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Tus labios me rozan

Capítulo 4 El joven

Palabras:856    |    Actualizado en: 04/07/2023

volvió a ser la chica elegante

nteré de que hoy hay algunos hombres muy apuest

bar de lujo

expresión de impotencia en el rostro, pero sin decir nada. Poco después p

, el hombre respondió: "A decir ver

uié

puesto. Averiguarás de quién

momento, la chica asint

cual en esos momentos ya se encontraba alguien. Tan pronto como los

ños, alto y muy apuesto. Cuando vio a la chica

¡Nos encontrem

te a ella le resultaba familiar. Sin embargo

naron a un estudiante pobre en Highsnow, ¿cierto?", dijo

Stella por fin

.. ¿Kenne

se suavizó y una sonrisa encantadora

th se había convertido en un modelo muy famoso. Ya había abandonado la zona montañosa asolada por la pobreza

vez consultaba las noticias de entretenimiento. No obstante, le complaci

charla, los tres se

ndo por la barra del bar, una botella de

darse cuenta de lo que estaba sucediendo, ya estaba en los brazos de Ke

reguntó el joven

un suspiro de alivio una vez que se aseguró de que no estaba herido. Sin embargo, la expr

s cuando vi

atreves a engaña

un hombre, y luego, después de mucho tiempo, la vio salir acompañada de dos. Como estuvieron ahí dentro durante mucho tiempo, no sabía lo que ha

gó la camisa y le gritó a Adrian: "¡Oye

suró a detenerlo. "No te pr

la chica se acercó

s labios y preguntó: "La bote

e con calma contestaba: "Tengo algo que decirte. A de

é se tr

raste el más mínimo respeto. Siempre me llamaste perra. A pesar de eso, tenía que atenderte antes de que te fueras al colegio y cuando regr

ntras escuchaba a Stella r

sí que ya no tengo nada que ver con tu familia. Ahora tengo la libertad de elegir con quién quiero estar, y

de Adrian se sonrojó. Todas las palabras que que

io la vuelta y se marchó,

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Tus labios me rozan
Tus labios me rozan
“Para Stella, el matrimonio fue un lecho de espinas. Vivió como una esclava durante seis años, haciéndolo todo por su marido. Un día, Waylon, su insensible marido, le dijo: "Ayla volverá pronto. Tienes que mudarte mañana". "Quiero el divorcio", respondió Stella. Se marchó sin derramar una lágrima ni intentar disuadir a Waylon. Unos días después de su divorcio, se reunieron de nuevo. Pero Stella estaba en brazos de otro hombre. A Waylon le hirvió la sangre de rabia al verla tan feliz. "¿Así que ni siquiera pudiste esperar un poco antes de lanzarte a los brazos de otro hombre?", preguntó con disgusto. "¿Quién te crees que eres para cuestionar mi decisión? Es mi vida, yo decido. No te metas en mis asuntos". Stella lo fulminó con la mirada antes de volverse para mirar a su nuevo hombre con ojos tiernos. Waylon enloqueció de inmediato.”