/0/19409/coverorgin.jpg?v=cd4067e10657fb3d12e50316239aeb40&imageMogr2/format/webp)
POV: Elara
Ochenta y cinco centímetros.
Esa es la distancia entre mi cordura y el desastre. La mido cada vez. Con cada uno. Es lo único que me mantiene entera.
Y hoy, Kai Torrance la está destruyendo.
-Más cerca -dice, y no es una petición.
Su silla se desliza. Ochenta y cuatro. Ochenta y tres.
-Los puedes ver bien desde ahí. -Mi voz suena más aguda de lo que pretendía.
-Puedo. -Ochenta y dos-. Pero quiero verte a ti cuando te das cuenta de que cometiste un error.
Se detiene. Ochenta centímetros. Puedo sentir el calor de su cuerpo alterando el aire entre nosotros. Mi piel eriza. Cada vello en mis brazos levantándose como antenas.
-No cometí ningún error.
-El ángulo de disuasión en el nivel cuarenta está tres grados fuera de especificación. Lo corregiste anoche a las dos de la mañana. ¿Cómo lo supe?
Mierda.
-Porque revisas obsesivamente todo.
-No. -Sonrisa pequeña. Peligrosa-. Porque tengo notificaciones cada vez que accedes al sistema. Y porque me pregunto constantemente qué tipo de mujer trabaja a las dos de la mañana en lugar de dormir.
Mi corazón martillando. Él puede ver mi pulso en mi cuello. Lo sé porque sus ojos se desvían ahí.
-Una profesional.
-Una mentirosa. -Se inclina. Setenta y ocho centímetros-. ¿Sabes cómo sé que mientes, Elara?
No puedo hablar. Si abro la boca, va a salir un jadeo.
-Tu respiración cambia. Se vuelve superficial. Justo aquí. -Levanta la mano, apuntando al espacio donde mi pecho sube y baja demasiado rápido-. Y tus pupilas se dilatan. Solo un poco. Pero lo noto.
-Eres un psicópata.
-Soy observador. Hay una diferencia. -Baja la mano. La deja sobre la mesa. A centímetros de la mía-. Algún día vas a dejar de esconderte de mí.
-No me estoy escondiendo.
-Sí lo haces. -Sus dedos moviéndose. Acercándose-. Y lo fascinante es que mientras más te escondes, más desesperado me vuelvo por encontrarte. Es como un acertijo que mi cerebro no puede dejar de resolver.
Dos centímetros.
Retiro mi mano. Me pongo de pie.
-La reunión terminó.
-¿Asustada?
-Ocupada.
-Mentirosa. -Pero se levanta, respetando mi espacio otra vez-. Nos vemos el lunes, Elara.
Cuando llega a la puerta, se gira.
-Por cierto. La próxima vez que trabajes a las dos de la mañana, deja las luces apagadas. El brillo de tu pantalla se ve desde la calle.
-¿Cómo sabes...?
-Porque pasé por tu edificio. Tres veces esta semana. Solo para asegurarme de que estuvieras bien.
Sale antes de que pueda responder.
Me desplomo en la silla. Manos temblando. Puños apretados.
Kai Torrance está vigilándome. Estudiándome. Cazándome.
Y lo peor es que una parte de mí - algo oscuro y hambriento que llevo tres años enterrando - quiere ser atrapada. Algo debajo del miedo. Debajo de la haptefobia. Una presencia dormida que se agita cuando un alfa se acerca demasiado y que llevo años silenciando porque escucharla significaría admitir lo que soy.
Conté treinta segundos hasta que el ascensor bajó. Después me acerqué a la mesa. Extendí la mano, deteniéndola a un centímetro del calor residual donde estuvo su taza.
Mi piel erizándose. Hormigueo eléctrico subiendo por el brazo hasta la columna.
Y la presencia dormida - mi omega, la que no nombro, la que fingo que no existe - ronroneó por primera vez en meses.
________________________________________
Tres horas después. Consultorio del Dr. Leo Croft.
-Quítate la blusa.
Tragué. -¿Perdón?
