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Una cita a ciegas para el CEO

Capítulo 5 ¡Oh, Dios, no podía ser él!

Palabras:1322    |    Actualizado en: 07/03/2024

i de la misma forma que

recuperación psicológica se había desestabilizado con ese viaje. Por si no tenía suficiente c

era de su

ucho con el hombre al que había abofeteado y d

rible viaje a Manhattan y desde que ll

pero la primera semana solo la visitó para llevarse a su

trabajando en la cafete

hattan y regresaste aquí. Te juro que yo lo hice con la mejor intención, siento mu

n, pero no lo vuelvas a hacer. A mí me gusta Attica y no tengo nin

lo más divertido que ha pasado en los últimos dos años fue tu llegada a

parecido con el real, podía continuar usando su diminutivo. Escuchar que la llamab

y se detuvo unos minutos a charlar con ella a

no era se

inos, tengo un puesto de trabajo que nos da de comer a

vida no se lo había puesto muy fácil. Al igual qu

o en un buen amigo de ella ca

abía podido evitar buscar información so

illy, se quitó el sombrero de

pongo? -le preguntó y comenzó

mbre me pone muchísimo. Lo que

rios de Adeline, como ignora

ión, porque en Attica los pocos hombres que había estaban c

café y se apresuró a ponérselo p

ombre está casado y tú tienes esposo

quede viudo. Además, la vista no se le niega a nadie, y si mi marido no fuera el s

dedos frente al r

babear al pobre Billy que bastante tien

una agencia matrimonial, gasté todos mis ahorros y lo despreciast

agradable. Entiende, solo quiero vivir en paz co

u pasado no hubiese estado tan interesada en tene

ticismo en mi vida. Tal vez con Thomas, es el dueño del taller mecánico, apenas tiene

or emparejarla y comenz

demostrativo con sus sentimientos, pero te adora. A

buscarte un hombre que te quite ese moño de bibliotecaria. -Su amiga la miró y supo lo que seguía-. Y e

sobra. No tengo ningún in

. ¿Por qué tenía tanto interés en verla casad

l resto de su vida era a su hijo, y para s

afetería. Todos los presentes voltearon a mirarlo y se ocuparon de no par

alió Harrison Foster, el hombre que le hizo l

le detuvo y que iba a caer

r tanto que tiró al suelo todos

izo que todos la mirar

se agachó sin medir la distancia y term

lugar del impacto sin emitir un solo sonido. Aun

eline asomarse por

o trastazo te has dado, otr

bien -s

ndo su amiga desvió la atención de e

o tiempo sin verte? ¿Vie

rrada al darse cuenta con la famil

uelo para intentar escapar por la puerta de atrás-. La verdad es que no, vengo por trabajo

al de debajo de la barra

ntes y cerró los

rriba, vio el rostro de Harriso

ina, qué bueno

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Una cita a ciegas para el CEO
Una cita a ciegas para el CEO
“Rob Ellison es considerado uno de los hombres más poderosos del país. Su vida sería un sueño, pero una terrible maldición pesa sobre el apellido familiar. Desesperado por encontrar una esposa que le dé herederos y que no tenga miedo de su maldición, accede a viajar a un pequeño pueblito de Kansas para tener una cita a ciegas con todas las mujeres del lugar. Evelyn dejó atrás todo su mundo el día en que aceptó la propuesta de matrimonio de Gael. Sin pensar en las consecuencias, dejó su país con la idea de vivir su amor soñado. Esos sueños se truncan cuando descubre que su nuevo marido esconde muchos secretos y termina en una relación de abusos y malos tratos. Para salvar su vida, una noche consigue escapar junto a su hijo y logra ser rescatada por la patrulla fronteriza. Tras lo ocurrido, con una nueva identidad y siendo resguardada por protección de testigos, Evelyn comienza una nueva vida en un pequeño pueblito de Kansas, donde la población masculina es casi inexistente y cree que nadie perturbará su paz. Una mujer que oculta su pasado para salvar su vida. Un hombre que no quiere enamorarse por miedo a la maldición que pesa sobre él. A ambos les persigue el mismo destino, pero ninguno será capaz de librarse de las garras del amor. ¿Podrán liberarse de sus propios fantasmas y volver a ser felices?”