió unas flores para ayudar a su hijo inconsciente y se dice que le sirvieron unos años, pero luego los destruyo a todos, aparecieron salvajes y asesinaron a toda esa pobre familia, también, una dulce chica de doce años jugaba por el bosque y tomo algunas flores con sus amigas, pero de camino a casa una estampida de animales acabo con la vida de todas. Estas flores son odiadas y amadas por muchas de las personas de aquí, nosotros las evitamos ya que pueden causar problemas.
Sherek sorprendido le pregunta —¿Sabe usted cuales son las buenas?
—Solo personas del este las aprecian bastante, ellos quizás las conozcan mejor. —dice la anciana—
—No te acerques a ellas chico, te corromperán como a todos los locos de las ciudades que se matan por esas cosas. —añade el anciano—
—Les conseguiré muy buena madera con esta hacha a cambio de algo de comida por unas semanas. —les dice Sherek—
—Ni loco dejaría tanto tiempo a alguien en mi casa que aparece gritando de la nada en el medio del bosque, sin embargo puedes ganarte algo de mi confianza y para ello primero debes ayudarme detectar, capturar o matar al ladrón de nuestro huerto que suele acecharnos en las madrugadas y daña nuestras cosechas, suele ser un verdadero calvario y llevamos meses con este problema, nos caería bien una mano con este malhechor. —le comenta el anciano—
—Sera un placer ayudarlos pero, tienen alguna pista de como es este malhechor o si son más de uno. —comenta Sherek—
/0/8775/coverorgin.jpg?v=1d28e2327fe10b06a19deceb513c91a8&imageMogr2/format/webp)
/0/16008/coverorgin.jpg?v=20250403100055&imageMogr2/format/webp)
/0/3800/coverorgin.jpg?v=041d08aed208e2a332ced5fa2857c317&imageMogr2/format/webp)
/0/6748/coverorgin.jpg?v=20250117151643&imageMogr2/format/webp)
/0/14768/coverorgin.jpg?v=35792f62443711cdcbc5d1d4f779a5c8&imageMogr2/format/webp)
/0/165/coverorgin.jpg?v=742c001e0efb0d8d260c794b345b9f62&imageMogr2/format/webp)
/0/3564/coverorgin.jpg?v=c32f18a2df2139c6c94df7fe53f9c35b&imageMogr2/format/webp)
/0/13820/coverorgin.jpg?v=20250618141510&imageMogr2/format/webp)
/0/15889/coverorgin.jpg?v=74ffc67cfebb61405662d9f11b6a21c6&imageMogr2/format/webp)
/0/4955/coverorgin.jpg?v=20250116150853&imageMogr2/format/webp)
/0/19495/coverorgin.jpg?v=cd7629c6aba4f3fffecba238f16bf8b0&imageMogr2/format/webp)
/0/16453/coverorgin.jpg?v=20250429103645&imageMogr2/format/webp)
/0/10139/coverorgin.jpg?v=20250115110959&imageMogr2/format/webp)
/0/16454/coverorgin.jpg?v=e89fd3d69957c0539a7e36df1e54e233&imageMogr2/format/webp)
/0/11589/coverorgin.jpg?v=20260224105301&imageMogr2/format/webp)
/0/15465/coverorgin.jpg?v=e07f203525618a6f8d7e40b58e3f2b5b&imageMogr2/format/webp)
/0/6922/coverorgin.jpg?v=8c6de40b8eeaf01593f519317e4cf810&imageMogr2/format/webp)
/0/17088/coverorgin.jpg?v=20260106193300&imageMogr2/format/webp)