El Silencio de mi Adiós: No Hay Regreso
z a
a con Javier du
con todas mis amigas, mis compañeras
n Isabela, una inf
ada de ocho meses
s de una revisión médica, sintiendo
deportivo rojo brillante ac
coche. Era
una sonrisa crue
iempo de
me lanzó po
recorrió mi cuerpo y la sangre comenzó a brotar d
Javier bajó del as
ndiendo una m
ayúdame...
us ojos fríos no mostraban
dijo, su voz era un látigo. "¿Crees que
oche, se ajustó las g
está manchando el c
n brazo por la cintur
voz ahogada por el dolor y las lágr
iquiera
or esta mujer", gritó al aire antes d
un charco de mi propia sangre, con el dolor de las
se volv
/0/11195/coverorgin.jpg?v=8573d97c345a2f9b0888ca0cd6afefa1&imageMogr2/format/webp)
/0/21024/coverorgin.jpg?v=48462d3e7d87c998549eca20e7d1cc7c&imageMogr2/format/webp)
/0/21689/coverorgin.jpg?v=bd6a0a634318a203f31ceaa6de39a8a8&imageMogr2/format/webp)
/0/21155/coverorgin.jpg?v=88321958d5dd60cb669e9951e69de660&imageMogr2/format/webp)
/0/21688/coverorgin.jpg?v=73199974a79546befca4b26a0389872c&imageMogr2/format/webp)
/0/19408/coverorgin.jpg?v=ce8944e0ac523f1d1e44700109025fab&imageMogr2/format/webp)