/0/23535/coverorgin.jpg?v=f4f053e6a5acbac61c61236a44302928&imageMogr2/format/webp)
—Coño, mami, ¡no! —Tan patético como podía serlo, me aferré a ella—. Te juro que...
Gabriela se removió hasta soltarse y se giró de nuevo hacia mí. Sus pequeños ojos marrón oscuro me enfrentaron entrecerrándose. De haber sido inteligente, yo habría retrocedido. Pero, ah, mierda, la inteligencia y yo éramos enemigos entonces. Aún ahora, no obstante, va mejorando. Algo así.
Como sea.
Apuntó su larga, larguísima uña roja, decorada con piedrecitas brillantes y negó.
—No. Me cansé. ¿Crees que me gusta vivir aquí, como una recojelatas y todo eso? —Ni siquiera me dio tiempo de responder—. Pues, ¿qué crees, mijo? ¡No!
—Pero Gabi, bebé, escúchame.
—¡No!
—Estoy lográndolo.
Para ser honesto, no estaba consiguiendo nada además de rentas atrasadas, facturas y porquería lloviéndome; sin embargo, conservaba la esperanza.
Gabriela alzó una fina ceja hacia mí. La comisura de su labio tembló y luego estalló en carcajadas. Me lo merecía, siendo honesto, pero me dolió en lo más profundo. Y bueno, ¿dónde mierda estaba el «por siempre juntos» que me prometió cuando todo estaba bien, cuando yo aún era el baterista y líder de Asesino Nocturno, la banda de black metal sinfónico más importante del país? En el infierno, claro, como todo lo demás: amor, dinero y sexo. Quizá no en se orden, pero oye, ¿qué importa? Mi mujer estaba dejándome.
Tirándome como a una vaina desechable. Tú sabes, primero te miran como si realmente les doliera, empiezan con las lágrimas falsas y ese discurso cutre de «no eres tú, soy yo», que es mentira. Aunque en este caso el problema sí era yo.
Llevaba siéndolo los últimos años.
—¡Ja! ¿En serio? —Hundió el dedo en mi hombro y me empujó—. Hace tres años que no logras nada, Adrián, ¡tres-años! No un mes ni dos, ¡tres años! ¿Y yo qué, me como un cable mientras tu juegas a ser famoso?
Por supuesto que no, sin embargo, esto no era justo. Por como yo lo veía, era muy fácil culparme a mí por todo, mientras que ella no hacía nada en absoluto para ayudarme. Hey, no digo que se prostituyera, pero ¿tanto le costaba buscar un empleo? Yo lo intentaba, todos los días, aunque no era fácil. No desde que mi mundo se vino abajo.
Respirando hondo, me forcé a calmarme. No había dormido la noche anterior, estaba cansado, hambriento y necesitaba café. Está bien, algo más que café, como una botella de whisky o un poco de cocaína. Al parecer tendría que morirme de abstinencia porque mis bolsillos estaban vacíos.
—Mami, coño, por favor —rogué—. Solo un tiempo. Estoy lográndolo, en serio. Voy a ir a una entrevista con una banda nueva, además mañana me pagan y...
—¡No! —El desprecio en su mirada se clavó profundamente en mí—. Estoy harta, ¿entiendes? ¡Har-ta! Ya no te quiero. Me cansé. Odio esta vida de mierda que me das.
Las lágrimas picaron duro en mis ojos. Apreté los párpados para no dejarlas salir. Ella no podía ver mi debilidad, no más de lo que lo hizo en el pasado. Gabriela conocía todos mis vicios, pero siempre me mostré fuerte para ella. Como el Rambo rockero que no lloraba, jamás. Yo era su Batman o una mierda de esas. Y ahora me dejaba como al estúpido e insignificante Robin al que nadie quería. Ya sabes: el maricón débil y triste. Síp, ese era yo.
Merecía todo ese desprecio y aun así estúpidamente esperaba algo más.
/0/7311/coverorgin.jpg?v=06a0bda9f0a78682c3f2c03eafabbcd0&imageMogr2/format/webp)
/0/860/coverorgin.jpg?v=4389a791245124b10b3ae4fb4130cbc5&imageMogr2/format/webp)
/0/15581/coverorgin.jpg?v=1b7ccd0b25ef0ed5d63da5f2e11d9afc&imageMogr2/format/webp)
/0/14460/coverorgin.jpg?v=e2ace6d90358b44b4f0b8f2d1f4871ce&imageMogr2/format/webp)
/0/4655/coverorgin.jpg?v=9873bfa26a4bf55e448f4cad386c384e&imageMogr2/format/webp)
/0/13553/coverorgin.jpg?v=b1a009ba063ee00839d61874c730088a&imageMogr2/format/webp)
/0/11894/coverorgin.jpg?v=4566050ddd7d70d84339c9ea969e1a74&imageMogr2/format/webp)
/0/14604/coverorgin.jpg?v=11692e26c4d13fb4bc3e0dcc36e79d6c&imageMogr2/format/webp)
/0/9561/coverorgin.jpg?v=c5fc8403955b09d82d6d0b0715a99d97&imageMogr2/format/webp)
/0/4923/coverorgin.jpg?v=aced576fe57b3ad755e4fbaaa8f90dc2&imageMogr2/format/webp)
/0/4924/coverorgin.jpg?v=e08ae67f96f30dd0acc5e6d3bc63f067&imageMogr2/format/webp)
/0/2915/coverorgin.jpg?v=28d295a0b551089765f819ecdd469216&imageMogr2/format/webp)
/0/5139/coverorgin.jpg?v=defc3f3480544f896cefea44d12e767a&imageMogr2/format/webp)
/0/10050/coverorgin.jpg?v=702060587a46e51da6c4a7520c989b99&imageMogr2/format/webp)
/0/10961/coverorgin.jpg?v=30c9c94a4a9d4a63b9b6fd679939b1fd&imageMogr2/format/webp)
/0/5218/coverorgin.jpg?v=bfb8c6655ca024e20854ee593a05b796&imageMogr2/format/webp)