/0/22270/coverorgin.jpg?v=9fe53142134fc72d6f1dfd58a3b79d68&imageMogr2/format/webp)
Lo veo a lo lejos.
Estoy refugiada de su visión, tras la columna de una de las casa en la calle del frente. Él está usando un pantalón vaquero de color negro, combinado con una camisa del mismo color. Rodea con su brazo los hombros de una chica con el cabello rojo, mientras le susurra palabras al oído para que esta se ría.
Hago un gesto de desagrado.
Siempre repite el mismo patrón. Viene a este bar cada viernes en la noche, junto a su amigo George; encuentra a una chica diferente y se la lleva al hotel. Resulta desagradable su estilo de vida. Es un mujeriego sin escrúpulos.
Desde mi posición, puedo ver cómo salen del bar tomados de la mano y él la acompaña hasta su auto. Como todo un galán seductor, primeramente la ayuda a entrar al auto, antes de rodearlo y sentarse tras el volante. Supongo que ahora viene la parte de la noche en la que la lleva a su casa.
Corro hacia mi auto, enciendo el motor, y salgo disparada tras él, aunque me mantengo a unos metros de distancia.
Lo vigilo día y noche. Sigo sus pasos como si de una asesina en serie se tratara. Gracias a ello, sé perfectamente sus gustos, sus costumbres, sus manías y sus miles de defectos. Rodrigo Cromwell es mi mayor enemigo. Lo odio desde hace casi un año. Él y su familia pagarán por todo lo que me han hecho. Me aseguraré de que así sea.
Arqueo mi ceja al ver cómo su auto sigue su rumbo por la autopista. ¿Hacia dónde se dirigen? Su casa no es en esta dirección. Aminoro un poco la velocidad al comprobar que me acerco demasiado. Unos minutos después, dobla hacia la derecha por la autopista. ¿Llevará a la chica a otro sitio? Me resulta raro que lo haga, ya que hasta ahora, siempre las lleva hacia su mansión.
Rodrigo detiene su auto a la orilla de la calle unos minutos después. Hago lo mismo, manteniendo una distancia prudente. Él se reúne con su compañera y entre risas, se dirigen hacia una de las casas del vecindario.
Guardo mi libreta de apuntes en la guantera, coloco mi celular en la pequeña bandolera, y trato de no perderlos de vista cuando salgo del auto y el aire fresco de la noche me recibe.
El ruido que proviene de la casa resulta ensordecedor. Cientos de jóvenes y adolescentes se encuentran en el jardín delantero fumando, bebiendo y riendo. Al parecer se trata de una fiesta de disfraces. Están usando máscaras y ropas de diferentes temáticas.
Para Rodrigo Cromwell la noche apenas comienza y gruño por ello. Debería dar media vuelta e ir a casa con Herick, pero hay algo que me impulsa hacia adelante. Supongo que por curiosidad. Tanto a él como a la chica los he perdido de vista, pero sé que se encuentran en el interior.
Camino entre las personas hasta llegar a la puerta, donde me tropiezo con un chico disfrazado de superhéroe.
- Lo siento – me disculpo al ver que su bebida se ha esparcido por su ropa por mi culpa.
- No te preocupes – me dice con una sonrisa, quitándole importancia. - ¿Te conozco?
¡Maldición! ¿Qué puedo decir al respecto? Me he colado en una fiesta, a la que no he sido invitada, a la dos de la mañana.
- Soy amiga de los dueños de la casa – miento con rapidez y rezo para que me crea.
- Qué raro. La casa es mía y no te conozco.
Siento mis mejillas arder. Tartamudeo sin saber qué decir, hasta que el chico comienza a reír de forma escandalosa.
- Me gustó ver tu cara de espanto – dice entre risas. – No soy el dueño. En realidad, lleva abandonada desde hace tiempo, por eso las fiestas las hacemos aquí, lejos de padres y vecinos latosos. Todos son bienvenidos.
Con disimulo, corro la vista por el local, buscando a Rodrigo, pero no lo veo por ningún lado.
