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¿Mi mate? ¡La odio!

Capítulo 4 La prisionera

Palabras:1020    |    Actualizado en: 15/07/2023

a muy desgraciada rompió mi vestido con una de sus garras. No pensé que en forma humana pod

su abrigo ante los ojos de los otros invitados. Me

n? -preguntó él, co

rabia subió a mis mejillas y me dejó de un color rojo el rostro. -Quie

ara que me buscara y lo arreglara todo. Quería volver

posa y estarás bajo mi poder para siempre. -la voz de Mark

erca de mi boca, él quería demostrarme que yo era suya y no podía decidir mi propio destino. Sentí como su piel roz

l volvió a verme con los ojos llenos de odio y me hizo a un lado

adolescentes. -dije con fastidio, era un d

que me detestaba. El frunció el ceño y se

a a tu lado. -contestó, su voz se oía quebrada por la rabia. -Me han castigado, eres mi

No me salían las lágrimas por la confusión. Mi memoria no me permitía saber que era lo tan terrible que le había caus

amente, Mark me condujo

lando mi lado de la cama y la ro

ida. No le daría el gusto de ponerme esa ropa, prefería dormir con jeans a complacerlo a

mi nuevo hogar. -suspiré, al tiem

entana que podía ser la clave para un posible escape. Como me esperé, Mark s

ia un comedor, donde abrí el refrigerador en busca de algo que me saciara. El lobo apar

una? -preguntó con desprecio

, por lo cual debía caerle sumamen

mbre. -busqué de

ese entonces, deberás sobreviv

fieres? -preg

a los humanos que conoces... -negó con la cabeza, su tono era burlón y afila

casarme. -dije de inmediato, est

os que pueden ser los lobos cuando comienzan una cacería. Tú serás

ue me odiara, el quería que yo fuera su espo

siquiera te ha dicho la verdad. -Adren me enfocó en sus ojos de lobo, tan fero

rrorizada, aquellas palabras eran muy fue

r cuanto duras allá afuera, sola, hasta llegar a tu casa. Ere

mí, de terciopelo. Se veía perfectamente lo que albergaba dentro, un vestido de novia, blanco como

ue me protegiera de los otros lobos, que me quitara todo este sufrimiento. Tomé la caja entre mis ma

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¿Mi mate? ¡La odio!
¿Mi mate? ¡La odio!
“-No te escaparás de mí, Sara. -dijo él, con su voz rugosa aterradora, que me estremeció los huesos. Lo contemplé en total shock, cuando volvió a su forma humana me dejó boquiabierta. Era él, mi compañero de la escuela al que por tanto tiempo ignoré. Estaba completamente fuerte, atractivo, con el cabello azabache y los ojos penetrantes igual de oscuros. -¿Qué es lo que quieres, Mark? -pregunté, temblando, buscando cubrir mi rostro trigueño con mis manos. No me dio tiempo siquiera a pedir ayuda, cuando me cargó entre sus enormes brazos. Poseía una fuerza abrumadora y no tenía idea de a quien acudir para que me salvara. Yo vivía sola en mi departamento después de todo. Desperté con los huesos entumecidos, en una cama de plumas suave. Lo vi sentado a mi lado, con el torso enseñando los tatuajes que lo hacían ver tan peligroso. El miedo recorrió mi espalda y busqué a tientas cubrirme con mis mantas, el escote de mi camisa develaba mi femineidad. -Así es como quería tenerte, ¿Acaso no te acuerdas de mí? -preguntó Mark, pasando su mano por mi cuello, como si estuviera a punto de matarme. Yo quería hacerme la desentendida, eso sería mejor para su furia, pero yo no era mentirosa. Aquel hombre tan guapo, había sido un adolescente tímido al cual rechacé para el baile de la escuela mil veces y le negué todas las citas. Estaba tan cambiado, aunque siguiera teniendo esos ojos profundos tan característicos.”