Leo ni siquiera levantó la vista de su tablet. -Dijiste que te dolía la espalda. Necesito examinar la zona. Blusa fuera.
Profesional. Clínico. Pero el sonido de sus guantes de látex hizo que algo en mi abdomen se contrajera.
-Puedes examinarme con la blusa puesta.
Ahora sí me miró. Esos ojos grises que ven demasiado.
-¿Tienes algo que ocultar?
Solo siete líneas en mi espalda que brillan cuando un alfa compatible me toca.
-Marcas de nacimiento. Feas. Me avergüenzan.
-Soy médico, Elara. He visto de todo. -Se acercó. Distancia medida. No como Kai, que invadía. Leo calculaba cuánto podía acercarse sin asustarme-. Y tú no eres alguien que se avergüence fácilmente.
Tenía razón. Maldito fuera.
Me quité la blusa. Dejé el sostén puesto. Boca abajo en la camilla. El papel crujiendo.
Cerré los ojos. Esperé.
Sus dedos encontraron el nudo en mi trapecio.
-Aquí -murmuró-. Dios, Elara, es como concreto.
Presionó. Profundo. Sus pulgares cavando en músculo que llevaba tres años sin relajarse.
Y algo en mí se rompió.
No dolor. Liberación. Como si cada lágrima que no lloré, cada grito que tragué, cada momento de terror se hubiera almacenado en ese punto.
Un sonido salió de mi garganta. Mitad gemido, mitad sollozo.
Las manos de Leo se detuvieron.
-¿Te lastimé?
-No. -Estrangulada-. No pares.
-Elara...
/0/23144/coverorgin.jpg?v=98f294bf7a8062a104bc997c786966f0&imageMogr2/format/webp)
/0/21455/coverorgin.jpg?v=97f171dcee2abd0a7d6ead93b70ef037&imageMogr2/format/webp)
/0/18272/coverorgin.jpg?v=40ff2c99d9321843bf5bf9c4318bee69&imageMogr2/format/webp)
/0/9389/coverorgin.jpg?v=0f1b35cba97d2c3f072b92b4b47cbe3f&imageMogr2/format/webp)
/0/19818/coverorgin.jpg?v=d768630b464b4009d36919ccc6e72a2e&imageMogr2/format/webp)
/0/20541/coverorgin.jpg?v=97400aa83a140efeb47d8036d6c70a7f&imageMogr2/format/webp)
/0/8495/coverorgin.jpg?v=c6830a00ec4e2bbb7ba08cf9476b45f4&imageMogr2/format/webp)
/0/8138/coverorgin.jpg?v=53e93d0a5c684eaf337780b1790e2c32&imageMogr2/format/webp)
/0/3424/coverorgin.jpg?v=452f3477139781ef20101f7a4adf8dd1&imageMogr2/format/webp)
/0/9663/coverorgin.jpg?v=13a8a95611a3c4a83791228a60fd5c42&imageMogr2/format/webp)
/0/16479/coverorgin.jpg?v=3668c28812ae0fffeb6e5af047c5183c&imageMogr2/format/webp)
/0/15620/coverorgin.jpg?v=34c12bfcec73583faf9f504db52673e8&imageMogr2/format/webp)
/0/11730/coverorgin.jpg?v=1d71df0bfc38bcbf19d6ced162d4f08a&imageMogr2/format/webp)
/0/14849/coverorgin.jpg?v=eaea8499bb5b5934c29a77064b6f2a37&imageMogr2/format/webp)
/0/10821/coverorgin.jpg?v=36c52411205f671ff67af5779e61ba82&imageMogr2/format/webp)
/0/11467/coverorgin.jpg?v=eafdefd2aed2df80ae651d5b255a06f8&imageMogr2/format/webp)
/0/7240/coverorgin.jpg?v=8ab436c74892e222dfe90a543af34310&imageMogr2/format/webp)
/0/1872/coverorgin.jpg?v=4d356b19a34d2f5da4d02ec080ad1c9c&imageMogr2/format/webp)
/0/15547/coverorgin.jpg?v=20250226153423&imageMogr2/format/webp)