/0/22038/coverorgin.jpg?v=29a605a32c97a72a68746b2a83625212&imageMogr2/format/webp)
Tres años. Ese fue el tiempo que pasé en la cárcel, pagando por un crimen que no cometí, todo por el hombre que amaba, César Estrada, creyendo en su promesa de matrimonio y un futuro juntos.
Pero en el momento en que salí, descubrí que sus dulces palabras eran una mentira finamente tejida, un juego cruel orquestado con mi rival de la universidad, Bárbara Cantú, para destruirme a mí y a mi familia.
Me humillaron públicamente, forzándome a una farsa de propuesta de matrimonio con un perro, mientras mi padre agonizaba en un hospital, con su tratamiento deliberadamente retirado por César para apoderarse de nuestra empresa familiar.
En el funeral de mi padre, me enteré de que Bárbara había mezclado sus cenizas en su "arte", una retorcida obra maestra a la que luego prendió fuego, quemando el último pedazo físico de él. Fui golpeada por los amigos de César, abandonada para morir, con el cuerpo roto y el espíritu destrozado.
Estaba muriendo, pero un médico, Axel Herrera, me ofreció la oportunidad de una nueva vida, la oportunidad de convertirme en un fantasma en el mundo que me había traicionado.
Capítulo 1
Las pesadas puertas de la prisión rechinaron al abrirse. Tres años. Se sintió como toda una vida. El aire, fresco y libre, llenó mis pulmones, un crudo contraste con el aire viciado y reciclado al que me había acostumbrado.
Me quedé allí un momento, dejando que el sol calentara mi rostro. Me había prometido a mí misma que no lloraría. Este era un nuevo comienzo.
Mi mirada se posó en un elegante auto negro estacionado junto a la acera. César Estrada estaba recargado en él, su traje a la medida impecable, su sonrisa tan cegadoramente carismática como el día en que lo conocí. Él era la razón por la que estaba aquí. Y él era la razón por la que había sobrevivido.
Me lo había prometido. "Solo tres años, Alia. Cúlpate por mí, por la empresa. La salida a la bolsa lo es todo. Una vez que esté hecho, te lo compensaré todo. Nos casaremos. Tendremos la vida de la que siempre hablamos".
Le creí. ¿Cómo no iba a hacerlo? Lo amaba más que a mi propia vida. Así que confesé una filtración masiva de datos corporativos que no cometí, una filtración que casi llevó a la quiebra a su empresa, EstradaTech, antes de su crucial oferta pública.
Abrió sus brazos y yo caminé hacia su abrazo, hundiendo mi rostro en su pecho. Se suponía que el aroma familiar de su costosa loción era reconfortante, pero algo no se sentía bien.
"Te extrañé", murmuró en mi cabello.
"Yo también te extrañé", dije, con la voz entrecortada.
"Tengo una sorpresa para ti", dijo, apartándose para mirarme. "Una celebración. Todos están esperando".
Nos llevó a un lujoso bar en una azotea, con las luces de la ciudad de Monterrey brillando abajo como un mar de diamantes esparcidos. El lugar estaba lleno de sus amigos, la élite del mundo tecnológico. Aplaudieron cuando entramos. El champán corría a raudales.
César mantuvo su brazo a mi alrededor, con una sonrisa orgullosa en su rostro. Pero sus ojos estaban distantes.
"Necesito ir al baño", le susurré después de un rato.
Él asintió, su atención ya puesta en una conversación con otro director general.
Mientras caminaba por el pasillo, escuché voces de un salón privado, la puerta ligeramente entreabierta. Reconocí la risa al instante. Era Bárbara Cantú, la amiga de la infancia de César y mi antigua rival universitaria.
"No puedo creer que de verdad se lo tragara", la voz de Bárbara goteaba un regocijo malicioso. "Tres años. La estúpida realmente cumplió tres años".
Otro hombre se rio. "César, eres un genio. Hacer que ella asumiera la culpa no solo salvó tu salida a la bolsa, sino que también te permitió aplastar a Innovaciones Montes. ¿Una adquisición hostil de la empresa de su viejo? Poético".
La sangre se me heló. Pegué mi oído a la puerta, mi corazón martilleando contra mis costillas.
/0/18691/coverorgin.jpg?v=59f3206f14d55b3afd2530f12641c6d6&imageMogr2/format/webp)
/0/19769/coverorgin.jpg?v=2a694136f06aa1947e74867901b1df5d&imageMogr2/format/webp)
/0/16998/coverorgin.jpg?v=c91add01406c57d1cef4e6e3769d9713&imageMogr2/format/webp)
/0/10618/coverorgin.jpg?v=daa647058eef5777295d42cc38fbdc43&imageMogr2/format/webp)
/0/2723/coverorgin.jpg?v=5fd6e34bfff87d748a116f2e56e70946&imageMogr2/format/webp)
/0/17160/coverorgin.jpg?v=fed7561992c48dbba7e125e081ca3c9a&imageMogr2/format/webp)
/0/4783/coverorgin.jpg?v=6595cabbaf5108d0c076dce8ed74c627&imageMogr2/format/webp)
/0/17278/coverorgin.jpg?v=e902919808bef1050c08b3b5ecae9a81&imageMogr2/format/webp)
/0/18041/coverorgin.jpg?v=8acc85e0fb0d03bd6fc09740629402d3&imageMogr2/format/webp)
/0/18129/coverorgin.jpg?v=c6488fc5a2ff6ee4dc74dc296b2da6e4&imageMogr2/format/webp)
/0/17085/coverorgin.jpg?v=93d7bebb7bf9c359f3fd6cee4ccfc5d9&imageMogr2/format/webp)
/0/13754/coverorgin.jpg?v=3a3a298b2858e794db2df18b7de84a21&imageMogr2/format/webp)
/0/15270/coverorgin.jpg?v=6b58da92eccfefb98ea8dc6eb2178606&imageMogr2/format/webp)
/0/18950/coverorgin.jpg?v=db15f43e2751f42aa15ad92fc49a13b8&imageMogr2/format/webp)
/0/19059/coverorgin.jpg?v=371f5bd8c14faa4bb3c7e09809bd9ad5&imageMogr2/format/webp)
/0/19063/coverorgin.jpg?v=fbd27fae5e3eb9e82e5cab1720253f69&imageMogr2/format/webp)
/0/19426/coverorgin.jpg?v=c409f64ae494d0572a99efa707e63b15&imageMogr2/format/webp)
/0/17449/coverorgin.jpg?v=53a6c4a070ddbdbde00c325738d924f4&imageMogr2/format/webp)