- Toma – el chico llama mi atención y me ofrece un antifaz de color negro que cubre los ojos y el puente de la nariz. Es bastante bonito. – Tu vestido es hermoso. Si preguntan de qué vas disfrazada, puedes decir que eres una princesa – susurra en mi oído, mientras ata las cuerdas del antifaz en la parte posterior de mi cabeza. – Una princesa muy hermosa.
- Gracias – le digo. Es muy buena idea usar esto. Aun no es momento de que Rodrigo vea mi rostro. Tengo una mejor idea para cuando eso ocurra.
- Mi nombre es Félix. Sígueme, princesa.
Me toma de la mano y me lleva hacia lo que parece ser una cocina. Desde afuera la casa se ve hermosa, pero desde dentro, se aprecia la dejadez y falta de decoración. Félix me ofrece un trago en un vaso plástico. Observo el recipiente, dudosa. No creo que sea buena idea que beba. Tengo que mantener mi mente despejada, pero de igual forma le agradezco el gesto.
Todos deben tener alrededor de mi edad. Nunca asisto a fiestas y menos como estas, cuando todo se sale de control.
Toma mi mano nuevamente y me arrastra hacia el salón principal, donde muchos de los chicos se encuentran sentados en el suelo, en un círculo, jugando al famoso juego de ¨Verdad o reto¨.
Ruedo los ojos. Ahora comprendo por qué razón no asisto a este tipo de lugares. Se siguen comportando como niños. Intento marcharme, pero me detengo al ver a Rodrigo tomando entre sus manos la botella y haciéndola girar en el centro de todos. Por su entusiasmo, creo asegurar que le encanta este juego. ¿Cómo puede ser divertido un juego infantil?
/0/13582/coverorgin.jpg?v=0786a8ef93fd5ca7e9c1697343550f51&imageMogr2/format/webp)
/0/17107/coverorgin.jpg?v=9e45c667d059a8f08faf06b7916c4ad3&imageMogr2/format/webp)
/0/17247/coverorgin.jpg?v=1d79383656952682f4adae9ce09ba004&imageMogr2/format/webp)
/0/17696/coverorgin.jpg?v=a62e5828a4d0110d95122810ad2b5662&imageMogr2/format/webp)
/0/11260/coverorgin.jpg?v=0ebdb09d9392d50d8ad2fc35ee327800&imageMogr2/format/webp)
/0/17487/coverorgin.jpg?v=aac274ebc98ae418360f5dd14b624337&imageMogr2/format/webp)
/0/17773/coverorgin.jpg?v=9303bbfdbb9550a11f84b990065a0fa8&imageMogr2/format/webp)
/0/17678/coverorgin.jpg?v=760d12cef698dd0f9d0fdf2ad5ecec7b&imageMogr2/format/webp)
/0/17682/coverorgin.jpg?v=1ad3979ce772b6e75b4e415726afad83&imageMogr2/format/webp)
/0/18092/coverorgin.jpg?v=cae445aa11b6dfc4f48a3c1a24d98d11&imageMogr2/format/webp)
/0/18119/coverorgin.jpg?v=85393d75c125a947798a0efc9b70f342&imageMogr2/format/webp)
/0/18332/coverorgin.jpg?v=91fbbac06e46419e571f15477d1e7ea8&imageMogr2/format/webp)
/0/17153/coverorgin.jpg?v=660b30186cd8d2ccf3ae37bb66cc93df&imageMogr2/format/webp)
/0/18144/coverorgin.jpg?v=8f4abdb71195fcb8d1e58b4b4ed0863e&imageMogr2/format/webp)
/0/18379/coverorgin.jpg?v=3c42d7a046cc197c78d72dd1bca51618&imageMogr2/format/webp)
/0/16175/coverorgin.jpg?v=b0ce33188641f8c22f7edb6f7d529cad&imageMogr2/format/webp)
/0/17015/coverorgin.jpg?v=49b1bd7153e6238348b5482c63baf170&imageMogr2/format/webp)
/0/10159/coverorgin.jpg?v=7457effd827a15d58754ff87eff2829c&imageMogr2/format/webp)
/0/17938/coverorgin.jpg?v=c46c2b175a61622a9b7387e8d168dc9e&imageMogr2/format/webp)
/0/17406/coverorgin.jpg?v=0e31928937c77dd6e08a63bb0d57a8f1&imageMogr2/format/webp)